No te imaginas lo salvajes que son los test de seguridad de los coches para salvar vidas

Cada cual más extremo.

Los test de seguridad son algo completamente instaurado en el mundo de la automoción. Cada región del planeta tiene los suyos propios, con diferencias de exigencia que es imposible que no hagan torcer el gesto aunque sea ligeramente, pero a fin de cuentas cualquier coche que se ponga a la venta acaba probando por algunas pruebas de choque.

Son indispensables para garantizar la seguridad de los usuarios de las carreteras y han ido evolucionando con el paso del tiempo, ya sea añadiendo el análisis de las últimas tecnologías (como es la evaluación de los ADAS), o aumentando la velocidad y fuerza de los impactos para asegurar que las novedades cumplen incluso en accidentes más graves.

A estas alturas, resulta difícil que cualquiera que tenga cierto interés en el mundillo no haya visto en alguna ocasión un test de choque, de por ejemplo, Euro NCAP, así que hay cierto conocimiento sobre las pruebas que se suelen realizar: choque frontal, frontal solapado, lateral, contra un poste, etc.

Sin embargo, para determinados sectores profesionales o mercados, las pruebas estándar no son suficientes y deciden, por su cuenta, llevar a cabo test que son unas auténticas salvajadas… pero que hablan muy bien de cómo están hechos sus modelos si es que consiguen superarlos.

El canal de Youtube TechFreeze ha realizado una compilación con algunas de las pruebas más extremas a las que se someten a los vehículos en todo el mundo y merece mucho la pena echarle un ojo:

El primero que se ve es el procedimiento al que Braun Industries somete a sus ambulancias, para asegurarse de que son seguras para el transporte de pacientes: desde lanzar pick-ups grandes para que las embistan por el lateral a la realización de vueltas de campana.

Todavía más impresionante es la prueba que lleva a cabo DTC: choques a 200 km/h. Huelga decir que la mayoría de los coches que pasan por ellos acaban hechos papilla.

INMI, por ejemplo, pone a prueba la respuesta de los autobuses escolares, con choques entre ellos en los que se evalúa el rendimiento de los sistemas de retención para los niños que van en la ruta.

CTS es otra compañía especializada en realizar test de choque y algunas de las imágenes que ofrecen son espectaculares. Valga como ejemplo el choque de un camión contra una barrera de bolardos en el que el vehículo se desintegra, con la cabina de conducción saliendo disparada por su cuenta.

Entrando en marcas de automóviles propiamente dichas, muchas tienen estándares de seguridad que van mucho más allá de lo que les exigen los organismos regionales. Un perfecto ejemplo de ello es el de Volvo.

El fabricante sueco somete a sus vehículos a vueltas de campana, lanzamientos sobre terraplenes irregulares y, lo más impresionante de todo, los deja caer de manera vertical desde grúas a muchísimos metros de altura.

Incluso los organismos más conocidos tienen pruebas que ponen los pelos de punta. El IIHS estadounidense cuenta con una en la que analiza el desempeño de los vehículos al entrar por el hueco lateral de un tráiler pesado y los resultados son escalofriantes.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España