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Reportaje

He probado el Mercedes Clase X, ¿es la pick-up para algo más que trabajar?

Prueba Mercedes Clase X

Es diferente al resto... ¿pero tanto?

He probado el Mercedes Clase X y me he hecho la siguiente pregunta, ¿es la pick-up para algo más que trabajar? Y es que, pese a que estamos ante un modelo que comparte numerosos elementos con el Nissan Navara y el Renault Alaskan, el de Stuttgart es más exclusivo y personal. Su precio de partida es mayor, su interior es de mayor calidad y sus ajustes mecánicos tienen igualmente diferencias notables. Para dar respuesta a este interrogante me subo a una unidad del Mercedes Clase X que nos cede el concesionario Mercedes Automoción del Oeste en la ciudad de Badajoz. 

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Único en el segmento

Fue toda una sorpresa cuando Mercedes decidía lanzar una pick-up al mercado. La ya de por sí amplísima gama del fabricante alemán (les falta una nave espacial, si fuera Elon Musk me preocuparía) se ampliaba aún más para dar espacio a una camioneta. Estábamos ante la que sería la primera pick-up de Mercedes, un modelo que se convertiría en una especie única en su segmento.

Recuerdo como si fuera ayer las primeras imágenes de su concepto. Con su diseño deportivo y y sus enormes ruedas era difícil que a alguien dejará indiferente. Ya entonces nos proponían dos sabores para un mismo plato. Uno llevaba más picante, sería la X más enfocada al trabajo y las duras condiciones del campo. El otro era más contenido en cuanto a especias, con una línea más orientada al asfalto.

Toque personal

La marca anunciaba que su primera pick-up se basaría en la plataforma de la Nissan Navara, compartiendo entonces varios elementos con la japonesa. Por una parte no era una mala noticia, el modelo asiático ha demostrado ser una gran opción para quien demanda este tipo de vehículo. En cambio, por otro lado, le restaba exclusividad al producto, quitándole entonces justificación al aumento del precio de base.

Prueba Mercedes Clase X

Y a nivel de diseño, esto no es así en absoluto. El frontal del Mercedes Clase X es muy Mercedes, o mejor dicho, muy de los Mercedes que están ahora renovándose. Comparte mirada con sus hermanos SUV, un gesto realmente atractivo que consigue gracias a las formas de sus ópticos y la gran calandra. La estrella, por supuesto, preside el frontal desde el medio de la parrilla, una zona muy musculada que le otorga gran presencia y distinción.

El frontal es, para que me entendáis, su "perfil bueno", pues el resto recuerda más a otras pick-up. El lateral tiene menos personalidad, está más limpio, aunque sí consigue llamar la atención por las piezas en acabado cromado. Ocurre algo similar con la zaga, la cual monta unos pilotos finos que poco dicen a la vista. En algunas versiones están disponibles llantas de hasta 19 pulgadas, otro detalle más para apuntar. La unidad que veis en imagen monta de 18 pulgadas.

Prueba Mercedes Clase X

En el interior tenemos sensaciones similares, el lenguaje de la marca está presente y eso se nota. Lo más llamativo es su gran pantalla táctil que se coloca presidiendo el salpicadero y adorna el conjunto en compañía de los cuatro aireadores de conocido diseño. Más abajo el Mercedes Clase X pierde elegancia y calidad, pues el túnel de transmisión está rematado con plásticos más duros y menos vistosos. Si bien, el enfoque de una pick-up es bien diferente al del resto de modelos, y los materiales deben aguantar el trabajo. Aunque es importante no olvidar que estamos ante una pick-up diferente, por lo que su examen no puede ser el mismo.

Si seguimos analizando el interior, es obligado detenerse en los remates en madera y el tapizado de los asientos. En el acabado Power disfrutaremos de detalles más lujosos, consiguiendo que nos olvidemos en algunos momentos de que vamos subidos en una pick-up. Me gusta especialmente su volante, también los remates de las puertas y en, en general, la calidad percibida del habitáculo.

Made in Germany

Prueba Mercedes Clase X

Para dar respuesta a la pregunta con la que abrimos esta prueba no hemos escogido una versión al azar. Nos interesaba especialmente la más potente, la Mercedes X 350 d 4Matic. Y no, no era cuestión de potencia. La versión 350 d es "la más Mercedes" de la familia, la que monta más elementos “Made in Germany”. Y si la marca ha querido en todo momento lanzar una pick-up diferente, la más "químicamente pura" debe ser por lógica la más singular.

Antes de pasar a la acción voy a contarte qué tiene de diferente la Mercedes X 350 d. En primer lugar, es la única versión que monta motor Mercedes, el V6 diésel de 3.0 litros y 258 caballos de potencia. El cambio 7G-Tronic Plus y la caja tránsfer son originarios de Daimler. Y por último, los modos de conducción, tecnología vital para dar respuesta al gran interrogante expuesto, son exclusivos de esta versión.

