Peugeot 308 1.4 VTI: la mínima opción

El renovado Peugeot 308 1.4 VTI, equipado con el bloque de gasolina más pequeño, te puede resolver la papeleta si haces pocos kilómetros, buscas un compacto barato y no te importan las prestaciones. Cuesta 16.980 euros.
El Peugeot 308 1.4 VTI es un coche que en un par de semanas incluso habré olvidado que lo he probado. Pero es un buen producto; mejor dicho, es una opción mínima bastante coherente y razonable para algunas personas. Aquellas a las que el automóvil les importa lo justo y buscan un modelo con una interesante relación calidad-precio. Como te puedes imaginar, las prestaciones del motor de 1,4 litros y 98 CV son discretas. Pero si eres de los que van a 120 km/h de marcador por autovía... ¡problema solucionado!
Por eso, no te deben importar los 14,4 segundos que el 308 tarda en ponerse a 100 km/h, ni los 18,9 que dedica para recuperar de 80 a 120 en quinta marcha. Un consejo: si tienes que adelantar, reduce a tercera velocidad y lleva el motor hasta las 6.000 rpm. Este propulsor tiene garra, respira bien en esa zona del tacómetro y, si no fuera porque se le queda un poco grande el 308, haría un gran papel (en el Peugeot 207 va más alegre). Por otro lado, he obtenido un consumo medio de 7,5 l/100 km. Es un dato bastante razonable para un coche de este tamaño, que no monta sistema Start-Stop.
No obstante, si te gustan las mecánicas de gasolina, te recomiendo que le eches un vistazo al motor 1.6 VTi de 120 CV (sus prestaciones son superiores y gasta prácticamente lo mismo). En otra liga juega el propulsor THP de 156 CV (ofrece un rendimiento excelente), aunque también es cierto que cuesta unos 6.000 euros más. ¿Y el comportamiento? Pues me ha gustado. Este Peugeot 308 1.4 VTI no te engaña y te encuentras justo lo que esperas: un coche que te lleva a todos sitios de una forma confortable y segura. No busca más aspiraciones, pero todo funciona bien. La dirección es precisa, la suspensión no le tiene miedo a las zonas bacheadas y el sistema de frenos es eficaz. Peugeot siempre ha hecho buenos bastidores y el de este discreto 308 no es una excepción. Pero sin duda, la gran baza de este coche está en su habitáculo. Al tener una altura tan elevada (un Volkswagen Golf mide 18 centímetros menos), la habitabilidad interior es bastante generosa y siempre sientes una agradable sensación de espacio, incluso si viajas en las plazas posteriores.
Respecto al maletero, nada que objetar. Se mueve en la parte media de la categoría con sus 348 litros. Es decir, tiene más que un Seat León, pero se queda lejos de los 405 litros de un Renault Mégane (su rival tradicional). Si abates los asientos posteriores, la capacidad puede alcanzar los 1.200 litros, pero el suelo no queda totalmente plano (en la versión familiar SW con los asientos individuales, sí). Una pena, porque se desperdicia su fenomenal altura interior.

David López
Director de Auto Bild
David López está especializado en pruebas de coches de combustión, híbridos y eléctricos. Comparativas y distintos formatos audiovisuales