Éste es el mítico circuito de pruebas que Stellantis está a punto de vender

Tiene casi 90 años de historia.
Las marcas de automóviles y, directamente, los grupos automovilísticos tienen que conta con todo tipo de instalaciones para poder desarrollar sus vehículos. Es fácil pensar en las fábricas, pero sus inmuebles van mucho más allá y uno de los clave es contar con un circuito de pruebas en el que ponerlos a punto. Ahora, Stellantis pone a la venta el suyo.
Se trata del Arizona Proving Grounds, una zona de pruebas situada en Yucca, un desierto situado entre Phoenix y Las Vegas, en Arizona, y que ha estado ligado al mundo de la automoción durante mucho tiempo.
La descripción que hace de las mismas The Center for Land Use Interpretation sirve para hacerse una idea resumida de la historia de las instalaciones.
“Una importante instalación de pruebas de automóviles en el desierto de Arizona, cerca del río Colorado. Fue construido en 1955, sobre un antiguo campo de entrenamiento del Cuerpo Aéreo, y funcionó como el principal centro de pruebas en el desierto de Ford hasta 2006. Fue comprado por Chrysler en 2007, por 35 millones de dólares”, explica.
Además, añade que “el sitio cubre casi 4.000 acres (es decir, 1.618 hectáreas) y tiene una pista ovalada de cinco millas y muchos otros tipos de superficies pavimentadas y áreas de prueba. En el desierto del sur de Arizona y California hay alrededor de una docena de grandes pistas de pruebas de automóviles propiedad de las principales empresas automovilísticas”.
Hablamos, pues, de unas instalaciones con solera, pues llevan casi 90 años activas, y que en su trayectoria han dado cabida a las dos grandes estadounidenses, primero Ford y luego Chrysler, desde la que, pasando a formar parte de Fiat Chrysler Automobiles primero, ha acabado en poder de Stellantis.
La ubicación de las pistas, en medio de un desierto, hace que sean el lugar perfecto para llevar a cabo pruebas de desarrollo en circunstancias de temperaturas altas extremas, aunque el complejo no se limita solo a eso, si no que cuenta con instalaciones de todo tipo para hacer test de larga duración o de ruidos, entre otras cosas.
A pesar de ello, no son suficientes para Stellantis, que va a abandonarlas para reubicarse relativamente cerca de allí, de hecho, ni siquiera va a salir de Arizona.
Va a mudarse a otro complejo situado en Wittman, que fue construido en 2021 y cuenta con una superficie de 12.000 acres, es decir, 4.856 hectáreas. Las compartirá con Toyota, que ya está instalada allí.
Respecto a los motivos para cambiar de ubicación y dejar Arizona Proving Grounds, Stellantis ha publicado un comunicado que ha recogido CNBC.
En él se explica lo siguiente: “Stellantis continúa buscando oportunidades para mejorar la eficiencia y optimizar su huella para garantizar la competitividad futura en el mercado global rápidamente cambiante de hoy”.
En el momento de anunciar su cierre, el grupo contaba con 41 empleados trabajando en el lugar, 37 de los cuales estaban representados por la UAW.
A este respecto, en el comunicado se explicaba que Stellantis estaba “trabajando con la UAW para ofrecer paquetes especiales a los empleados del campo de pruebas o pueden optar por continuar con su trabajo en una transferencia de operaciones”, ofreciendo también la opción de un “despido indefinido, lo que les daría derecho a salarios y beneficios durante dos años”.
Se trata de un paso más en la política de recortes del grupo, que lleva intentando reducir gastos un tiempo.
Entre diciembre de 2019 y finales de 2023, Stellantis redujo el número de empleados en nómina en un 15,5%, es decir, unos 47.500 empleados. En América del Norte ha supuesto la salida del 14,5% de su mano de obra, lo que ha dejado en solo 11.000 sus empleados asalariados en Estados Unidos.
Otros circuitos míticos asociados a marcas
La industria del automóvil está repleta de circuitos que están unidos a marcas.
Sin salir de España está el caso del Autòdrom Terramar construido en el año 1923 en tan solo 300 días, lo que le convierte en la cuarta pista más antigua del mundo, solo por detrás de Brooklands (1907), Indianapolis (1909) y Monza (1921).
Fue el primer circuito que se construyó en España, el tercero de Europa y acogió el primer gran premio internacional de la historia de España. En la actualidad, Cupra le ha rendido tributo lanzando un coche con su nombre.
Otro ejemplo es el del BMW Autodrome de Miramas, en Marsella, Francia; aunque seguramente uno de los más especiales sea el Circuito de Nardó que Porsche tiene en Italia.
Se trata de una circunferencia de 12,5 km de longitud, 4 km de diámetro y con 16 metros de ancho, que está peraltado para poder llevar a cabo pruebas de alta velocidad. Su curvatura está calculada de manera que hasta que no se superan los 250 km/h no es necesario girar el volante, por lo que a efectos prácticos es casi como una curva infinita.
