Demanda a Tesla, a la que pide 9.000.000 de euros tras estrellar su Model Y en modo 'Insane' en un salón de belleza

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
En Estados Unidos, una mujer que estaba probando un Tesla Model Y en un concesionario sufrió un accidente de tráfico. Ha decidido demandar a la compañía y a dos empleados.
Una cosa está clara: no todo el mundo está preparado para conducir un coche de gran potencia. De hecho, muchas personas jamás llegan a ponerse a los mandos de un vehículo de más de 150 CV en toda su vida como conductor, por lo que para algunos dar el paso a un coche eléctrico, que suelen tener una mayor potencia y, sobre todo, una entrega de par que es instantánea, suele requerir de cierta adaptación. De lo contrario, pueden darse casos como el de una mujer que estrelló un Tesla Model Y con el modo de conducción ‘Insane’ activado contra un salón de belleza y ahora demanda a la compañía de Elon Musk por una cifra millonaria.
Una mujer de Virginia (Estados Unidos) reclama a Tesla 10,35 millones de dólares, el equivalente a casi 9 millones de euros, alegando que, durante una prueba de conducción se puso sola al volante de un Model Y que tenía activado el modo ‘Insane’ activado, una configuración que permite extraer todas las prestaciones del sistema de propulsión eléctrico, algo que ella desconocía.
Una prueba de conducción que acabó en accidente
La mujer ha demandado a Tesla y a dos de sus empleados por un accidente que tuvo lugar el pasado 21 de septiembre de 2024 en Arlington, Virginia. Según sostiene la demandante, la compañía no la preparó para conducir el vehículo que iba a probar, a pesar de que les explicó a los empleados que nunca había conducido un coche eléctrico y pidió a un vendedor que la acompañara.
Según expone la propia demanda, los empleados rechazaron su petición y le dijeron que el SUV eléctrico funcionaba igual que un vehículo de gasolina. También afirma que nadie le explicó el funcionamiento del sistema de frenada regenerativa del coche antes de que saliera a realizar la prueba ni le informó sobre sobre las características del modo ‘Insane’ ni el comportamiento que el coche iba a tener con esta configuración activa.
Una vez en la carretera, la demandante asegura que empezó a preocuparse cuando el Model Y redujo la velocidad de forma algo más brusca de lo que cabría esperar al quitar el pie del acelerador. Esto es consecuencia de la frenada regenerativa, la cual permite que un vehículo eléctrico reduzca su velocidad aplicando resistencia con el motor eléctrico, lo que se convierte en energía que recarga la batería.
La víctima pensó que el coche tenía algún tipo de problema, por lo que regresó al concesionario. Sin embargo, poco después de abandonar la autopista y detenerse en un semáforo, la conductora afirma que pisó el acelerador y que el Model Y salió disparado hacia delante con mucha más fuerza de la que esperaba.
El vehículo salió de la calzada y terminó chocando contra un salón de belleza. Según informaron los servicios de emergencia en aquel momento, la conductora fue trasladada a un hospital con heridas graves, algo de lo que ha dejado constancia en la demanda, donde asegura que continúa sufriendo lesiones derivadas de la colisión.
Demanda millonaria a Tesla
Uno de los pilares sobre los que se sostiene la demanda es la acusación de que el Tesla Model Y tenía el modo ‘Insane’ activado desde antes de que la mujer realizara la prueba de conducción. Aunque el modo se puede desactivar seleccionando cualquier otro programa de conducción disponible en el selector, la demandante no podía saber de su existencia ni tenía los conocimientos necesarios para hacer el cambio de modo, ya que esta operación se lleva a cabo a través de la pantalla táctil.
Para la demandante, el problema y causa de su reclamación no es que el vehículo sufriera un fallo mecánico, sino que los empleados de Tesla crearon una situación insegura al entregarle el SUV sin proporcionarle las instrucciones o advertencias necesarias. La demanda considera que la forma en la que se gestionó la prueba de conducción constituye una actuación negligente. Esta negligencia implica no haber aplicado el nivel de cuidado que una persona o empresa razonable habría empleado en circunstancias similares.
Tesla ha rechazado su responsabilidad y sostiene que fue la propia mujer la que no actuó con la diligencia necesaria, argumento que, según las leyes del estado de Virginia, impediría a la víctima recibir cualquier tipo de indemnización al considerar que participar en el accidente la exime de ello.
La marca propiedad de Elon Musk trasladó la demanda desde el Tribunal de Circuito del Condado de Arlington al Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Este de Virginia en julio. La compañía ha negado cualquier responsabilidad y el procedimiento continúa actualmente en un tribunal federal.
