Marcos Llorente, campeón del mundo y jugador del Atlético de Madrid, presume de su Mercedes Clase G totalmente dorado en vez del Hyundai que tiene por contrato

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El jugador madrileño subió unas fotografías de su último mes a las redes sociales y en una de ellas dejaba ver el todoterreno de 525 CV de potencia.
El amor de los futbolistas por los coches de alta gama es algo que está lejos de acabar. Hay ciertas excepciones que optan por modelos más modestos, como puede ser el caso de Sergio Camello y su Volkswagen descapotable con más de 300.000 kilómetros. Pero el caso de hoy no forma parte de esta excepción y es Marcos Llorente, que ha subido a sus redes sociales una imagen de su Mercedes-AMG G63.
El jugador del Atlético de Madrid que fue campeón del mundo el pasado verano nunca ha ocultado su pasión por los coches, y ahora lo hace en vez de con un deportivo con un todoterreno. Concretamente, lo hace con uno que está muy de moda entre los futbolistas; lo vimos con algunos compañeros suyos de equipo y de selección. Este Clase G tiene un precio de 223.000 euros y ha sido el último coche con el que se ha dejado ver Llorente, lejos de coger el Hyundai que le da el club.
Otro jugador con un Clase G en el garaje
Los modelos más elegidos por los futbolistas siempre han sido los superdeportivos de máximas prestaciones, pero parece que esta tendencia se ha quedado en el pasado, ciertamente. O por lo menos eso están demostrando muchos jugadores de nuestra liga optando por todoterrenos. Esta Clase G no es el primero que se ve en el garaje del Atlético de Madrid, pues ya analizamos el de Marc Pubill.

Incluso otros compañeros de la selección española de otros clubes como Real Madrid y Barcelona cuentan con este coche en su colección. Ya repasamos el caso de Gavi, Eric García o Dean Huijsen. Ahora es Marcos Llorente el que se une a ellos, y así lo ha mostrado en su última publicación, donde está junto a su bebé enseñándole este coche de gran tamaño que tiene con la carrocería en color dorado.
No es el primer coche que vemos del garaje del jugador rojiblanco, pues hace unas semanas, cuando regresó de vacaciones, acudió al entrenamiento de su equipo subido en un Ferrari 812 Superfast. Parece que en su colección tiene modelos preparados para distintas situaciones, pues el del Cavallino Rampante lo usa cuando quiere sacar el máximo de esos 800 CV de potencia, y cuando quiere algo de mayor tamaño y más imponente, opta por el Mercedes.
El Mercedes-AMG G63 de Marcos Llorente
El jugador es veloz sobre el campo y destaca por su corpulencia, justo lo mismo que podrá hacer cada vez que salga a circular con este modelo. Ya que, a pesar de destacar que este no es un deportivo en sí, sí que se trata de un todoterreno con prestaciones que bien podrían ser de un deportivo a pesar de su tamaño. Las dimensiones de este son las siguientes: 4.873 mm de largo, 1.976 de alto y 1.984 de ancho, con una distancia entre ejes de 2.890.

Todo esto es movido por un motor V8 biturbo de 4.0 litros. La potencia que genera este no es ni mucho menos escasa, pues estamos hablando de unos 595 CV de potencia y unos 850 Nm de par máximo. Lo que más destaca sin duda es su tamaño y el hecho de que no se le pueda resistir ningún tipo de superficie, pero en cuanto a potencia, no está ni mucho menos alejado de algunos deportivos de menor tamaño.
Este carácter también lo vemos en los datos que demuestra esta Clase G. En cuanto a aceleración, este Mercedes pasa de 0 a 100 km/h en tan solo 4,8 segundos y, en lo que respecta a velocidad punta, esta es de 220 km/h. Un SUV de máximo lujo con el que puede ir cómodo a entrenar o al estadio los días de partido con su mujer y su hija, pero también un coche que, si pisa el acelerador, va a responder muy bien.
Este coche es algo más barato que el Ferrari que hemos mencionado anteriormente, que tiene Marcos en su garaje. Este modelo base parte de un precio de 223.000 euros, aunque con el color dorado que ha elegido y alguna modificación más que ha podido añadir el rojiblanco a su vehículo, su precio puede verse incrementado. Un modelo que vuelve locos a los futbolistas y que, por lo que genera, no les supone ningún problema pagar esa cantidad de dinero.
