La teoría del peso y la pluma se ceba con el diésel y podría arruinar los viajes de las vacaciones de verano a miles de conductores

Getty Images

La Organización de Consumidores y Usuarios denuncia que el precio del diésel ha subido un 2,2% en sólo una semana y no refleja todavía las consecuencias del conflicto en Oriente Próximo.

Veníamos disfrutando de un precio del diésel por los suelos, pero la alegría dura poco en la casa del pobre. Si has visitado estos días una gasolinera habrás notado que el precio ha subido. En sólo una semana, el diésel ha subido un 2,2%, según denuncia la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

No han pasado ni dos semanas desde que comenzó la escalada de tensión entre Israel e Irán y, a falta de conocer los efectos sobre el petróleo del bombardeo de Estados Unidos en objetivos estratégicos nucleares en el país persa, el precio del gasóleo ha subido.

La OCU denuncia que este incremento ha sido del 2,2% desde el lunes anterior a los primeros ataques. De hecho, ya el pasado viernes costaba 1,388 euros/l, de media. Por su parte, el precio de la gasolina ha aumentado un 1,4%, hasta situarse de media en los 1,477 euros/l. 

Lo más preocupante de todo, advierte de la organización, es que estas subidas todavía no tienen en cuenta los efectos de este conflicto en Oriente Próximo sobre el precio del crudo.

El precio del diésel ha subido un 2,2% en una semana

En un comunicado, la OCU recuerda que, “aunque las subidas del crudo se trasladan a los surtidores más rápido que las bajadas (el efecto cohete, frente a efecto pluma), suelen tardar al menos una semana, si no más”. 

“Así, las recientes subidas en el precio de los carburantes en nuestro país estarían reflejando las subidas del crudo anteriores al inicio del conflicto armado entre Israel e Irán, cuando ya se habían incrementado alrededor de un 4%”, continúa.

Esto significa que las fuertes subidas en el precio del barril, de alrededor del 22% en el mercado de futuros del diésel y del 10% en el de la gasolina, desde el inicio del conflicto bélico el 13 de junio, estarían aún por venir

Entre el 40 y el 45% de esta subida se traslada al surtidor del diésel por el coste de la materia prima y su refino (en el caso de la gasolina es un 35%). Por tanto, “hablamos de una inminente subida adicional del 10% del precio del diésel y del 4% para la gasolina”, prevé la OCU. 

En consecuencia, el precio del diésel subiría hasta los 1,52 euros de media por litro, muy cerca de la gasolina 95, que se quedaría en los 1,53 euros.

Consecuencias también para la economía doméstica

Todavía se desconoce exactamente hasta qué punto se incrementará el precio del petróleo, después de los últimos acontecimientos ocurridos el pasado fin de semana, aunque la OCU afirma que subirá.

Pero lo que sí es seguro es que afectará muy significativamente no sólo a los conductores, sino también a la economía doméstica de los consumidores, porque, como recuerdan desde la organización, “el precio de los carburantes termina gravando el precio de muchos bienes de consumo, especialmente los costes de transporte, pero también de producción.

De momento la OCU aconseja a los consumidores consultar su comparador gratuito de estaciones de servicio para encontrar las cadenas más baratas, ya que es posible ahorrar hasta un 10% en el repostaje

Con más motivo ahora, durante el periodo vacacional, cuando se circula por poblaciones y carreteras menos conocidas. También te mostramos cómo localizar las gasolineras más baratas con Google Maps.

No se prevé una subida contundente

A pesar de las advertencias de la OCU, no se espera que el precio del petróleo suba demasiado y ello se refleje en el coste de los combustibles, al menos de momento.

Es cierto que el precio de los carburantes ha subido con respecto a la semana pasada, pero tras el ataque de Estados Unidos a Irán el pasado domingo, muchos imaginaban un escenario mucho peor que no se ha producido.

En principal temor era que Irán decidiera cerrar el estrecho de Ormuz, por donde pasa alrededor del 20% del petróleo que se consume en todo el mundo, lo que haría que el precio del barril aumentara considerablemente.

Sin embargo, pese a que la amenaza era real y el parlamento iraní llegó a votar a favor del cierre, la decisión final dependía del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán y el cierre no se ha producido.

Y no lo ha hecho porque las consecuencias pueden ser muy graves, también para el propio país persa y sus aliados, principalmente, China, que compra la mitad del petróleo que consume a Irán. China no depende tanto de Irán como Irán de China.

Es cierto que el país chiita podría permitir el paso de barcos chinos y rusos, pero no es tan fácil. Al final, cerrar el estrecho de Ormuz podría volvérsele en contra a Irán

Además, tampoco Estados Unidos quiere que el precio del crudo escale demasiado. Donald Trump necesita un barril en el entorno de los 60-70 dólares o la economía estadounidense padecería bastante.

Tras unas horas de miedo e incertidumbre, la realidad es que los mercados internacionales no se han hundido, al contrario. Hoy suben y el petróleo baja, hasta situarse en los 68 dólares. También baja el oro.

Otros artículos interesantes:

Más información sobre:

Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España