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Motor

5 frikadas de Maserati que pocos conocen

La increíble historia del logo de Maserati

Maserati no es Ferrari, no es Porsche, no es Mercedes. Pero tampoco lo pretende ni se acomplejó nunca por ello. Porque aunque enseguida tuvo su prestigio y pedigrí, siempre transitó por su propio camino, con sus aciertos y sus errores, por sus orígenes de ensueño, por sus crisis internas, por la gestión posterior del Grupo Fiat -al que empezó a pertenecer desde 1993...-. Y entre los coches nuevos que te puedes comprar ahora, sus modelos están en el top de prestigio, lujo y prestaciones. Sin embargo, ¿cuánto sabes de los del tridente? ¿Tienes idea, incluso, del origen de su logo? Aquí tienes 5 frikadas de Maserati que pocos conocen

1 El tridente

Logotipo Maserati

Fundada en Bolonia por Alfieri Maserati en 1914, el logotipo se inspiró en el tridente de la estatua dedicada a Neptuno (el dios del mar, en la mitología greco-latina) que hay en la Plaza Mayor de Bolonia. y empezó a presidir la parrilla frontal de los coches de la marca desde los años 20. Al principio, estos automóviles destacaban sólo por sus prestaciones, pero durante la siguiente década se empezó a potenciar el lujo como la otra parte importante del ADN de la marca. 

2 Color

Maserati Bora
Maserati Ghibli y Quattroporte Trofeo, las berlinas más rápidas, y el Levante Trofeo

Como buen coche italiano ligado a la velocidad, el color más típico de Maserati es el rojo, debido a que este era el tono que se le asignó a los bólidos de competición de ese país (del mismo modo que los alemanes eran grises; los británicos, verdes; los franceses, azules...) y sus vehículos pronto destacaron en carreras como las 500 Millas de Indianápolis o el Campeonato del Mundo de F1. No obstante, la demanda de los coches de calle en otras gamas cromáticas hicieron que enseguida se desarrollara una paleta de colores completa, como les sucedió a sus competidores. Hoy, por ejemplo, se pueden ver azules, amarillos... y, por supuesto, fotos promocionales con los colores de la bandera italiana, como los de esta imagen, con el Maserati Levante en el centro, de blanco (el primer SUV en la historia de la marca), flanqueado por un Maserati Quattroporte verde y un Maserati Ghibli rojo. 

3 Primeros y últimos años en el Mundial de F1 

Stirling Moss con Maserati
Stirling Moss en el GP de Bélgica de 1954

Dentro de estas 5 frikadas de Maserati que pocos conocen, está el hecho, como decíamos, de que su historial 'racing' es bastante anterior a lo que se conoce como la Fórmula 1 moderna. No obstante, cuando esta recibe el pistoletazo de salida con el comienzo de los años 50, Maserati también será una de las marcas italianas a tener en cuenta, justo a Alfa Romeo y antes que Ferrari, con pilotos de la talla de Juan Manuel Fangio o Striling Moss (en la imagen). Así, curiosamente, los dos Mundiales de de Fórmula 1 los ganará el argentino en 1954 (título compartido con Mercedes-Benz) y 1957. El último triunfo de un motor Maserati en esta competición será con Pedro Rodríguez al volante de un Cooper, en el GP de Sudáfrica de 1967.

4 Fue de Citroën

Citroën SM

Muchos tampoco se acuerdan ya de que a finales en 1968, Maserati perteneció a Citroën ni de que el mejor testigo de esa efímera unión fue el Citroën SM de 1970, que, con el bloque Maserati de seis cilindros, 2,7 litros y 170 CV, así como sus revolucionarias soluciones de técnicas y aerodinámicas a cargo de de Robert Opron, este GT fue declarado el tracción delantera más rápido del momento, con una velocidad máxima inicial de 223 km/h (en versión de carburador, y que llegaría a los 230 km/h con la inyección).

5 Los modelos más y menos cotizados

Maserati Boomerang
Maserati Boomerang

A pesar de llevar el 'doble chevron' en la parrilla, se puede considerar que el SM también es un Maserati cuya cotización va en aumento, por no hablar de casi todos los clásicos italianos de gran cilindrada, el exclusivo Maserati Boomerang (foto superior) -primo hermano del Porche Tapiro, ambos diseñados por Giugiaro-. Pero decimos "casi" porque en las épocas de 'vacas flacas', los modelos de acceso suelen ser vilipendiados por los puristas. Y si a eso le añades los problemas de fiabilidad y los altos costes de mantenimiento... Es el caso del Maserati Biturbo, que es sin duda el modelo menos cotizado de la firma del tridente. Este simpático y tentador coupé ochentero, lleno de aristas y detalles de lujo, hoy se puede seguir encontrando a precios muy razonables, pero su fama no es precisamente la mejor como para hacer justicia a su linaje... 

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