Ya he probado el Volkswagen ID.Era 9X: un SUV de lujo que cuesta menos que un Tiguan VW ID... pero solo para China

Este SUV será el modelo más espectacular y lujoso del grupo Volkswagen. Y nosotros, una vez más, nos quedamos con las ganas. ¿O quizá no?
«True Volkswagen»: como si fuera un mantra, en Wolfsburgo repiten una y otra vez la idea del «auténtico Volkswagen» para sus coches, y del regreso a los valores tradicionales. Pero, por muy importantes que sean los modelos eléctricos asequibles y a la vez buenos como el ID.Polo o el ID.Cross, muchos echan de menos el desaparecido Phaeton, y más ahora que el Touareg desaparecerá de Europa. ¿Solución? Mudarse a China: allí Volkswagen presenta ahora un nuevo buque insignia que eclipsa todo lo visto hasta la fecha. Se llama ID.Era 9X y este modelo llamado a marcar una nueva era mide 5,21 metros, superando incluso al Touareg, y anuncia una autonomía de 1.651 kilómetros... aunque esto tiene truco (más adelante te lo contamos).
Este coloso se fabrica en Ningbo, al sur de Shanghái, junto con el socio chino de la empresa conjunta SAIC, tras apenas dos años de desarrollo. Y como los ingenieros de Baja Sajonia no están obligados a utilizar estrictamente la plataforma MEB, sino que pueden recurrir al amplio catálogo tecnológico desarrollado en China, el apartado técnico no escatima precisamente en recursos.
517 CV, tecnología de 800 voltios y extensor de autonomía
Por el momento, el 9X solo está disponible con tracción total y dos motores eléctricos que desarrollan conjuntamente 517 CV y 660 Nm de par. A pesar de sus 2,7 toneladas, el lujoso SUV se mueve con total soltura: acelera de 0 a 100 km/h en 5,6 segundos y alcanza los 200 km/h de velocidad máxima.
La energía procede de baterías de 51 o 65 kWh asociadas a una arquitectura de 800 voltios, lo que permite una carga muy rápida: del 10 al 80 % en menos de 20 minutos. Pero eso no es todo: además, Volkswagen incorpora un motor de gasolina de 1,5 litros como extensor de autonomía. Este cuatro cilindros de 143 CV mueve exclusivamente un generador, sin conexión mecánica con las ruedas.
Así, la autonomía alcanza cifras impresionantes: a los aproximadamente 350 ó 400 kilómetros en modo totalmente eléctrico se suman otros 800 kilómetros adicionales. En total, la ficha técnica anuncia hasta 1.651 kilómetros de autonomía.
Comportamiento: confort de marcha propio del segmento de lujo
La experiencia al volante corre a cargo de una suspensión neumática de doble cámara, similar a la utilizada en modelos como el Porsche Taycan o el Panamera. La carrocería desciende al entrar en el vehículo, se eleva al salir y, además, funciona de forma predictiva: el sistema detecta baches hasta 150 metros por delante y adapta la suspensión antes de que aparezcan las irregularidades.
Y para que las maniobras resulten igual de cómodas, el eje trasero direccional reduce el radio de giro hasta un nivel comparable al de un Golf.
Piloto automático y aparcamiento sin conductor
Pero por agradable que resulte conducir el ID.Era, el sistema NOA («Navigation on Autopilot») resulta demasiado fascinante como para ignorarlo. Gracias al lidar, el radar y numerosas cámaras, el Volkswagen encuentra por sí solo el camino entre el tráfico, ya sea en ciudad, autopista o carretera convencional.
El coche cambia de carril por sí mismo, adelanta, gira, se incorpora al tráfico o da la vuelta, detectando no solo otros vehículos, sino también peatones y ciclistas. El conductor prácticamente pasa a ser un pasajero, limitándose a posar las manos en el volante de vez en cuando por mera formalidad.
Y el sistema impresiona todavía más al aparcar: basta con detener el coche, bajarse y el Volkswagen busca por sí solo una plaza libre y estaciona sin intervención del conductor.
Ambiente de salón en el interior
En la segunda fila hay asientos individuales tipo Captain Chair con más espacio para las piernas que en un Bentley Bentayga. El asiento del acompañante puede desplazarse hacia delante con solo pulsar un botón, permitiendo adoptar una posición casi reclinada durante el viaje.
A ello se suma una pantalla de 21 pulgadas que desciende desde el techo, así como un «Magic Screen», integrado de forma invisible en el revestimiento de madera y que aparece cuando se necesita para funcionar como pantalla táctil.
También en los pequeños detalles se aprecia el enfoque pensado para el mercado chino: en lugar del clásico paraguas en la puerta hay bolsillos impermeables, en el espacio para los pies se incluyen ganchos para comida para llevar, un compartimento térmico mantiene los alimentos fríos o calientes y abundan los soportes para cajas de pañuelos de papel.
Lujo a precio de derribo... ¿llegará el 9X a Europa?
Comparado con un Volkswagen Tayron, un ID.4 o incluso un ID.Buzz, el ID.Era transmite la sensación de pasar de volar con Ryanair a hacerlo en un jet privado. Y el precio termina de hacerlo realmente sorprendente: parte del equivalente a unos 38.000 euros e, incluso completamente equipado, permanece por debajo de los 45.000. En Alemania, por esa cantidad ni siquiera se puede comprar un Tiguan básico.
Aunque el 9X ha sido desarrollado principalmente para China, en Wolfsburgo ya empiezan a escucharse voces que desean ver este gran SUV también en Europa. Porque, tras la desaparición del Phaeton y del Touareg, un nuevo buque insignia le sentaría muy bien a Volkswagen. E incluso si el precio se duplicara al llegar a Europa, este coloso procedente de China seguiría siendo una auténtica ganga dentro de su categoría.



