¿Y si tras la razón a ese volantazo de 180 grados en los aranceles de Trump están los conductores de pick-up?

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anuncia una nueva prórroga en los aranceles a México y Canadá, y la razón podría estar en los conductores de pick-ups.

A principios de esta semana, el presidente de Estados Unidos Donald Trump anunció que los aranceles a las importaciones mexicanas y canadienses se pospondrían hasta abril. Esta es la segunda vez que los retrasa. ¿La razón detrás de este nuevo volantazo podría estar en los conductores de pick-up?

El segundo giro se produjo hace unos días, después de afirmar que los tres grandes fabricantes de automóviles estadounidenses estaban “entusiasmados” con los aranceles entrantes del 25%.

La explicación oficial de este nuevo cambio es que los propios fabricantes de automóviles, a saber, Ford, Stellantis y GM, habían solicitado la prórroga: “Hemos hablado con los tres grandes concesionarios de automóviles”, dijo la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.

Vamos a conceder una exención de un mes a los vehículos que lleguen a través del Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá”, agregó Leavitt.

¿Qué hay detrás del nuevo volantazo en los aranceles de Trump?

En realidad, no es ninguna sorpresa que los fabricantes de automóviles estadounidenses no estén precisamente encantados con la idea de los aranceles, teniendo en cuenta que muchos de sus modelos se fabrican al otro lado de la frontera.

Sin embargo, una de las principales razones por las que Trump cedió puede deberse a un tipo de vehículo en particular: los pick-ups, según informa Reuters.

El medio sugiere que la decisión de suspender los aranceles puede basarse en que este tipo de vehículos son muy populares entre los votantes republicanos. Según un estudio de Edmunds, los propietarios de pick-ups tienen el doble de probabilidades de declararse republicanos que demócratas.

Entre 3.000 y 7.000 dólares de media por vehículo

En la situación actual, un arancel del 25% sobre las importaciones de vehículos podría provocar subidas de precios en algunas de las pick-ups más populares de Estados Unidos, como el Chevrolet Silverado y el Silverado HD, el GMC Sierra, el Ford Maverick y los Ram 2500, 3500, 4500 y 5500.

Todos estos estos modelos se fabrican en Canadá o México, precisamente, los países a los que Donald Trump quiere imponer las nuevas subidas de tasas. Así mismo, además de las pick-ups de marcas estadounidenses, también se vería afectada Toyota, que fabrica el Tacoma en México.

Aunque el impacto de los aranceles propuestos variará en gran medida de un fabricante a otro, los analistas estiman que, para los consumidores, significarían un aumento de 3.000 dólares de media en el precio de los vehículos, mientras que los modelos fabricados en México o Canadá incrementarían su tarifa en unos 7.000 dólares.

Los aranceles no sólo afectan a los automóviles

No sólo los turismos y pick-ups fabricados al otro lado de la frontera norte y sur se verían afectados, ya que prácticamente ningún vehículo en Estados Unidos se fabrica íntegramente con piezas de origen local

Como apunta CarScoops, algunos componentes como los motores o las cajas de cambios, además de otros elementos cruciales para los coches fabricados en Estados Unidos se producen a menudo en países vecinos

Como explica Ramiro Gutiérrez, presidente del especialista en cajas de cambios ZF para Norteamérica, “un arancel sobre México, en este caso concreto, o sobre Canadá, va a suponer un impacto de cientos de millones de dólares”.

¿Qué hay detrás de la guerra arancelaria?

En cualquier caso, hay algo sobre lo que no se habla y que los aranceles sirven para ocultar. Detrás de esta aparente guerra comercial y arancelaria, se oculta una guerra de divisas

Trump quiere devaluar el dólar para aumentar las exportaciones y recuperar el control en el comercio mundial que ha perdido Estados Unidos en los últimos años, superado por China, el verdadero enemigo del país del Tío Sam.

Esto explica muchas de las decisiones de Trump en materia comercial. De ahí la amenaza de los aranceles como forma de presionar a otros estados, para luego rebajarlos o retrasar su entrada en vigor. Otra cosa es si este plan surtirá el efecto deseado o no. Para eso, tendremos que esperar.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España