07/01/11

Prohibido fumar en el coche

Parece que no hay otro tema de discusión estos días: que si la Ley Antitabaco es acertada porque logrará que los espacios públicos queden libres de humos y, de paso, conseguirá que muchos dejen de fumar; que si es un atropello a la libertad individual…

 

 

Soy fumador desde hace ya bastantes años y lo cierto es que, en este caso, no me queda otra que apoyar la Ley. Y lo hago convencido. Entiendo que las personas no fumadoras que me rodean cada día no tienen por qué sufrir mi absurdo vicio. Realmente es un fastidio y un peligro para la salud de todas ellas el hecho de que allá por donde pase vaya dejando una estela de humo. Así que, de acuerdo, asumo no fumar es espacios públicos cerrados o en las cercanías de parques infantiles y centros sanitarios. No pasa nada, todo es cuestión de acostumbrarse.

 

 

 

 

 

 

Y lo cierto es que no soy el único que ve el tema desde este punto de vista. Creo que cada vez hay más fumadores dispuestos a respetar a los demás. Pero justo en este momento, y con la famosa ley aún sin digerir, me entero de que el Gobierno vasco ha aprobado otra (entrará en vigor en febrero de este año), por la que prohibirá fumar en el coche cuando se viaje con menores. Una vez más, le veo la parte positiva al asunto, porque el interior de cualquier vehículo es suficientemente pequeño como para que se acumule el humo en grandes cantidades, por muy bien que se ventile. Y como es la salud de un niño la que está en juego, me parece que hay que tener más cuidado todavía.

 

 

Sin embargo, creo que esta ley vasca va a levantar muchas ampollas en la sociedad, ya que estamos hablando de prohibir fumar dentro de una propiedad privada. Es decir, según esta idea, ¿también habría que prohibir el tabaco en los hogares familiares?

 

Insisto, soy fumador, pero consciente de lo nocivo que es. Y ya que de momento no lo hago por mi propia salud, sí quiero aportar mi granito de arena con los demás cumpliendo la ley que acaba de entrar en vigor. Pero, ¿dónde están los límites de todo esto? ¿Hasta qué punto puede o debe el Estado inmiscuirse en estos temas?