China, ¿invasión o solución a nuestros problemas?

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.
Tras nuestro viaje a China para asistir al Salón del Automóvil de Pekín analizamos cómo deberíamos afrontar la llegada de nuevas marcas de coches fabricados allí.
Recientemente he podido visitar por primera vez en mi vida China, gracias a una invitación del fabricante BYD, con motivo del Salón del Automóvil de Pekín. En este viaje me he dado cuenta del camino que todavía nos queda por recorrer en lo que a movilidad se refiere.
No vayas a pensar que son el colmo de la modernidad, porque para muchas cosas viven anclados en el tiempo. Pero China, lejos de ser un país anticuado, como quizás se pudiera pensar, impresiona por lo mucho que ha evolucionado.
Al pasear por las calles de Pekín, llama la atención no solo la calidad de sus calles o de las autopistas a las afueras, sino la variedad y volumen de fabricantes de coches que existe.
Si piensas que el mercado Europeo está saturado, deberías descubrir la inmensa cantidad de marcas que hay allí y lo modernas y tecnológicas que son todas ellas.
Por mucho que te gusten los coches, me apuesto contigo lo que quieras a que en un paseo de apenas un par de minutos pasan por delante de tus narices al menos una decena de marcas que no solo no has visto en tu vida, sino cuyo nombre no sabrías ni pronunciar.

Al menos eso es lo que me ha pasado a mí. Miraba a la derecha y un coche con un logotipo que no conocía; a la izquierda y un SUV con unas letras chinas que no soy capaz de identificar qué significan y justo a mi espalda un modelo llamado Tank, que recuerda ‘ligeramente’ (en realidad bastante) a un Clase G.
Y luego otras marcas como Aito (aquí Seres), que sí conocía; o Li, que desconocía por completo, pero que te impresionan por sus diseños y porque tienen tal éxito que los ves por todas partes. ¿Y el coche de la foto sabrías decirme cuál es?
Por eso he hecho este contenido: Las 1001 marcas chinas que quizás ni conocías, que seguro te resulta interesante leer.
Una reflexión al ralentí
Desde luego, como amante de los coches, ha sido una experiencia fascinante. Y me ha servido para darme cuenta de la que se nos viene encima… Ya se pueden preparar los fabricantes europeos, coreanos, americanos y japoneses si no quieren que les coman la tostada…
Porque la invasión de China es un hecho. Pero no hay que verlo como algo negativo. Todo lo contrario. Tienen músculo financiero, la tecnología y el saber hacer. Así que los beneficiados seremos los usuarios.
Me temo que va a pasar como con el mundo de la tecnología: nuevos actores van a llegar y le van a pegar un bocado importante a la tarta de las ventas.
Pese a todo, como ha ocurrido en la tecnología: las marcas premium se van a consolidar. Al tiempo…
Si me lo permites, te voy a dar un consejo: elimina los prejuicios de tu mente. No te dejes llevar solo por el prestigio de una marca o fabricante. Si un coche chino te llama la atención, antes de descartarlo, ve a uno de sus concesionarios y pruébalo. O lee e investiga sobre él.
Por mucho que se crea que los periodistas estamos a sueldo de las marcas, no es así. Simplemente, tratamos de mostrar lo que nos gusta y lo que no, y de contar las distintas novedades que llegan al mercado.
Con esto no pretendo hacer la pelota a los nuevos fabricantes chinos, porque hay coches chinos malos, muy malos; y los hay buenos, muy buenos. BYD es de los buenos, pero para que veas que no nos casamos con nadie no tienes más que echar un vistazo a la prueba que en su día escribí del BYD Dolphin. Unas cosas me gustaron y otras, como su pequeño maletero y los neumáticos, no. Y lo dije. Por cierto, ahora ya no monta esos neumáticos, sino Hankook.
