No es el catalizador: oleada de robos de este elemento del coche que arreglarlo también podría costarte caro

Oleada de robos de emblemas de coches.
Oleada de robos de emblemas de coches.

Aumentan los robos de los emblemas de algunas marcas debido a un motivo que tiene que ver con uno de los sistemas de seguridad que equipan los coches modernos.

Los coches incluyen muchos elementos codiciados por los ladrones. Uno de los ejemplos más comunes es el catalizador. Sin embargo, ahora se está produciendo una oleada de robos de otro elemento y el problema es que, arreglarlo, sale muy caro.

Cualquier objeto de valor atrae a los amigos de lo ajeno, ya sea algo que esté en el interior del coche o algún componente caro, como los logos de algunos fabricantes. Muchos propietarios de un Mercedes saben lo que es encontrarse que ha desaparecido la estrella del morro de su coche aparcado.

Pero ahora no es sólo la marca alemana. Emblemas de otras marcas automovilísticas se han convertido en uno de los principales objetivos de los ladrones por su gran valor en el mercado y la demanda existente entre los coleccionistas de lujo.

Los ladrones se ceban con los emblemas de las marcas

Un robo que puede costar varios cientos de euros.
Un robo que puede costar varios cientos de euros.

En los últimos meses, se han registrado numerosos robos relacionados con los emblemas de las marcas en grandes ciudades de Estados Unidos, especialmente, en Nueva York.

Y no hablamos de fabricantes de gran lujo, sino de marcas generalistas como Mazda, Hyundai u Honda, entre otros. Coches que amanecen sin su logo y con el respectivo hueco vacío de sus parrillas o partes delanteras.

Sin embargo, el motivo por el que los ladrones arrancan estos emblemas no es para presumir de ellos, como ocurría con la estrella de Mercedes hace años.

La verdadera razón tiene que ver, principalmente, con el aparato electrónico que alguna de estas marcas posee en su interior y que sirve para mantener la distancia de seguridad con el vehículo que circula delante y evitar accidentes de tráfico.

Nos referimos al sensor que tienen muchos automóviles en la actualidad y que se encarga de mantener en todo momento una distancia de seguridad con respecto al resto de vehículo gracias a su función de frenado automático.

Estos sensores suelen funcionar mediante la información que reciben de una cámara. Todo este conjunto se ubica, normalmente, en dos zonas del vehículo: o bien en la sección superior del parabrisas o bien en el morro. Algunas marcas han optado por ocultar estos sensores para ganar en estética, logrando a su vez un diseño mucho más elegante y estiloso.

Un robo que puede costar varios cientos de euros

El problema es que los ladrones conocen las características de los coches modernos y saben dónde atacar para realizar sus acciones. En muchos casos, basta con un destornillador y varios minutos de paciencia para realizar robar el preciado objeto, acompañado del sensor.

Una vez ejecutado el robo, el problema es para el propietario del vehículo. Según datos de American Automobile Association, el precio para sustituir este elemento oscila entre los 500 y 1.500 euros, dependiendo de la marca y la complejidad del modelo.

A esto hay que sumar la mano de obra de la persona encargada de realizar el trabajo, lo que incrementaría la factura en unos 200-400 euros más.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España