Skip to main content

Prueba

Prueba del BMW X7 30d, cuatro razones para comprarlo y una para pensarlo

BMW X7 30d test
Nota

9

Lo más de lo más de BMW

Imponente. Gigante. Son solo algunos de los adjetivos que más he escuchado durante una semana de prueba del BMW X7 30d. Siete días donde he comprado que un coche pensado para el mercado americano también puede ser una alternativa en Europa, siempre que necesites espacio y recorrer muchos kilómetros. Ante esas dos necesidades, el BMW X7 responde de maravilla y añade las habituales virtudes de la marca bávara en materia de prestaciones y comportamiento dinámico. Mejor te lo resumo en cinco puntos, cuatro razones que nos podrían llevar a la comprar y una a pensarlo.

Todos los detallas del BMW X7 en vídeo

1. Confort y aislamiento

Sobre todo lo segundo. Es impresionante la capacidad de insonorización del nuevo X7, al punto que no llegas escuchar el claxon del coche de al lado si no es escandaloso. El “silencio, se rueda” se aplica mejor que nunca en este panadero germano, que gracias a la posibilidad de elegir entre cinco modos de conducción (de más deportivo a más confortable) y jugar con la altura de la suspensión consigue que viajar dentro de él sea tremendamente cómodo.

BMW X7 30d test

2. Prestaciones

Decir que un SUV acelera de 0 a 100 km/h en 7 segundos ya es un buen dato, pero si a eso le sumamos que este pesa 2.445 kilos… entonces la cifra habla muy bien de las prestaciones de su motor delantero longitudinal de seis cilindros, un 3 litros de 265 caballos que mueve bien al X7. Se asocia a un cambio automático de 8 velocidades y, gracias. A sus 620 Nm de par máximo, recupera de maravilla incluso con el coche cargado. Otro buen dato se refleja en el consumo, que durante la prueba que ha incluido ciudad y carretera se ha quedado en 8,9 l/100 km.

BMW X7 30d test

3. Comportamiento

Si, como te decía antes, estoy al volante de un modelo que supera los 5 metros de largo y alcanza las 2,5 ttoneladas de peso, ¿esto se puede conjugar con una buena respuesta dinámica? Pues BMW y la electrónica lo consiguen. El chasis es una maravilla, la dirección capta perfectamente lo que pasa bajo las ruedas con la asistencia justa y en modo sport no sientes que gobiernes en modelo tan grande. Balancea mucho menos que algunos SUV mucho más pequeños y el único problema viene en vías estrechas donde no puede esconder que su anchura dos metros.

BMW X7 30d test

4. Habitáculo inmenso

Bien sea en configuración de dos filas y 750 litros de maletero o con las tres desplegadas, sobra sitio en un habitáculo que monta butacones en vez de asientos y dispone de una cotas de habitabilidad sobresalientes tanto en altura como en anchura. Con las tres filas colocadas incluso el maletero se ‘queda’ en 326 litros, una cifra que sigue siendo muy buena para modelos de tres filas de asientos. La capacidad máxima con todo plegado llega a 2.400 litros.

BMW X7 30d test

5. Tamaño exterior

Mide 5,20 metros de largo y más de dos de ancho, calza neumáticos de medida 275/50 con llantas de 20 pulgadas, con las barras de techo supera los dos metros de altura… en definitiva el BMW X7 es todo un acorazado que en ciudad se mueve con las lógicas limitaciones. Por eso (y por un precio que se coloca en la frontera de los 100.000 euros) deberás pensar muy mucho si con un BMW X5 no tienes espacio suficiente por dentro para disfrutar de un coche más manejable por fuera.

 

 

Conclusión

Lo mejor

Confort de marcha, aislamiento, prestaciones y espacio interior

Lo peor

El tamaño puede resultar demasiado grande en algunas situaciones

Y además