El blog de Rodrigo Fersainz
Rodrigo Fersainz
Arreglo, rompo, vuelvo a arreglar y corro con los coches y la motos que caen en mis manos desde que tengo uso de razón. Hoy, como redactor jefe de Información, Prácticos y Reportajes, Motorsport y Motos en AUTO BILD, asisto a las grandes citas del motor… mientras busco recambios para restaurar un 'nuevo vehículo viejo'.
02/07/10

Prudencia, no miedo

Ayer se me volvió a atragantar la cena por culpa de la tele. Las noticias en el telediario no fueron demasiado malas ni escabrosas, pero la sobremesa previa a ese momento mágico en el que te metes en la cama después de un día de mucho trabajo estuvo truncada por llantos y lamentaciones de lo más sobrecogedores: me refiero a la nueva campaña veraniega de seguridad vial puesta en marcha por la DGT. El padre de, la mujer de, la abuela de; en casa, en la pelu, en el parque… todos reciben una llamada terrible que les destroza la sonrisa y -la vida- “en un segundo” al comprobar que un ser querido acaba de fallecer en la carretera.

 

Lo mismito que le había pasado a mi amiga Miriam unas horas, cuando descolgó el teléfono y empezó a echar de menos a su padre para siempre. Faltan besos para mandar desde aquí a todos los que se encuentran en su situación cada dos por tres; y sobran casualidades, imprudencias, tramos mal señalizados y, lo que es peor, personas que no son conscientes de los riesgos que supone conducir de forma irresponsable. Terrible.

 

 

 

Por eso, este año me he preguntado más que nunca si esa dureza en los mensajes de Tráfico sirve para concienciar, para meter miedo o para las dos cosas. Y lo frustrante es que tampoco he logrado posicionarme con claridad a favor o en contra de estos anuncios. ¿Valdrán para algo más que para amargar el postre a los que ya estamos concienciados? ¿Habrán evitado en realidad alguna muerte? Ojalá.

 

Lo que está claro es que la precaución y el sentido común no vienen de serie, así que nunca hay que olvidar meterlos en el maletero antes de girar la llave de contacto. Pero el miedo es contraproducente, porque genera una tensión al volante que puede llegar a anular los reflejos en un momento comprometido. La operación salida acaba de empezar y por eso, los que hacemos AUTO BILD queremos que los coches sigan siendo esas máquinas que tanto nos hacen disfrutar -a nosotros y a los que nos leen- y no un motivo de peligro ni disgustos. Así que antes de arrancar, no te asustes, pero ten cuidado. Así, a la vuelta, podremos seguir compartiendo como siempre la pasión por las cuatro ruedas que tan buenos momentos nos proporciona cada día.

 

Prudencia y ¡buen viaje a todos!