Ni Moves ni dinero directo, el coche eléctrico se queda sin ayudas en España

El Congreso de los Diputados ha dicho no al Real Decreto-Ley 9/2024 del 23 de diciembre, conocido como Ómnibus, con consecuencias fatales para los eléctricos.

Las ventas de los coches eléctricos dependen, en gran medida, de las ayudas estatales a su compra. Es algo que se notó de sobremanera en el mercado alemán en 2024, donde cayeron de manera estrepitosa cuando se retiraron los subsidios, y es algo que parece que se repetirá en España este año: el coche eléctrico se queda sin ayudas.

El Plan Moves terminaba con 2024, pero el Gobierno incluyo su prórroga en el Real Decreto-Ley 9/2024 del 23 de diciembre, conocido como Ómnibus, junto a otras tantas medidas de diversa índole. 

Como ocurre con este tipo de decretos, un mes después tiene que pasar por el Congreso de los Diputados para su aprobación definitiva, algo que no ha conseguido.

En la votación, solo hubo 171 votos a favor, los del PSOE y sus socios, mientras que la oposición, formada por PP, VOX y Junts, se postuló en contra con 177 votos. De esta manera, con la publicación del BOE de este mañana, 23 de enero de 2025, se certifica la muerte del plan de ayudas a la compra de eléctricos y coches híbridos enchufables, que en principio iba a alargarse hasta el 30 de junio.

No solo eso, también queda paralizada la deducción del IRPF en la compra de un modelo de cero emisiones, que era del 15% hasta 3.000 euros. En resumidas cuentas, el coche eléctrico se queda sin ninguna ayuda a la compra.

Las reacciones no se han hecho esperar y es que si una situación así fue mala en Alemania, donde las ventas de eléctricos eran considerables dentro del mercado, en España puede ser catastrófica, puesto que los cero emisiones tienen un peso meramente testimonial, así que con este movimiento pueden ser todavía más irrisorias.

Por ponerlo en perspectiva, en 2024 en nuestro país los turismos eléctricos supusieron sólo el 5,6% del total de ventas de coches en España (que tras muchos años consiguió pasar el millón de unidades vendidas), lo que hace que se sitúe bastante lejos de la media europea, que se encuentra en el 13,6%, y a muchísima distancia de los líderes en este campo.

Eliminar los dos tipos de incentivos a la compra que había hasta ahora, por mucho que su funcionamiento no fuera óptimo (las ayudas del Plan Moves tardaban muchísimo en hacerse efectivas), las consecuencias pueden ser nefastas.

Desde ANFAC y FACONAUTO han lanzado un comunicado que reza lo siguiente: “Sin las ayudas a la compra, como se ha demostrado en otros países de la Unión Europea, se paralizan las ventas de turismos eléctricos, con el consiguiente retraso en el cumplimiento de los objetivos de descarbonización que marcan España y la Unión Europea”.

Y es que el mercado español está bastante por detrás de los objetivos planteados por Europa, siendo necesario que aumente (y mucho) el ritmo de venta de coches eléctricos para alcanzarlos, por lo que un espaldarazo como el que se espera va a ser muy negativo.

De hecho, esto puede tener un impacto todavía más relevante teniendo en cuenta que este año entra en vigor la normativa CAFE, por la que se exige a los fabricantes unas emisiones contaminantes medias de 95 g/km de CO2 y coche vendido

Quienes se pasen de este límite tendrán que enfrentarse a multas cuantiosas y el principal método para rebajar las emisiones medidas de la gama es a base de vender coches eléctricos.

Ambas organizaciones señalan que “si en España, como segundo fabricante de automóviles, se paralizan las ventas de eléctricos, los fabricantes tendrán más problemas para conseguir dichos objetivos de reducción de emisiones y se verán abocados a pagar unas multas por exceso de CO2, que pueden penalizar a la producción española y al empleo de nuestras fábricas”.

Y es que ante la entrada en vigor de la norma, algunas marcas ya anunciaron que entre sus planes estaba el hecho de aumentar el precio de sus modelos térmicos para venderlos menos y que, comparativamente, sus coches eléctricos parecieran más apetecibles para los potenciales compradores. Esto, en líneas generales, significaría reducir la producción.

Es por eso que apuntan que “sea necesario y urgente reestablecer de modo inmediato al menos, la prórroga del MOVES hasta el 30 de junio y la deducción del 15% del IRPF hasta 3.000 euros durante todo el ejercicio 2025. Sin ayudas, el objetivo de avanzar en la electrificación de la movilidad y la transformación de nuestra industria sería imposible de alcanzar”.

El comunicado concluye exponiendo que “desde ANFAC y FACONAUTO urgimos a los partidos políticos y a sus grupos parlamentarios que aprueben a la mayor celeridad posible ambas medidas que, en nuestra opinión, cuentan con un apoyo mayoritario”.

Conseguirlo, en realidad, no debería ser difícil, puesto que el voto en contra ha sido por el Omnibus, que incluía un paquete de medidas muy amplio y variado, con algunas de ellas siendo las que han generado en rechazo, pero si se plantea una prórroga del Plan Moves y el descuento del IRPF de manera independiente debería lograr el aprobado.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España