VÍDEO: Mercedes VLE: así es el nuevo monovolumen eléctrico de Mercedes que quiere llevar el lujo y la autonomía a otro nivel

El nuevo VLE promete 700 kilómetros de autonomía y una carga de hasta 300 kW, cifras muy serias para un monovolumen eléctrico de este tamaño.

Lo primero que me transmite el Mercedes VLE es que Mercedes no ha querido hacer una simple derivación eléctrica de la Clase V, sino un producto con identidad propia, pensado desde el inicio como nuevo monovolumen eléctrico y con ambición claramente global (no solo para Europa).

Se nota enseguida en el diseño. El frontal adopta una presencia muy marcada, con una parrilla sobredimensionada, unos faros muy reconocibles y una imagen que recuerda más a una berlina de la marca que a una furgoneta tradicional.

La jugada es buena, porque Mercedes intenta alejar al nuevo VLE del lenguaje visual puramente comercial. Quiere que se perciba como un vehículo aspiracional, refinado y tecnológico, aunque siga conservando la lógica práctica que exige este formato.

Mercedes-Benz VLE eléctrico
Mercedes-Benz VLE eléctrico

De perfil también hay un trabajo evidente. La línea del techo descendente estiliza mucho la silueta y rebaja el efecto 'caja', algo poco habitual en un coche de este volumen. 

Eso sí, este planteamiento tiene una contrapartida que conviene señalar. Cuando se busca una carrocería más fluida y más elegante, normalmente se compromete algo la habitabilidad pura, y en este caso esa concesión aparece en la zona posterior.

En la tercera fila, el espacio para la cabeza no parece tan generoso como en una Clase V convencional. No hablo de un problema grave, pero sí de una diferencia lógica derivada de esa caída del techo.

Mercedes-Benz VLE eléctrico
Mercedes-Benz VLE eléctrico

Donde el Mercedes VLE sí golpea con fuerza es en la puesta en escena interior. La versión más lujosa convierte el habitáculo en una auténtica clase business sobre ruedas, con asientos traseros individuales, mesa plegable y gran pantalla escamoteable.

No me sorprende tanto la idea, porque este tipo de configuración ya existe en el segmento premium, pero sí valoro que Mercedes la ejecute con un nivel de acabado muy alto. 

Materiales, ambiente y confort están a la altura

Lo que más me gusta: Mercedes plantea un abanico amplísimo de configuraciones, desde la variante más enfocada al transporte ejecutivo y altos directivos hasta una opción claramente familiar y mucho más versátil.

Hay asientos individuales extraíbles, raíles longitudinales y múltiples combinaciones para adaptar el habitáculo. En un mercado lleno de propuestas muy espectaculares, esta funcionalidad real sigue marcando diferencias importantes.

Mercedes-Benz VLE eléctrico
Mercedes-Benz VLE eléctrico

También me parece interesante que Mercedes no haya sacrificado la usabilidad cotidiana pese a montar un sistema eléctrico con la batería integrada en el suelo

Otro detalle que me convence es la atención a los pasajeros traseros. Hay parasol eléctrico, una gran superficie acristalada, climatización individual y elementos de confort que acercan al Mercedes VLE al universo de las grandes berlinas de representación.

En la parte delantera, el planteamiento sigue la misma línea. La presencia de la doble pantalla y la posibilidad de añadir una tercera para el acompañante refuerzan esa atmósfera tecnológica que hoy resulta casi obligatoria en un modelo de este posicionamiento.

Ahora bien, si bajo del escaparate al terreno racional, el coche también plantea preguntas. La primera es su tamaño. Sus grandes dimensiones pueden ser una ventaja en confort y presencia, pero en muchas ciudades europeas serán una incomodidad clara.

Mercedes-Benz VLE eléctrico
Mercedes-Benz VLE eléctrico

Mercedes intenta compensarlo con un eje trasero direccional capaz de girar 3 grados y con un radio de giro de 10,9 metros. Sobre el papel es una solución muy valiosa, aunque habrá que comprobar cuánto se nota en maniobras reales.

Donde sí veo un argumento muy sólido es en la base técnica. El Mercedes VLE contará con una batería de 115 kWh, arquitectura de 800 voltios y una potencia máxima de carga de 300 kW, cifras propias de un coche eléctrico muy serio.

Mercedes habla de 700 kilómetros de autonomía, una cifra que coloca al VLE en una posición muy destacada.

Mercedes-Benz VLE
Mercedes-Benz VLE

Además, la marca asegura que en 15 minutos podrían recuperarse 320 kilómetros de alcance. Ese dato, unido a un coeficiente aerodinámico de 0,25, revela que aquí no solo hay lujo y espectáculo, también un trabajo técnico muy profundo.

En precio, eso sí, el golpe será importante. La versión con 115 kWh arranca en torno a 80.000 euros, mientras que la configuración más lujosa supera los 115.000 euros, aunque todavía no hay precios oficiales.

La buena noticia es que habrá una alternativa con batería de 80 kWh, situada en una franja cercana a los 60.000 euros. Sigue sin ser barata, pero al menos abre algo más el abanico para quien priorice formato y marca.

Mercedes-Benz VLE
Mercedes-Benz VLE

La conclusión es clara. El Mercedes VLE no pretende ser solo una furgoneta eléctrica elegante, sino una nueva interpretación del monovolumen premium, con mucha tecnología, gran autonomía y una modularidad que puede convertirse en su mejor arma.

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Kike Ruiz

Responsable de VÍDEO y redactor en AUTO BILD

Kike Ruíz es responsable de la sección de Vídeo y prueba todo tipo de coches, desde los más deportivos a los más prácticos para el día a día, tanto en Print, como en web y RRSS.