El Plan Auto+ de ayudas al coche eléctrico se queda sin batería y hay obstáculos que no salva el Gobierno

Obstáculos que paralizan el Plan Auto+.
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A finales de año, el Gobierno anunció el Plan España Auto 2030 para impulsar las ventas de coches eléctricos e híbridos y reindustrializar el ecosistema del automóvil, pero se encuentra paralizado.

Por desgracia, estamos acostumbrados en España a escuchar anuncios de planes grandilocuentes que luego se quedan en nada o encuentran todo tipo de trabas para ponerlos en marcha. Esto último es lo que está pasando con el Plan Auto+ de ayudas al vehículo eléctrico.

Pocas cosas le gusta más a un político que anunciar algo como si fuese la gran solución a un problema y acaparar los titulares informativos. Esta ha sido una práctica habitual con diferentes gobiernos (cada uno que se ofenda, según su sensibilidad partidista).

El Gobierno presentó el Plan España Auto 2030 a principios del pasado mes de diciembre. Se trataba de un borrador elaborado junto con la patronal de los fabricantes, ANFAC, y varias empresas del sector para conseguir potenciar la electrificación del parque automovilístico español.

Dotado con un presupuesto total de 400 millones de euros y una cuantía para los clientes de 4.500 euros, este nuevo plan traza una hoja de ruta nacional destinada a reindustrializar el ecosistema del automóvil, fortalecer la cadena de valor y acelerar la movilidad electrificada manteniendo el empleo y la competitividad.

El Plan Auto+ articula 25 medidas prioritarias agrupadas en tres grandes ejes: industria, mercado e innovación. En el marco de esta estrategia, el sector establece seis medidas claves para el sector:

  • Un Programa de Crecimiento y Autonomía Estratégica de Automoción.
  • Un Plan Innovemos para impulsar la I+D+i.
  • La creación del sello 'inversiones bien hechas en España'.
  • Un Plan Nacional para potenciar la movilidad eléctrica, con más ayudas a la compra y más cargadores.
  • Propuestas de actuaciones para la mejora de la competitividad de la industria.
  • La puesta en marcha de un mecanismo que coordine el Plan.

El Plan Auto+ está paralizado

Plan Auto 2030
Plan Auto 2030

Una vez presentado el Plan Auto+, la intención era presentar las condiciones después de Navidad, pero la iniciativa se está ralentizando debido a varios factores.

Como ya te contamos la semana pasada, el Ministerio de Industria que preside Jordi Hereu barajó que las ayudas a los coches eléctricos fuesen destinadas únicamente a modelos fabricados en la Unión Europea, poniendo el foco así en los coches chinos.

Para ello, implantaría un método como el que se realiza en Francia, donde se valora el CO2 de toda la cadena de valor del vehículo, lo que supone tener en cuenta las emisiones desde que se traslada el vehículo hasta el concesionario. Esto elimina de la ecuación todos los que vengan de fuera de Europa.

El problema de esta medida es que no sólo afectaría a los vehículos procedentes de China, sino también a modelos europeos que se fabrican en el país asiático. Esto llevó a ANFAC a solicitar que no discriminase a los fabricantes por el lugar de procedencia.

Todo esto ha generado una fuerte división en el sector. Como informa La tribuna automoción, el Ministerio de Economía que preside Carlos Cuerpo es el que quiere incluir la huella de carbono que se genera en la fabricación vehículo (desde que se fabrica hasta su reciclaje) en las bases para determinar qué modelos pueden beneficiarse de las ayudas.

Esta intervención de Economía en el proceso de intercambios de informes entre ministerios está paralizando el despliegue del plan que venía a sustituir el antiguo MOVES III.

Restricciones por localización o huella de carbono

Operarios de la planta automovilística de Seat en Martorell (Barcelona) trabajan en la fabricación de uno de sus modelos.
Operarios de la planta automovilística de Seat en Martorell (Barcelona) trabajan en la fabricación de uno de sus modelos.EFE/Enric Fontcuberta

Como hemos señalado antes, el borrador inicial del Plan España Auto 2030 pretendía incentivar sólo a los vehículos fabricados en la Unión Europea y excluir a los producidos fuera del espacio comunitario.

Esta medida encajaría con la idea de Bruselas, de fijar cupos concretos de contenido local europeo en productos industriales, siguiendo la anunciada Ley de Aceleración Industrial de la UE (Industrial Accelerator Act).

Sin embargo, podría implicar problemas comerciales con China, justo en un momento en el que están en juego posibles inversiones importantes en España que tienen que ver con el coche eléctrico.

El equipo de Carlos Cuerpo lleva un año trabajando en un mecanismo de cálculo de la huella de carbono para incluirlo en el Plan Auto+, lo que pondría el foco no en la localización, sino en la cuestión medioambiental. De esta manera, permitiría establecer incentivos a cualquier vehículo, independientemente de dónde se haya fabricado.

El debate está abierto entre los propios fabricantes europeos, entre introducir restricciones por localización o por huella de carbono. La elección de uno u otro método (o ninguno) afectará igualmente a las compañías, en función de su operativa industrial.

Deducción del IRPF

A este escenario de bloqueo en la puesta en marcha del Plan Auto+ hay añadir que el Pleno del del Congreso de los Diputados no aprobó el pasado 27 de enero la prórroga de la deducción del 15% en el IRPF para la compra de coches eléctricos y la instalación de puntos de recarga.

Esta medida iba dentro de un nuevo decreto Ómnibus del Gobierno, en el que se incluía un batiburrillo de medidas que no tenían nada que ver unas con otras, como la actualización de las pensiones. Finalmente, el decreto no salió adelante, lo que supuso el fin de la deducción. Veremos cuándo se recupera.

Las patronales ANFAC y FACONAUTO exigen al Gobierno que se mantenga esa deducción y se ponga en marcha el plan de ayudas a la compra de coches electrificados.

En primer lugar, para continuar con la senda del año pasado en cuanto a matriculaciones de turismos híbridos y eléctricos, que alcanzó casi el 20% del total y, sin las ayudas, los números pueden ser inferiores en 2026.

En segundo lugar, porque una caída de la demanda de electrificados perjudicaría a todo el sector. El Gobierno quería poner en marcha el PERTE para hacer crecer la industria automovilística, pero una un descenso en las ventas debido al elevado precio sin ayudas puede arrastrar a todo el sector.

Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España