Un nuevo coche chino deja en evidencia al Citroën Xantia y al McLaren 575 LT al superar la prueba del alce a 135 km/h

Li Auto L8 Livis.
Li Auto L8 Livis.

Durante más de 20 años la berlina francesa con el motor V6 y la suspensión Activa mantuvo el récord en la maniobra de esquiva, pero ahora lo destroza un SUV chino.

El Citroën Xantia fue una de las berlinas que marcaron la década de los 90 por su excelente nivel de confort. Pero, sobre todo, humilló a todos los superdeportivos (contemporáneos y futuros) en la prueba de alce. Ahora, ha llegado un vehículo chino para quitar del trono en la maniobra de esquiva a la berlina francesa.

Quizá no te suene, pero Li Auto es una (de tantas) marca china que acaba de conseguir un récord en dicha prueba. Y lo ha conseguido con un SUV, el L8 Livis, que pesa 2.500 kg en vacío y mide 5,13 metros de largo, 2 metros de ancho y 1,80 metros de alto, con una distancia entre ejes de 3,04 metros. Un verdadero desafío a las leyes de la física.

Este modelo ha pulverizado la marca que había conseguido el Xantia V6 con la suspensión Activa II a finales de los años 90 en la maniobra que consiste simula la reacción repentina al esquivar un obstáculo en la carretera, haciendo un giro rápido a la izquierda y luego otro a la derecha para volver al carril.

En 1997, el Citroën Xantia equipada con su famosa suspensión Hidroactiva consiguió completar la prueba de alce a 85 km/h, sin ningún tipo de ayuda electrónica moderna ni tracción total.

Desde entonces, la berlina del doble chevrón se ha mantenido como la referencia en cuanto a estabilidad y seguridad. El resultado humilló a muchos superdeportivos de la época y otros más modernos que llegaron años después que no consiguieron hacer la prueba a la misma velocidad.

En 2017, el McLaren 575 LT se acercó mucho, completando la prueba de alce en 84 km/h. Y en 2024, otro coche chino igualó la marca del Xantia, el IM L6, de propulsión eléctrica.

El Li Auto L8 Livis destroza el récord del Citroën Xantia en la prueba de alce

El reinado del Citroën Xantia en la prueba de alce ha terminado. La culpa la tiene el Li Auto L8 Livic, un todocamino híbrido chino que no sólo ha superado a la berlina francesa, sino que ha destrozado su registro de 1997.

El L8 Livis ha completado la maniobra de esquiva a 135 km/h, lo que representa un salto notable en cómo los vehículos actuales pueden gestionar fuerzas laterales extremas, además de dejar el listón muy alto.

La pregunta lógica es: ¿cómo lo ha conseguido? La clave está en el chasis ‘Magic Carpet’ de última generación que monta el nuevo vehículo chino, con una avanzada suspensión con actuadores de 800V que reaccionan de forma casi instantánea a los cambios de carga durante giros bruscos.

Esto, unido a una dirección drive-by-wire completamente electrónica, sin ninguna conexión mecánica y una mayor precisión y rapidez en el control, hace que el Li Auto L8 Livis mantenga la trayectoria casi sin inmutarse, incluso en giros bruscos como este.

Un SUV híbrido de autonomía extendida

Más allá del récord en la prueba de alce a una velocidad tan alta, lo que demuestra la marca china es cómo una suspensión tan sofisticada puede ofrecer no sólo un elevado nivel de confort durante un viaje, sino también un mayor nivel de seguridad, al elevar la capacidad del vehículo para reaccionar ante cualquier imprevisto.

El Li Auto L8 Livis que ha batido el récord en la prueba de alce es la versión de autonomía extendida EREV. Combina dos motores eléctricos con 563 CV y un motor de gasolina turbo de 1.5 litros que alimenta a un generador, con un consumo medio de 6,2 litros/100 km, según cifras oficiales.

Los motores eléctricos reciben la energía de una batería de 72,7 kWh que le proporciona una autonomía de 430 kilómetros, según el ciclo chino CLTC).

Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España