Terrakhana: Ken Block se divierte en el desierto

El conocido piloto se alía con Pennzoil para hacer una nueva entrega de su conocida serie de gymkhanas, esta vez llena de polvo y arena.
De pequeños escuchábamos ‘gymkhana’ e inmediatamente se nos ponía una sonrisa de oreja a oreja: ya fuera en el colegio o en un campamento de verano, tocaba día al aire libre para realizar pruebas de todo tipo a cada cual más divertida. Pero crecimos, nos hicimos mayores, dejamos de hacerlas, perdimos nuestra esencia infantil… hasta que llegó Ken Block. El piloto con el número 43 redefinió el concepto: la gymkhana como una oda automovilística a hacer cabriolas de cualquier naturaleza metiendo un coche en la ecuación. Y volvimos a lucir nuestra sonrisa de oreja a oreja, una que no podemos evitar replicar al escuchar la palabra ‘Terrakhana’.
VÍDEO: Dronekhana One, la gymkhana de drones de Ford
Y es que, con nueve entregas a sus espaldas, cada una de ellas con locuras cada vez mayores, Block lo tiene cada vez más difícil para innovar y superase. Ha sido por ello que un vez más con el Hoonigan Team respaldándole, ha unido fuerzas con Penzzoil, marca de lubricantes que últimamente también le ha cogido el gustillo a esto de grabar vídeos espectaculares con coches de primer nivel. Y ambos han optado por simplificar el concepto, olvidarse de los recargados artificios y volverá los orígenes: al polvo y la arena.
Los altos edificios, los saltos por puentes y quemar rueda por asfalto ha quedado atrás, en esta ocasión se trata del hombre contra la naturaleza. O, más bien, del hombre y un Ford Fiesta ST RX43 de 600 CV y 650 Nm de par contra la crudeza abrasadora del desierto. No hay ninguna necesidad de preparar elementos sorprendentes cuando ya lo hacen por sí mismas las enormes dunas o las escarpadas rocas por las que Block realiza ascensos casi verticales solo para derrapar al filo en el último momento. Un auténtico (y polvoriento) espectáculo visual.

