Max Verstappen revive su rivalidad con George Russell: le hace una peineta desde el coche y bromea sobre sus trampas para lograr la pole

El piloto de Red Bull acaba por detrás del de Mercedes y vuelven a vivir un duro enfrentamiento en el Gran Premio de Austria de Fórmula 1.
Max Verstappen recuperó la sonrisa, pero también sacó a relucir su mal genio en el Gran Premio de Austria. El neerlandés acabó segundo solo por detrás de George Russell, su archienemigo en distintos momentos de su trayectoria. Pues precisamente con el de Mercedes ha tenido varios piques en su trayectoria en la Fórmula 1 y este fin de semana han revivido esta cruda rivalidad.
A pesar de los cuatro títulos mundiales que atesora en sus vitrinas, Max siempre quiere más y lo ha demostrado año tras año con durísimas batallas en pista. Esto le ha ocasionado crearse varios enemigos en el Gran Circo y uno de ellos es George Russell. La relación entre ambos no es buena y así lo han mostrado en varias ocasiones, esta última semana en el Gran Premio de Austria de F1 han vuelto a saltar chispas.
La peineta de Max Verstappen a George Russell
Si algo ha demostrado Verstappen en todo este tiempo que lleva corriendo en la máxima categoría del automovilismo es que no se calla nada. Lo hemos visto este mismo año con sus constantes críticas a la FIA y a la normativa que rige actualmente en el Gran Circo. Llegó a denominar a la Fórmula 1 como la Fórmula E con esteroides por el aumento de la importancia del lado eléctrico en los monoplazas.
El GP en el Red Bull Ring no empezó del todo bien para el neerlandés. Pues el sábado en plena clasificación sufrió un accidente que le dejó fuera de combate. Aun así, saldría quinto el domingo y tendría opciones para luchar con los de arriba. Al salir a hablar con los medios, se tomó la situación con humor: "Creo que voy a ir al Tíbet a finales de año a relajarme allí como un Buda durante dos meses".
Su accidente, además de fastidiarle el último intento, dejó a Russell con la pole de una forma muy polémica. Pues la salida del Red Bull provocó la bandera amarilla y el de Mercedes no redujo la velocidad al pasar por la zona donde se había salido el neerlandés. Esto desató la polémica en el paddock. Y precisamente con Russell, Max ya había tenido un pique este mismo fin de semana, pues en un momento que ambos se cruzaron en los Libres 2, a Max no le gustó lo que hizo el inglés y le hizo una peineta en plena prueba.
La polémica de la bandera amarilla
Los comisarios no sancionaron al piloto de Mercedes y mantuvo su pole en el GP de Austria de F1. Esto fue muy criticado, pues muchos señalaron que superó la velocidad permitida durante la bandera amarilla. El domingo terminó con George Russell sumando la segunda victoria de la temporada para él, pero Max firmó un gran carrera que le permitió ser segundo por delante de Kimi Antonelli y de Lewis Hamilton.
Hubo en un momento de la carrera que volvió a salir la bandera amarilla que el día de antes desató toda la polémica y Verstappen no dudó en lanzar un dardo a su rival. El piloto neerlandés fue avisado de que en la curva diez había salido esta bandera y no dudó en usar la ironía por la radio: "Eso significa que puedo pisar a fondo, ¿verdad?... Lo digo en broma".
Esto no fue el único recado que se llevó el piloto inglés, pues Fernando Alonso no dudó en comentarlo también tras la carrera. El ovetense estaba pendiente de una posible sanción, y recordó lo que había ocurrido con la pole de Russell y dejó entrever un posible doble rasero a la hora de sancionar: "Lo mismo me meten tres minutos de sanción, ya se vio ayer con la bandera amarilla".
El pique Verstappen-Russell viene de muy atrás, pues ambos han tenido encontronazos muy fuertes en el pasado por duelos en pista. Max este fin de semana ha vuelto a sacar su garra y ha atacado al inglés de dos formas: una directa a través de su dedo corazón y otra indirecta tirando de ironía porque los comisarios hicieron la vista gorda a la hora de sancionar al de Mercedes.
