Me subo al Dacia Spring 2027, cambio radical para un coche eléctrico que crece en autonomía y se puede comprar por menos de 15.000 euros

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Se presenta con el nuevo ADN de Dacia, estira su rango hasta los 250 kilómetros y aumenta la potencia a 80 caballos
Comprar un coche nuevo por menos de 15.000 euros es posible. Al menos con modelos como el nuevo Dacia Spring, que llega al mercado después de vendar 210.000 unidades de su primera generación. Esta segunda mejora su sistema eléctrico, carga en un enchufe convencional, aumenta el espacio en un interior de cuatro plazas y, con ayudas del Plan Auto+, se coloca con un precio en la frontera de los 15.000 euros.
Nacido en 2021, el Spring ha sido la puerta de acceso al mundo eléctrico para 210.000 conductores en 40 países. Esa es la tarjeta que deja la primera generación de un modelo que ahora se renueva por completo en esta segunda generación. Está construido sobre la plataforma RGEV small, que le permite incorporar la última tecnología eléctrica del grupo Renault.

Con doble maletero, delante y detrás
Por fuera se viste con los rasgos que definen el nuevo diseño de Dacia y que ya hemos visto antes en otros modelos como el Bigster. El frontal ahora ofrece una apariencia más robusta gracias a una parrilla donde destaca el logo y que alberga un hueco con capacidad de 18 litros. Estos se suman los 337 litros que ofrece su maletero, uno de los más capaces en el segmento A.
La longitud del coche crece ahora hasta los 3,85 metros, aunque la ganancia más importante es la que se produce en anchura. La estrechez del habitáculo era una de las principales críticas que se hacía a su predecesor y con razón porque un conductor alto rozaba en el hombro con el montante B. Ahora esto se ha resuelto gracias a un aumento de 18 centímetros en la cota de anchura.

A nivel mecánico, ofrece un motor eléctrico de 80 caballos y gracias a una batería de 27,5 kWh que consigue aumentar la autonomía hasta los 250 kilómetros. Con ese rango, Dacia considera que el conductor medio del Spring puede estar una semana sin recargar, ya que sus estudios destacan que el conductor medio del coche hace recorridos de 34 kilómetros al día.
En caso de recarga, las posibilidades mejoran de forma notable en esta generación. De forma estándar, el Spring necesita nueve horas para cargar el 80 por ciento de la batería en un enchufe normal de 6,6 kW. En uno reforzado el tiempo baja a cinco horas, mientras si montas una toma para cargador de 50 kW puede pasar del 15 al 80 por ciento en solo 28 minutos.
Por dentro ahora es más coche
Me siento ahora frente al volante de un coche que ahora gana en apariencia y en solidez de los materiales. Delante un cuadro de 7 pulgadas recoge la información principal y en el centro de la consola despliega otra pantalla más grande con 10,1 pulgadas que recoge toda la información del sistema multimedia. Permite conexión inalámbrica a Android Auto y Apple Car Play.
Me gusta que se mezcle con algunos controles físicos que se usan con recurrencia, por ejemplo los del climatizador. Además, monta tomas USB-C para cargar dispositivos. Por cierto, este Spring dispone de sistema V2L para alimentar desde la batería del coche dispositivos externos. El aspecto más práctico se cierra con varios huecos repartidos por el interior que cubican un total de 20 litros.

En las plazas traseras me siento con suficiente altura para la cabeza, aunque el hueco para las piernas se queda algo justo para pasajeros de 1,85 metros de altura si el conductor es de la misma talla. Como te decía antes donde sí ha mejorado es en la cota de anchura y eso se agradece y se nota también en la segunda fila.
Me fijo ahora en una trasera donde a nivel de diseño destacan las letras de Dacia que recorren el portón a lo ancho. Lo abro y descubro un maletero de 337 litros, uno de los más capaces dentro del segmento A donde se enmarca este coche. Dispone de un suelo extraíble que consta de dos partes y permite dividir la zona de carga.

Fabricado en Europa (se produce en la planta que Dacia tiene en Eslovenia), todos los Spring van a costar menos de 20.000 euros. Eso supone que gracias a los descuentos del Plan Auto Plus al que puede acogerse al fabricarse en el viejo continente, tendrá versiones en la frontera de los 15.000 euros que acaban con las excusas para comprar un eléctrico.
