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Prueba

Coches 4x4

Prueba Audi Q7 2020, en septiembre desde 71.000 euros

Prueba Audi Q7 2020
Nota

9

El grandullón de Audi se actualiza

Esta es la prueba del Audi Q7 2020, el SUV grande de Audi que recibe una notable actualización tanto en imagen como en tecnología y en calidad de rodadura. ¿Cómo puedes saber que se trata del último Audi Q7? Exteriormente muestra el nuevo lenguaje de diseño de la familia Q de Audi, donde incorpora más tecnología como los faros HD Matrix LED láser (se puede identificar por su contorno con forma de X con un LED de color azul) y la tecnología de hibridación ligera Mild Hybrid (con ello se gana la etiqueta ECO de la DGT).

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Prueba Audi Q7 2020

El SUV grande de Audi ha crecido 11 mm hasta los 5.063 mm de longitud total. Mide 1.970 mm de anchura y 1.741 de altura. Del frontal hay que hablar de la gran parrilla Singleframe octogonal, con seis barras verticales cromadas. Las grandes entradas de aire en dos secciones tienen un aspecto algo más expresivo que antes. El faldón delantero, los embellecedores de los pasos de rueda, el difusor trasero y los estribos laterales en color antracita subrayan aún más el nuevo carácter del Q7 2020. Si quieres dotarle de una mayor exclusividad puedes optar por el acabado 'Carbono'.

En el interior, el Audi Q7 2019 combina calidad y gran versatilidad de uso, lo que (a estas alturas) tampoco es noticia. Ya sea con 5 o 7 asientos (estos últimos como opción) y dependiendo de la posición de las butacas traseras, la capacidad del maletero (en configuración de cinco plazas) puede variar entre 865 y 2.050 litros (en este último caso con un suelo de carga plano).
Por cierto, el portón trasero es siempre eléctrico y se puede activar con un gesto del pie como opción. En cuanto a los asientos traseros, opcionalmente pueden desplazarse longitudinalmente de forma individual, siendo posible el ajuste de la inclinación de los respaldos. Si pides la tercera fila, el plegado de las dos butacas es eléctrico (con la comodidad que ello confiere). 

Prueba Audi Q7 2020

Para los más sibaritas, existen otras dos opciones: los asientos de confort y los deportivos S plus, ambos disponibles con funciones de climatización y masaje. 

Prueba Audi Q7 2020, perfectamente conectado

Salto a la fila delantera: allí me recibe el sistema opcional MMI Navegación plus, que convierte al Audi Q7 en un vehículo totalmente conectado. Dispone del estándar LTE, ofreciendo asimismo conexión WiFi, control por voz y una amplia gama de servicios de Audi connect, que van desde la información online sobre tráfico a la radio híbrida, pasando por la navegación con Google Earth

Prueba Audi Q7 2020

Es nuevo el servicio de voz Alexa de Amazon, basado en la nube, que se integra en el sistema MMI. Lo mismo se aplica al servicio Car-to-X de información de semáforos, que se está implementando por fases en una selección de ciudades europeas. La instrumentación digital Audi virtual cockpit –y el Head-up display opcional– muestran siempre la velocidad recomendada.

¿Asistentes a la conducción?

El asistente de conducción adaptativo, que combina las funciones de control de crucero adaptativo, el asistente de conducción en atascos y el active lane assist, reduce la tarea del conductor, sobre todo en viajes largos. En combinación con el efficiency assist, frena y acelera el vehículo anticipándose a las condiciones del tráfico. También es nuevo el Audi emergency assist, que detiene el Q7 e inicia las medidas necesarias de protección si detecta que el conductor está inactivo (por desmayo, por ejemplo).

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Un buen puñado de motores y en el futuro una versión híbrida enchufable

Sigo la prueba del Audi Q7 2020 hablándote de los motores. Todos están acoplados a un cambio tiptronic de ocho velocidades y a la tracción integral permanente quattro. En la fase de lanzamiento, el nuevo Q7 estará disponible con dos motores diésel. Poco después se sumarán una versión con motor de gasolina y un híbrido enchufable (irá en combinación con un V6 TFSI).

