En China han hecho un estudio de fiabilidad de miles de coches eléctricos y hay miles de problemas de calidad. Lo que significa una cosa: la experiencia cada vez importa más

El informe chino recopiló 6.950 problemas reportados por los usuarios de vehículos eléctricos, incluyendo 3.687 fallos relacionados con la calidad y otros 3.263 relacionados con el diseño.
A la hora de comprar un coche, uno de los factores que más se tienen en cuenta es la fiabilidad, ya que nadie quiere pasarse la vida visitando talleres. Hay muchos estudios de fiabilidad, pero el que mostramos aquí viene de China y ha analizado miles de coches eléctricos que han reportado miles de problemas de calidad.
El pasado 29 de enero, la compañía de investigación LandRoads publicó su Informe de Investigación de Calidad de Productos de Vehículos de Nueva Energía 2025.
El estudio recopiló 6.950 problemas reportados por los usuarios de coches eléctricos, incluyendo 3.687 fallos relacionados con la calidad y otros 3.263 relacionados con el diseño.
En cuanto a la composición de los problemas, las quejas relacionadas con el ruido representaron la mayor proporción, con un 24,6%, seguidas de los problemas con los componentes exteriores, con un 18,0%, y los problemas relacionados con las funciones inteligentes, con un 17,3%.
Juntas, estas tres categorías representaron más del 60% de todos los problemas de calidad reportados en coches eléctricos, lo que destaca los puntos débiles más concentrados entre los modelos actuales del mercado.
AITO, Mercedes y Tesla, las marcas con menos problemas de calidad

Desde una perspectiva general de marca, el estudio sobre calidad de producto muestra que AITO, Mercedes y Tesla ocuparon los tres primeros puestos de la clasificación, con índices de riesgo de calidad de 123, 126 y 146, respectivamente.
Según el informe, AITO demostró una clara ventaja en el rendimiento de calidad relacionado con las características inteligentes, mientras que Mercedes mostró resultados estables en áreas fundamentales como los sistemas de conducción y el control del ruido. Por su parte, Tesla continuó liderando en el sistema eléctrico triple que abarca la batería, el motor y el control electrónico.
En el segmento de SUV grandes, ocuparon los tres primeros puestos el AITO M9, con un índice de riesgo de calidad de 88, el M8, con 98 y el M7, con 135, seguidos del Li Auto L8 y Voyah FREE.
Los modelos de AITO mostraron una estabilidad general relativamente alta en este segmento, abarcando múltiples rangos de precios y configuraciones de sistemas de propulsión.
En el segmento de los SUV medianos, el Avatr 07 (índice 92) ocupó el primer lugar, seguido del BYD Sealion 05 EV, el Yuan UP, el Tesla Model Y y el Yuan Plus.
En la categoría de las berlinas, entre los modelos de tamaño grande, el Xiaomi SU7 ocupó el primer lugar con un índice de riesgo de calidad de 108, seguido por el Stelato S9 (218) y el IM L6 (237).
En el segmento de las berlinas medianas, el Tesla Model 3 encabezó la lista con un índice de 104, seguido por el Firefly, el BMW i3, el Geely Galaxy Xingyuan y el BYD Seal 06 GT.
En el segmento de monovolúmenes, el Voyah Dreamer ocupó el primer lugar con un índice de riesgo de calidad de 192, lo que lo convierte en el modelo más estable en términos de fiabilidad en esta categoría, seguido por el Denza D9 y el Wey Gaoshan.
El aumento de la complejidad conlleva más riesgo
El estudio subraya también por qué los coches son menos fiables y señala que la industria ha formado gradualmente una zona de concentración de "alta configuración y alto riesgo".
Esto significa que, a medida que algunas marcas acumulan rápidamente nuevas funciones y características, la madurez y estabilidad del sistema no han mejorado al mismo ritmo y la creciente complejidad amplifica los riesgos de calidad.
No obstante, marcas como AITO, Xiaomi, NIO, Zeekr, Li Auto y Voyah han logrado mantener riesgos de calidad relativamente bajos a pesar de ofrecer altos niveles de configuración.
Estas marcas generalmente se benefician de arquitecturas eléctricas más maduras, una coordinación más sólida de la cadena de suministro y sistemas integrales de prueba y validación en múltiples escenarios de uso.
LandRoads concluyó que la competencia en la industria de los nuevos vehículos eléctricos está pasando de la simple acumulación de características a la capacidad de integración y la estabilidad a largo plazo de sistemas complejos, una transición que está destinada a dar forma profunda a la próxima fase del desarrollo de productos.
