Tesla va a comprar 15 coches importados en Estados Unidos porque fueron fabricados en Berlín o en Shangái y no cumplen con su normativa

Elon Musk se ha metido en un problema con una quincena de sus vehículos que no están hechos para la reglamentación estadounidense.
Tesla sigue creciendo en todo el mundo, pero ahora se ha encontrado con un pequeño contratiempo. Prueba de lo primero es que hace unas semanas anunciaron que en su Gigafactory de Berlín se fabricarían más de 7.000 modelos eléctricos cada semana. El problema que ha experimentado la firma de Elon Musk tiene que ver con 15 modelos en concreto.
Y es que se ha convertido en una marca tan global, que ya no todos sus coches son fabricados en suelo estadounidense. Esto ha desembocado en que una quincena de sus modelos que fueron ensamblados en Berlín y en Shanghái no cumplen con la normativa del país gobernado por Donald Trump. Entonces a la firma de coches eléctricos no le ha quedado otra que recomprarlos.
La normativa cambia dependiendo del país
Los límites establecidos en cada territorio en búsqueda de la seguridad en la carretera son muy variantes. Y ahora Tesla ha experimentado esto en sus propias carnes. La marca estadounidense lo debería saber ya, pues su modelo más polémico, el Tesla Cybertruck, aún sigue sin poder entrar en Europa por no respetar la normativa vigente en cuanto al diseño se refiere.

Ahora les ha ocurrido con varios de sus modelos electrificados, pero no lejos de sus fronteras, sino en Estados Unidos. Suena extraño pensar que una marca estadounidense fabrique modelos que no pueden ser conducidos en su propio país, pero así ha sido con unas determinadas unidades del Tesla Model 3 y otras del Model Y.
Desde la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras señalan que los modelos que han causado esta problemática a la marca americana fueron ensamblados en plantas de Tesla como la de Berlín o la de Shanghái. Hasta aquí no había ninguna irregularidad, pues los coches eléctricos cumplían con la reglamentación de Canadá, que era el lugar donde iban a utilizarlos en un comienzo.
Elon Musk debe recomprar todos estos coches
Tal y como avanzábamos, la normativa no es la misma en todos los países y estos son los problemas que se han encontrado estos coches de Tesla. Una de las primeras irregularidades que se encuentran en estos es que no cumple con los requisitos de la prueba sin cinturón de seguridad. Al mismo tiempo, no han sido sometidos a los tests de resistencia al impacto del parachoques necesarias en Estados Unidos y, por último, no cuenta con lo necesario para cumplir con las normas sobre la protección de los ocupantes del vehículo durante un impacto.

Cuando estos coches eléctricos fueron importados desde Canadá a Estados Unidos, sus respectivos dueños recibieron los certificados de conformidad para entrar. Estos aseguraban que los modelos cumplían con todos los requerimientos, pero ahora Tesla ha descubierto a raíz de unas cartas de conformidad que recibieron por un canal de comunicación habitual en la empresa de Elon Musk que estos estaban lejos de ser correctos.
Años más tarde, han visto que hasta 15 coches que fueron importados desde Canadá presentan las irregularidades en cuanto a normativa de seguridad ya comentadas. Es entonces cuando Tesla ha tenido que tomar cartas en el asunto y la única solución que han encontrado pasa por recomprar estos vehículos. Esto supone una gran desembolso de dinero, y por eso está buscando todos aquellos que se encuentren en esta misma situación para evitar que obtengan el certificado de conformidad y entren en territorio estadounidense sin poder hacerlo.
Hay que estar muy atentos para ver lo que tardan y el dinero que desembolsan en poder recomprar estos quince Model 3 y Model Y que no cumplen con la normativa de seguridad estadounidense. A partir de ahora, desde la marca americana deberán asegurarse de las diferencias entre los distintos coches que se fabrican en todas sus plantas, y sobre todo de cuáles cumplen y cuáles no la reglamentación de cada país al que son importados.
