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Práctico

¿Por qué mi coche da tirones?

Por qué mi coche da tirones
Alex Morán

El anticipo de que algo se va a torcer.

Un coche, por definición y por muy fiable que sea, va a acabar necesitando reparaciones de mayor o menor índole. Algunas ocurren de manera inesperada, pero otras tantas avisan antes de tener lugar, y los tirones son una de las principales señales de alerta. Sus causas pueden ser múltiples y las consecuencias que anticipan otras tantas, por lo que es normal preocuparse cuando tienen lugar y preguntarse ‘¿por qué mi coche da tirones?’.

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A pesar de la gran variedad de fallos que pueden implicar, se pueden agrupar en ciertas áreas y, sea la que sea a la que pertenezca, lo que ocurre suele ser muy parecido: el vehículo deja de acelerar ‘normal’, esto es, de manera progresiva, no responde en consecuencia a una mayor presión del acelerador y se experimentan pérdidas de potencia. Además, es posible que ocurra tanto con el motor frío como en marcha. ¿A qué se debe?

Principalmente podemos hablar de tres problemas genéricos: suciedad, fallos mecánicos y fallos eléctricos.

Suciedad

Que en cualquier parte del proceso de combustión del combustible se acumule más suciedad de la cuenta es altamente contraproducente puesto que puede alterar la mezcla óptima necesaria para realizar la combustión o evitar que se expulsen correctamente los gases una vez haya tenido lugar. Las tres áreas en las que más se acumulan son:

  • Filtros: trabajan a destajo eliminando una cantidad considerable de impurezas. Del aire, del aceite… si se acumula demasiada suciedad pueden llegar a taponarse, empeorando la combustión. Basta con cambiarlos de manera regular para evitar problemas.
  • Inyectores: que estén sucios afecta a la entrega de combustible, lo que perjudica la combustión. Es fácil evitarlo utilizando aditivos que los limpien.
  • Catalizador: si el combustible no se quema como debería (seguramente por alguno de los dos puntos anteriores), llega hasta el catalizador, donde debido a las altas temperaturas se quema y produce un sobrecalentamiento. Se produce un sustrato que tapona el escape y en consecuencia no se expulsan los gases de manera correcta.

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Fallos mecánicos

Pueden deberse principalmente a dos causas. La primera es la caja de cambios, que si no se encuentra en buen estado puede engranar mal las marchas, provocando los tirones. La segunda es el cable del acelerador desgastado, que no transmite de manera correcta al motor la acción del pedal.

Fallos eléctricos

Quizá los más molestos porque son bastante súbitos y no avisan para que se pueda actuar antes del fallo. Puede ir desde algún desperfecto o rotura en algún punto del cableado hasta que se averíe alguna bobina (normalmente debido a que se conduce a revoluciones muy altas), pasando por que las bujías no enciendan como deberían la chispa y no se produzca la combustión necesaria. Pueden provocar desde los habituales tirones a que el coche directamente ni arranque.

Algunos de estos elementos es viable mantenerlo o sustituirlos en casa, si se es muy mañoso, pero por norma general obligarán a pasar por el taller desembolsando cantidades que en ocasiones no son nada amigables.

Imagen de perfil de Álex Morán

Redactor

Crecí viendo deportivos japoneses en los 90, los echo de menos y me decanto por los import nipones. El Nissan Fairlady Z 432 es mi amor platónico.

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