VÍDEO: Así trabaja Bugatti la aerodinámica de sus coches
La marca dice que buscaban crear un cambio radical con respecto a las “obras maestras” que lo precedieron.
Así trabaja Bugatti la aerodinámica de sus coches. La marca dice que buscaban crear un cambio radical con respecto a las “obras maestras” que lo precedieron. Y se refieren al nuevo Tourbillon y a sus predecesores el Chiron y el Veyron. Coches que también recibieron un trabajo aerodinámico increíble.
“El predecesor del Tourbillon, el Chiron, ya era un coche de baja resistencia aerodinámica. Pero con el Tourbillon, tenemos que hacerlo mejor que eso”, contaba Paul Burnham, ingeniero jefe de vehículos de Bugatti para el Tourbillon. Un hombre que mide cada milímetro para hacer un coche perfecto en aerodinámica.
El Tourbillon es el nuevo modelo de la firma francesa asociada a Rimac. Hablamos de un coche con 1.800 CV, motor V16 y 3,8 millones de euros de precio. No es otro derivado del Bugatti Chiron, como el Centodieci o el Mistral, es un modelo completamente nuevo.

Entre sus novedades, destaca que monta chasis monocasco completamente nuevo, o sistema de suspensión de nueva factura. Eso sí, lo más importante es que recurre al motor V16 electrificado, una configuración con la que se adapta a los tiempos que corren y mejora el concepto.
El sistema cuenta con un propulsor de nueva generación con 16 cilindros en V en ángulo de 90 grados. Y es que, la disposición conocida en W ya no está disponible en este motor. Tampoco encontraremos los cuatro enormes turbocompresores. Si bien, el bloque dispone de una potencia máxima de 1.000 CV.
La marca recurre ahora a tres motores eléctricos desarrollados por Rimac, cada uno de los cuales tiene 250 kW, o 335 CV. Se encargan de la sobrealimentación en este bloque de 8.3 litros, un motor de alto giro que monta un cigüeñal capaz de girar hasta las 9.000 rpm. De este modo, este sistema está desarrollando una potencia máxima total de 1.800 CV.
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El conjunto dispone de una batería de alto rendimiento, una tecnología de batería de iones de litio con una capacidad de 24,8 kWh. Acompaña a este híbrido enchufable PHEV, y con ello el nuevo Bugatti dispone de 60 km de autonomía en modo cero emisiones.
Si nos detenemos en el conjunto eléctrico, este suma una potencia extra de 600 kW, que son 804 CV. Con ello, es capaz de lograr esos 1.800 caballos de potencia para superar al Bugatti Chiron. Con tanta potencia no nos extraña que pueda pasar de 0-100 km/h en 2 segundos.
Monta neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2, un hiperdeportivo que alcanza los 200 km/h en 5 segundos, y los 300 km/h en apenas 10 segundos. Su velocidad máxima se alcanza en solo 25 segundos, para que te agarres bien al volante. Esta velocidad máxima es de 380 km/h.

Eso sí, con la llave especial Speed Key el Bugatti Tourbillon mantiene su enorme alerón trasero bajado y el coche es capaz de alcanzar la suma de 444 km/h.
“Esta prueba representa la primera validación del modelo a escala. Es la primera prueba en la que evaluamos diferentes volúmenes de diseño y diferentes cambios en el coche. Al intercambiar piezas, dirigimos el coche hacia la búsqueda del rendimiento a alta velocidad, para luego pasar a la eficiencia de manejo y la capacidad dinámica”, decía el director de aerodinámica en Bugatti Rimac.
Este experto en aerodinámica habla de las pruebas de velocidad. El Chiron batió el récord mundial de velocidad máxima, y ese trabajo comenzó en un punto relativamente pequeño del proceso de desarrollo. Un duro trabajo que terminaba cumpliendo con el récord de velocidad.

Una vez que los equipos de diseño e ingeniería de Bugatti sentaron las bases para el próximo hiperdeportivo de la marca, llegarían meses de simulaciones de CFD que les dieron una primera idea del rendimiento del coche. La marca cuenta que quince meses antes de la presentación del Tourbillon al mundo, un grupo con algunos de los mejores ingenieros y aerodinámicos de Bugatti se reunieron en un túnel de viento de última generación en Italia.
El modelo de prueba reflejaba perfectamente la forma de lo que evolucionaría hasta convertirse en el Tourbillon. Se fabricó meticulosamente a partir de 250 componentes individuales impresos en 3D, equipados con más de 100 tomas de presión alrededor de los paneles de la carrocería del modelo.
Con ello, los ingenieros aerodinámicos del Tourbillon analizaron cuidadosamente los instrumentos para validar su perfil de rendimiento. Con ello comprendieron que debían de hacer algunos cambios, como reducir la zona frontal del automóvil, integrar un difusor trasero muy avanzado, etc.

“Hemos pasado de un túnel de viento de modelo a escala a una instalación de tamaño real, continuando nuestro programa de validación del rendimiento aerodinámico del Tourbillon. Solo que ahora estamos utilizando un prototipo a escala real, lo que representa un paso natural en la mejora de la calibración de nuestras herramientas de simulación, obteniendo el siguiente grado de precisión en los resultados”, decía Paul Burnham, ingeniero jefe de vehículos de Bugatti para el Tourbillon.