Michael Jordan es uno de los mejores deportistas, pero también un tío con mucha clase: tiene el único hiperdeportivo Pininfarina Battista Targa que existe

Automobili Pininfarina

El exjugador de la NBA Michael Jordan ha comprado el único Pininfarina Battista Targa que existe para completar su colección de hipercoches.

Michael Jordan es uno de los jugadores de baloncesto más reconocidos en todo el mundo, pero el deportista también es un gran aficionado al mundo del motor. Jordan lo ha demostrado en la Monterrey Car Week en California con la presentación de su exclusivo Pininfarina Battista con techo abierto.

El baloncestista tiene predilección por los hiperdeportivos y ha construido una colección durante décadas. Michael Jordan compró un Ferrari 512 TR en 1992 y ha seguido invirtiendo en coches de lujo desde ese momento.

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El Battista puede convertirse en la joya de la colección del deportista. Este hiperdeportivo eléctrico tiene 1.900 CV y se vende por nada menos que 2 millones de dólares. Pininfarina no ha revelado el precio que ha pagado Jordan por este coche con techo tipo targa, pero el carrocero ha confirmado que es la única unidad que se ha fabricado de este tipo. 

El coche podría costar aún más por lo exclusivo de su diseño y la combinación de colores de la carrocería. El Pininfarina Battista es tan conocido como la Santa Trinidad de los deportivos con el mítico Ferrari LaFerrari, el McLaren P1 y el Porsche 918, pero este modelo es especialmente llamativo por su exterior plateado con detalles azules.

La combinación de colores del exterior contrasta con el interior con la tapicería marrón clara, como se puede apreciar en una publicación del fabricante en su cuenta de Facebook. Los seguidores del deportista aseguran que los colores del coche combinan con la edición azul de sus míticas zapatillas Air Jordan.

Las personas que han tenido la suerte de montarse en un Battista saben lo que es conducir un coche de 1.900 CV. “El ingeniero de Pininfarina que iba de acompañante señaló el altavoz que se encontraba entre nosotros. El fabricante de automóviles había elegido potenciar auditivamente el modo más deportivo. Era un ruido curioso, muy grave y suave. Pero luego, cuando pisé a fondo el acelerador, me cagué de miedo”, según Kristen Lee para The Drive.

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