Llegan los esperados brotes verdes al coche eléctrico y resurgirá con fuerza en 2027

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Todavía quedan 12 – 18 meses de estancamiento.
Cuando empezaron a popularizarse los coches eléctricos, los más optimistas apostaban por un inicio lento seguido de un posterior despegue espectacular. Los más realistas consideraban como viable un crecimiento lento pero progresivo, con una larga etapa de transición. Lo que no se imaginaba mucha gente a priori es que no solo habría subidas, si no también caídas.
2024 está siendo un mal año para los modelos de cero emisiones y es que, aunque a nivel global las cifras crecen, esto es solo debido a las ventas en China, que carga con la mayor parte del peso de la industria en este aspecto. En mercados como Estados Unidos o, especialmente, Europa, la caída de matriculaciones ha sido notable.
En el Viejo Continente la situación está estancada, como demuestra el hecho de que en la primera mitad del año el crecimiento fuera de solo el 1,6%, pero, a pesar de ello, los eléctricos hayan perdido terreno: en los primeros seis meses de 2023 su cuota fue del 14,2%, en el mismo periodo de este año ha sido del 13,9%.
En territorio europeo esto se puede achacar principalmente a los países que han dejado de dar ayudas a la compra de EV, como es el caso de Alemania, que tras tomar la decisión ha asistido a un descalabro de ventas tal que ha optado por finalmente recuperarlas, aunque en un formato ligeramente distinto.
Las dudas rodean al coche eléctrico y es inevitable ponerse a pensar si esto es algo pasajero o va a ser la realidad de estos vehículos a partir de ahora. Según los analistas de Morgan Stantley hay que preocuparse, pero tampoco mucho, puesto que ya se vislumbran los brotes verdes a medio plazo.
Lo expertos de la entidad afirman que la ralentización del mercado de los coches eléctricos ha llegado para quedarse, pero no será eterna. Esperan que la situación actual se mantenga durante los próximos 12 o 18 meses, es decir, que más o menos hasta 2026 no habrá cambios significativos en el panorama mundial.
A pesar de ello hay que tener en cuenta que se habla de una “ralentización” y no de una “caída”. Es algo importante ya que, aunque se esté tachando 2024 como un mal año, las ventas de coches eléctricos no han bajado respecto a ejercicios posteriores, si no que están creciendo, pero lo hacen a un ritmo inferior a como lo hacían hasta ahora.
Según las estimaciones de los analistas, entre 2024 y 2026 las ventas globales de coches eléctricos aumentarán del 14 al 17%, lo que supone un 3% menos que en las previsiones anteriores, pero que aún así implica que habrá un récord de ventas de coches de baterías año tras año.
¿Cuáles son las razones de que el mercado se encuentre en esta situación? En el informe se citan, entre otras cosas, las circunstancias geopolíticas y la incertidumbre económica global, pero a ello también hay que sumar aspectos como el hecho de que los eléctricos siguen siendo bastante más caros que modelos de combustión similares (entre un 20 o un 30% más).
Además, hay otro elemento que desempeña un papel clave: los aranceles a las marcas chinas. Tanto la Unión Europea como Estados Unidos están adoptando medidas proteccionistas respecto a su nuevo gran rival, algo que hará que los coches de éste, más baratos y con potencial de abrir el mercado, no se vendan tanto como se esperaba en principio.
Por último, otro factor que juega en contra de los EV es que se ha producido un repunte de la demanda de los modelos híbridos e híbridos enchufables, que muchos potenciales compradores consideran que son una opción más versátil e interesante en el contexto actual.
Sin embargo, a partir de 2027 se producirá un giro y los modelos de cero emisiones volverán a resurgir. De hecho, desde Morgan Stanley apuntan a que, para 2030, los coches eléctricos supondrán un 32% de las ventas globales. La cifra es reseñable, pero es más comedida que en previsiones previas, respecto a las que se ha reducido un 8%.
Además, para que este “resurgimiento” se produzca, tendrán que darse ciertas circunstancias.
Una de las principales será que se extiendan puentes entre China y sus competidores: “La creciente colaboración entre los fabricantes de equipos originales tradicionales y los actores del sector de vehículos eléctricos, evidenciada por Volkswagen y XPeng, Stellantis y Leapmotor o Volkswagen y Rivian, podría ayudar a reavivar el interés en la adopción global de vehículos eléctricos”, se comenta en el informe.
Pero no es la única, los analistas hacen también referencia a condicionantes más o menos conocidos por todos. Señalan la importancia de que se abaraten los precios para que optar por un EV o un modelo térmico no esté tan condicionado por el factor económico, así como la necesidad de que la infraestructura de recarga se amplíe y mejore.