Lo quiero todo

Si estás buscando una pick-up es porque necesitas un vehículo capaz, que no tema los obstáculos del terreno y en el que puedas cargar las herramientas que necesites para completar tu cometido. Hasta aquí bien, pero y sí… ¿y si te digo que quiero todo eso pero además me voy a llevar mi pick-up a mis viajes estivales y quiero hacerlo con estilo y sin parecer que acabo de salir de la Amazonia?

Prueba Mercedes Clase X

Para empezar puedo decirte que el Mercedes Clase X no es tu mejor amigo en la ciudad. Estamos ante un vehículo de 5,340 m. de largo, 1,920 m. de ancho y 1,819 m. de alto. Posee un buen radio de giro pero aparcarla no te será nada sencillo. Tampoco te será fácil ver con ella por la luneta trasera, y si vas a hacer la compra no olvides fijar las bolsas en la superficie de carga. Además, ten en cuenta el motor que monta y su peso, un conjunto que te dejará cifras de consumo en ciudad de 12 l/100 km.

Tranquilos, que no cunda el pánico. Y es que, en los viajes, la cosa cambia. El Mercedes Clase X es fácil de llevar en carretera, no es demasiado ruidosa y además es cómodo y firme en el asfalto. El motivo principal lo encontramos en su suspensión trasera, la cual utiliza un sistema de muelles helicoidales en lugar de un esquema de ballestas. Con esta configuración el modelo es notablemente más dinámico que sus competidores, garantizando que los baches se superen con suavidad y sin producir los típicos rebotes. Y esta característica técnica es especialmente interesante cuando se viaja con la zona de carga vacía, siendo más agradable para los pasajeros de la fila trasera.

Prueba Mercedes Clase X

Hablando de la fila trasera, el espacio es más que suficiente para albergar a tres ocupante. El espacio para las rodillas es el mayor de la competencia. El problema lo encuentro en sus reposacabezas, muy verticales como ocurre en todas las pick-up, y en el acceso, difícil para personas con movilidad reducida por la altura. Pese a las estriberas laterales y los asideros en la zona interior de los pilares que la marca ha instalado, no es nada fácil acceder al habitáculo. En cuanto a la caja de carga,  como en sus competidores, hay espacio de sobra para la tabla de surf, las palas del niño, la sombrilla y la abuela.

VÍDEO: El Mercedes Clase X al detalle: datos y precios

En carretera el motor diésel V6 de 258 caballos de potencia y 550 Nm de par es, como cabría esperar, suficiente para adelantar o coger velocidad con soltura. Si es cierto que al pisar a fondo no parece que tengamos tanta potencia bajo nuestro pie derecho, y es que el peso juega en nuestra contra. La caja de cambios intentará engranar la marcha más larga constantemente, una configuración que evitaremos con los modos de conducción, necesarios en adelantamientos fuertes pues en algunos nos quedaremos sin energía.

Mercedes dice que su X 350 d consume de media 9 l/100 km., 8,3 l/100 km en carretera y 10,4 l/100 km. en ciudad. La realidad es que, en carretera, siempre que seamos muy delicados con el acelerador, conseguiremos  bajar de los 9 l/100 km. Yo he rodado con él más de 300 km. por carreteras secundarias y he conseguido una cifra de consumo de 8,3 l/100 km. En total, tras diferentes pruebas y algo más de 500 km., la cifra media ha sido de 10,4 l/100 km.

Emociones fuertes

Prueba Mercedes Clase X

Si hemos llegado a la playa y queremos emociones fuertes la Mercedes Clase X se apuntará la primera. Contamos con tracción total permanente, una buena altura al suelo y bloqueo del diferencial. Aquí, lo mejor de todo es que podemos elegir entre la tracción total con o sin bloqueo del diferencial. Si pisamos barro o una buena capa de arena será necesario activar el bloqueo del diferencial central. Y es que los diferentes sistemas electrónicos del modelo podrían dejarnos totalmente clavados.

El terreno difícil es el hábitat natural del Mercedes Clase X, aunque el ser “el más chulo de la clase” tiene sus peros. Las estriberas colocadas para ayudar a los ocupantes al subir pueden llegar a molestar en ascensos fuertes cuando llegamos a la cima. También al pisar obstáculos altos, sean piedras u otros elementos.

¿Es una pick-up para algo más que trabajar?

Prueba Mercedes Clase X

La Mercedes Clase X es diferente al resto, y es una sensación que nos inunda desde que la vemos hasta que nos subimos en ella y comenzamos nuestro viaje. Su precio también es diferente al resto, pues como poco tendrás que pagar por él 30.180 euros. Si eliges el motor más potente, la caja 7G-Tronic Plus, tracción Integral y acabado Power su precio de salida será de 43.228 euros. El nuestro, con todo su equipamiento, roza los 50.000 euros.

La ausencia de ballestas en beneficio de helicoidales en su suspensión trasera, su estética y su calidad interior, nos hace pensar que este Mercedes está más orientado a clientes que buscan emociones fuertes, aventura y playa, que para un uso exclusivo comercial. No estaríamos sacándole el mayor partido si solo la utilizamos para uso recreativo, aunque vale más que para trabajar. Además, al ser un vehículo industrial, puede adquirirse sin pagar impuesto de matriculación. Por supuesto, debes acreditar su uso profesional.

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