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5 razones por las que huele mal el aire acondicionado

Malos olores en el aire acondicionado

En esta nueva entrega de 'Aprende con Auto Bild', te damos 5 razones por las que puede oler mal el aire acondicionado de tu coche y las claves de cómo solucionarlo. 

Llega el calor y cuando decides 'despertar' el sistema de refrigeración, después de tantos meses 'adormilado'... ¡buf! Empieza a entrar al habitáculo una desagradable pestilencia entre podredumbre, humedad... A veces parece que se pasa cuando lleva un rato encendido; luego, al parar, otra vez vuelve... Y por más que abras la ventana, no termina de irse. ¡Y para eso tienes aire! 

De hecho, el aire acondicionado (A/A) es un privilegio que parece muy extendido pero que no lo está tanto como piensas, bien porque un coche en cuestión no lo lleve -parece mentira, pero siguen circulando muchísimos sin él- bien porque no esté en buenas condiciones, enfríe poco o nada, esté descargado, tenga fugas, haya conductos obstruidos o un poco de todo. 

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Además, esto repercute en el medio ambiente, porque el gas que se utiliza se puede estar consumiendo de manera poco optimizada, el vehículo consume más energía por llevarlo puesto más tiempo o mayor potencia de lo que sería necesario... Por no hablar de que el calor haga que tú y tus pasajeros sigáis haciendo experimentos con las ventanillas, con lo que el flujo aerodinámico también encontrará más resistencia -especialmente, a partir de 80 km/h, y de nuevo, eso perjudicará el gasto de combustible. 

De hecho, en los coches antiguos podías jugar un poco más con el sistema de trampillas que se activaban de manera manual y con la apertura de ciertos elementos como aireadores (conectados a la calle casi directamente), los cristales abatibles o de mayor apertura (que no provocaban tantos ruidos ni rebufos como los actuales).

Los coches nuevos, sin embargo, aunque no están pensados para ir con el sistema de refrigeración apagado, tienen la ventaja por este motivo de que suelen ir 'invitando' al conductor a que mezcle calor y frío durante todo el año y que aún no llevan a sus espaldas tiempo suficiente como para que sus distintas partes hayan envejecido tanto, en la mayoría de los casos.   

Sea como fuere, el sistema del aire acondicionado o el climatizador, básicamente, se sigue componiendo de los mismos elementos:  

  • Compresor
  • Depósito
  • Desagües.
  • Cañerías.
  • Líquido del aire acondicionado (que se transforma en gas). 
  • Correa que une el compresor con el cigüeñal. 
  • Radiador. 
  • Centralita. 
  • Aireadores o toberas que van al habitáculo.  
  • Trampillas de paso. 
  • Mandos y controles. 
Compresor del aire acondicionado

Y si hay problemas en estos elementos, pueden acabar perteneciendo a nuestra 'pestilente' lista de las 5 razones más comunes por las que huele mal el aire acondicionado:

1 Higiene interior

Malos olores del aire acondicionado

Se pasan muchas horas en el coche como para que uno no le dedique el tiempo suficiente a cuidar su higiene, ¿no crees? Y aunque seas el más limpio de tu garaje (si es que lo tienes), el CO2 que expulsamos en el habitáculo, la humedad que se acumula por dentro o que entra de fuera, el polvo, el barro, los restos de comida, los excrementos de animales que podamos pisar con las ruedas al circular o que puedan acabar en las alfombrillas (suena a broma, pero no lo es)... Todo se acumula a bordo. 

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Los aparcamientos colectivos pueden ser también un foco de suciedad y bacterias y que encima carezcan de buena ventilación; pero en la calle, tu control sobre la suciedad exterior puede ser nulo. Y si el interior no está bien limpio y desinfectado, imagina el poco efecto que puede hacer una lona de protección, por ejemplo. 

Malos olores del aire acondicionado

Por tanto, mantén limpio el interior de tu coche para que al activar la refrigeración toda la porquería y sus malos olores no se remuevan y se esparzan más y más por todas partes. 

2 Filtros sucios

Filtros del aire acondicionado

Otro de los clásicos son los filtros. El de polen o del habitáculo puede estar sucio, húmedo por la temporada de lluvias o muy saturado por no haberlo cambiado a tiempo. Sin embargo, muchos se olvidan de que el aire acondicionado puede tener su propio filtro, al que hay que prestarle la misma atención que cualquier otro. 

Filtros del aire acondicionado

Así pues, sustituye estos elementos en los periodos marcados por el fabricante o incluso antes, si detectas por el olfato que aquello no huele bien. No suele ser un recambio difícil de adquirir ni especialmente caro, por lo que no sobra que eches un vistazo al manual de instrucciones de tu coche y los localices. 

3 Atascos en depósito, desagües...

Alfombrillas Coche

 

Otro clásico entre las razones de que el aire acondicionado huela mal: el propio depósito que llevan algunos coches en los que gotea el gas cuando se licúa puede tener restos de producto antiguo o solidificado. Además, es más que probable que el desagüe que lleva el sistema esté obstruido, por lo que el fluido se pudra y parezca que conduces con algo 'muerto' como pasajero. 

 

A veces, uno de los síntomas es que la alfombrilla del copiloto presenta restos de humedad, sobre ella, o en el tapizado que hay debajo de ella, más cerca de la guantera... Es bueno que te agaches, palpes el área, levantes este elemento y te asegures. Si es así, busca el desagüe para desatascarlo, pide ayuda a un taller especializado o pide que revisen todo esto aprovechando que rellenas el gas del A/A, si procede.  

Malos olores en el aire acondicionado

4 Toberas y aireadores

Razones por las que puede oler mal el aire acondicionado de tu coche

Son otro foco de suciedad y bacterias, el último tramo del sistema de refrigeración hasta el habitáculo... y que debe estar igual de impoluto para que no acabe contribuyendo a una atmósfera irrespirable. 

Aspira las rejillas del aire acondicionado

Trata de desatascar también estas rejillas, mantenerlas a raya, cerrarlas cuando no las uses y asegurarte de que las gomas y las espumas interiores no se han degradado cuando las uses... y aspíralas de cuando en cuando para sanear los conductos interiores. Y recuerda que las salidas de aire no sólo están en el salpicadero; ¡búscalas también bajo los asientos!

5 Hojarasca

Hojarasca en las rejillas

Por último, trata de que las rejillas exteriores y los desagües no se deterioren ni dejen pasar restos de hojas, polvo, excrementos de aves y suciedad en general. Ni que con el agua o la humedad acaben albergando desagradables y pestilentes mezclas de porquería que den al traste con todos los esfuerzos anteriores para que no se cuelen malos olores por el aire acondicionado. 

Hojarasca en las rejillas

Desatasca estos elementos, lava de vez en cuando el coche con agua y jabón y revista que las gomas están bien, que los sistemas de canalización del agua trabajan como deben y la expulsan... y que la temida hojarasca no se acumula en las rejillas de donde toma el flujo el sistema del aire acondicionado,
pero que tampoco está presente (ni ella ni su desagradable olor) en los marcos de las puertas o bajo la tapa del maletero. 

Malos olores en el aire acondicionado

Entonces, sólo entonces, disfruta de la refrigeración de tu vehículo en condiciones de salubridad y eficiencia energética. Y date, si quieres, algún capricho para los sentidos con algún ambientador o producto equivalente. Pero recuerda que de nada te servirá ni este producto ni aquellos 'higienizadores' o 'purificadores' que se venden en el mercado si antes no has llevado a cabo la revisión de todos estos puntos y te has asegurado de su correcto estado.  

Malos olores en el aire acondicionado

 

 

 

 

 

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