Más ZBE: la cuarta ciudad de Madrid por población estrena su área de bajas emisiones

Fuenlabrada se suma a las Zonas de Bajas Emisiones con su propia ZBE, de extensión reducida y con una peculiar norma: hay que estar dentro 8 minutos y medio.

Las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) entraron en vigor hace más de un año, al menos supuestamente. Toda aquella localidad con más de 50.000 habitantes estaba obligada por ley a establecer una, con las normas, restricciones y extensión que considera oportunas, pero muchas siguen sin estar activas. En Madrid hace apenas unos días se ha estrenado una nueva.

En esta ocasión, eso sí, no es dentro de la propia ciudad, que actualmente ya cuenta con tres ZBE (Madrid Zona de Bajas Emisiones, Zona de Bajas Emisiones de Especial Protección Centro y Zona de Bajas Emisiones de Especial Protección Plaza Elíptica), si no que está ubicada en la cuarta ciudad de la región con mayor población, Fuenlabrada.

Fue el pasado 15 de febrero, después de seis meses en pruebas, cuando empezó a operar la Zona de Bajas Emisiones de Fuenlabrada. En este caso, el ayuntamiento ha optado por aplicar la mínima restricción posible, es decir, que los únicos vehículos que están vetados son los que tienen la etiqueta A.

De hecho, solo afectará a los vehículos sin etiqueta que no estén empadronados en la ciudad, puesto que los que si lo estén no se ven afectados por esta medida, pueden acceder sin problema, ya sean residentes dentro de la zona delimitada o fuera de ella, aunque estos segundos tienen que cumplir con una peculiar condición para poder hacerlo: tendrán que permanecer en ella durante al menos 8 minutos y medio.

¿A qué se debe esta peculiar restricción? En el comunicado del ayuntamiento se da la razón: “El objetivo principal de la Zona de Bajas Emisiones es mejorar la calidad del aire y reducir el tráfico de vehículos sin etiqueta ambiental que atraviesan la ciudad, principalmente por las calles Luis Sauquillo y Leganés, sin ser Fuenlabrada su origen o destino”.

De esta manera, no se quiere perjudicar a los vecinos que tengan un coche sin etiqueta y que vivan en la zona o que tengan que acudir a ella para realizar gestiones, lo que se busca evitar es que se utilice como zona de paso por los coches más contaminantes.

De hecho, el ayuntamiento explica que durante los seis meses de pruebas llevados a cabo, se ha visto una mejoría en este aspecto.

Según el consistorio, “el tráfico en la Calle Móstoles a la altura del paso bajo las vías ha descendido casi a la mitad en el sentido descendente (entrando al centro o a la ZBE) y en más de un 57,5% en sentido creciente (saliendo del centro o de la ZBE). En el acceso a la ZBE por la calle de Luis Sauquillo se ha reducido el tránsito de vehículos entorno al 11%”.

De esta manera, se aplicarán multas, que pueden ir desde 80 euros por infracciones leves hasta 200 euros por las graves, solo a aquellos que crucen la ZBE sin pararse en ella.

Aún así, hay excepciones y es que los vehículos no empadronados en Fuenlabrada que no tengan etiqueta o tengan etiqueta A podrán gestionar una autorización de acceso a la Zona de Bajas Emisiones para diversos fines, como por ejemplo acceder a garajes privados, entregar suministros, etc.

Ahora bien, ¿cuáles son los límites de la Zona de Bajas Emisiones de Fuenlabrada? Como otra muestra del hecho de que no es muy estricta, tiene una superficie aproximada de tan solo un kilómetro cuadrado. 

Está limitada al norte por las calles Málaga y Avenida de Francisco Javier Sauquillo; al este con la Calle Leganés, Avenida de Francisco Javier Sauquillo, Calle del Olivar, Calle de la Aldehuela y Calle de la Vega; al sur por la Calle Extremadura y la Calle Grecia; y al oeste por la Calle Luís Saquillo y la línea de ferrocarril.

Como es habitual en estos casos, el control del acceso se llevará a cabo mediante cámaras situadas en los accesos y salidas de la zona, que disponen de sistema de lectura de matrículas, lo que permite determinar si el vehículo en cuestión ha estado dentro de la ZBE más de los 8 minutos y medio especificados para no ser multados. 

El posible problema reside en que, si alguien tiene que acceder a la zona para hacer una determinada gestión pero, debido a su reducida extensión no consigue un hueco para aparcar y se ve obligado a salir de la misma, será multado porque técnicamente la ha cruzado.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España