El Audi Q7 45 TDI (el más modesto) ofrece 231 CV de potencia y un par de 500 Nm. Acelera de 0 a 100 km/h en 7,1 segundos y permite alcanzar una velocidad máxima de 229 km/h. En el Q7 50 TDI, el motor rinde 286 CV y 600 Nm. La aceleración de 0 a 100 km/h es de 6,3 segundos y la velocidad máxima, de 241 km/h. 

Prueba Audi Q7 2020

El motor superior es el nuevo tres litros de gasolina que equipa el Audi Q7 55 TFSI. Al igual que los dos motores diésel, está equipado con un turbocompresor. Su potencia máxima de 340 CV, 500 Nm de par, aceleración de 0 a 100 km/h en menos de 6 segundos y velocidad máxima de 250 km/h, limitada electrónicamente.

La tecnología de hibridación ligera Mild Hybrid (MHEV), está presente en todos ellos. Este sistema puede reducir el consumo de combustible en hasta 0,7 litros por cada 100 kilómetros, en condiciones de utilización real según datos oficiales. Su componente principal es un alternador-motor de arranque por correa (BAS), que alimenta un sistema eléctrico principal de 48 voltios, en el que una compacta batería de iones de litio almacena la energía. En las frenadas, el BAS puede recuperar hasta 8 kW de energía eléctrica y dirigirla a la batería. Si el conductor levanta el pie del acelerador a velocidades de entre 55 y 160 km/h, el Audi Q7 2020 puede recuperar energía o avanzar en modo de marcha por inercia con el motor apagado hasta 40 segundos.

Prueba Audi Q7 2020

En marcha, mucho confort

Me pongo al volante de la versión diésel más potente. La experiencia promete, ya que Audi ha anunciado sustanciales mejoras en las cualidades dinámicas del nuevo Q7. Además de una dirección a las cuatro ruedas optimizada, opcionalmente se puede equipar el sistema de estabilización activa antibalanceo electromecánico que hasta ahora no podía llevar. Palanca a la D. Me pongo en movimiento. Gracias a esa combinación, este SUV resulta muy maniobrable a bajas velocidades. Salir del parking es fácil pese a sus más de cinco metros.

En carretera abierta el sonido del motor es casi imperceptible. Empuja con fuerza desde muy abajo y es capaz de mover a este mastodonte con una facilidad pasmosa. Las enromes ruedas muerden el asfalto con fuerza para hacer que la estabilidad en el paso por curva sea muy alta. Todo gracias a la última viguería de la casa alemana: la estabilización electromecánica activa antibalanceo. Utiliza un compacto motor eléctrico entre las dos mitades de cada barra estabilizadora, capaz de generar una potencia de 3 kW

Prueba Audi Q7 2020

Circulando en línea recta, cada mitad está desacoplada de la otra para aumentar el confort de marcha. Cuando se conduce de forma deportiva, el sistema se ajusta para ofrecer una óptima compensación del balanceo lateral. Por efecto de los motores eléctricos, las barras estabilizadoras reciben un par de torsión opuesto al de su movimiento, haciendo más firme y dinámica la pisada del Q7 y reduciendo de forma sustancial la tendencia de la carrocería a inclinarse lateralmente en las curvas. La estabilización electromecánica activa utiliza la energía del sistema eléctrico principal de 48 voltios.

De esta forma, y pese a su peso y tamaño, el Audi Q7 2020 se deja guiar con suma eficacia en tramos de curvas, donde parece increíble que algo así pise tan bien. Los frenos responden igualmente bien y no tendrás problemas a no ser que hagas un uso muy intensivo. Y la dirección se muestra rápida, aunque no llega toda la información que uno desearía. 

Por 71.000 euros (precio final) te llevas a casa un SUV de bandera con una tecnología que responde a tus necesidades de confort y también mejoran el dinamismo del Audi Q7. Estará disponible en septiembre.

Conclusión

Lo mejor

Habitabilidad interior, confort de marcha, chasis, opciones y tecnología

Lo peor

Siete plazas en opción, dirección poco informativa

Y además