Ni electrónica ni sonidos artificiales, el truco casero para que un coche eléctrico suene bien

Una de las grandes quejas de los entusiastas del motor es que los coches eléctricos no suenan como los de combustión. Este humilde truco podía cambiar esa idea. 

El auge de los coches eléctricos ha traído consigo una gran cantidad de debates; desde cuestiones prácticas como la autonomía, los tiempos de carga, hasta incluso más emocionales (en el caso de los amantes de los coches de combustión interna), como qué sonido deberían emitir estos coches. 

En el centro de esta discusión está la nostalgia por los rugidos de los motores de combustión, ahora ausentes en los modelos eléctricos. Sin embargo, un propietario de un Volkswagen Beetle transformado en eléctrico ha encontrado una solución casera, ingeniosa y, sorprendentemente, efectiva.

Desde la introducción de los vehículos eléctricos, los fabricantes han tenido que desarrollar sonidos sintéticos para alertar a peatones y otros conductores de su presencia. Estos sonidos, obligatorios en muchos países, han dividido a la comunidad automotriz. 

Mientras algunos fabricantes optan por soluciones modernas y electrónicas, como el sutil sonido del Fiat 500 eléctrico o el rugido artificial del nuevo muscle car eléctrico de Dodge, estas alternativas han dejado insatisfechos a muchos entusiastas.

En contraste con estos enfoques tecnológicos, la solución del propietario de un Beetle eléctrico es sorprendentemente simple. Este entusiasta ha creado un generador de sonido que, con herramientas básicas, emula la esencia de los motores clásicos refrigerados por aire. La clave está en un sistema compuesto por un motor eléctrico, una cuerda gruesa con un nudo y un bidón de plástico vacío.

Volkswagen Beetle
Volkswagen Beetle

Cómo conseguir que un coche eléctrico suene bien

El funcionamiento es tan sencillo como efectivo: el motor hace girar la cuerda, cuyo nudo golpea el bidón en cada rotación. Este impacto genera un sonido rítmico, similar al "put-put" característico de los motores antiguos. 

Este sistema, instalado en el maletero delantero del Beetle, ofrece una solución económica y práctica que no solo cumple con los requisitos de sonido para vehículos eléctricos, sino que también aporta un toque de personalidad nostálgica.

Este enfoque contrasta radicalmente con las alternativas más costosas y complejas que algunos fabricantes han adoptado. Por ejemplo, existen sistemas de sonido de alto coste diseñados para replicar el rugido de un Mustang, o tecnologías avanzadas que buscan crear sonidos únicos para los modelos eléctricos de serie. 

Aunque impresionantes, estas soluciones a menudo carecen del ingenio y la humildad del truco casero del Beetle. El éxito de esta idea reside en su capacidad para conectar con la esencia del automovilismo clásico mientras se adapta a las necesidades de la movilidad eléctrica moderna. 

A medida que los coches eléctricos se convierten en la norma, soluciones como esta nos recuerdan que la creatividad y la simplicidad pueden ser tan efectivas como las tecnologías más avanzadas.

Aunque la industria automotriz continúa experimentando con sonidos sintéticos, esta solución casera demuestra que no siempre se necesitan grandes inversiones o tecnologías complejas para devolverle un poco de alma a los coches eléctricos. A veces, un bidón de plástico y una cuerda pueden ser todo lo que se necesita para cerrar la brecha entre lo clásico y lo moderno.

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