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“Mi vida peligraba”: La surrealista historia del piloto y copiloto que ‘rompieron’ en medio del Dakar

Xavi Blanco y Ricardo Ramilo
Discutieron, el copiloto se bajó y el piloto se marchó. No pudo continuar sólo: está prohibido.

El Rally Dakar es una de las competiciones más peculiares del mundo del motor y del deporte. Más que una carrera, se trata de una maratón, una prueba de auténtica supervivencia de dos semanas en la que la capacidad de pilotos, copilotos, vehículos y mecánicos son llevados al más alto nivel de exigencia. A veces, el cansancio es tal que pueden llegar a ocurrir situaciones la de este jueves, cuando el piloto Ricardo Ramilo y su copiloto Xavi Blanco pusieron fin a su relación laboral… ¡en plena etapa! 

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Ricardo Ramilo debutaba este año en el Rally Dakar, con un SSV Can-Am Maverick X3 del equipo Buggy Masters Team. Sin experiencia en el rally más duro del mundo pero con un largo historial como piloto de enduro y dos rallys preparatorios a sus espaldas (Andalucía y Cuenca), eligió a un navegante con experiencia para su nueva aventura: Xavi Blanco. El catalán incluso había sido recomendado por el equipo, ya había corrido tres veces el Dakar, junto a nombres como José Antonio Hinojo o Chus Puras, y ayudaría a que Ramilo cumpliese con su principal objetivo: llegar a meta en su debut.

Sin embargo, tras una semana en la que todo parecía ir ‘sobre ruedas’, la pareja Ramilo-Blanco estalló por los aires en plena etapa 11 y a un día del final. Habían tenido que abandonar oficialmente el martes (etapa 9), tras una dura jornada en la que pincharon hasta tres veces y se quedaron sin repuestos, con un coche muy ‘tocado’. El equipo les recomendó abandonar la carrera, y lo hicieron. A pesar de ello, gracias a la regla de “Dakar Experience”, pudieron reengancharse y continuar completando etapas, aprendiendo y sacando provecho a la inversión realizada.

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Pero cuando se acercaban a la meta de Jeddah, en medio de la etapa 11, tuvo lugar una insólita discusión que se ha viralizado en internet y que sigue dando que hablar varios días después. Aproximadamente en el kilómetro 170 de la jornada del jueves, en plena discusión entre piloto y copiloto, Blanco pidió a Ramilo que parase el coche. El navegante decidió bajarse del mismo, cogió el pasaporte, el teléfono móvil y el teléfono por satélite que llevan los participantes por seguridad, y notificó lo que había pasado a su equipo. El piloto, por otra parte, se marchó. 

Xavi se quedó tirado en el desierto durante más de una hora. Llamó al jefe del equipo, Eudald Noe, y éste, junto a un mecánico, fue a buscarlo. "Nos ha llamado, nos ha dado la ubicación y yo personalmente junto a otro mecánico he ido a por él a la pista. Xavi se ha bajado porque se veía en peligro, este hombre conducía muy mal y le ha dicho que así no se podía ir. Se ha bajado y este hombre le ha dejado tirado en el desierto", dijo Eudald a ‘Marca’.

“Este señor, aparte de hacer la vida imposible al equipo, dentro del coche su actitud no era buena, hasta que ya ha llegado a una situación limite. Le he dicho que parase el coche, me he bajado y ahí es cuando me ha dicho 'ahí te quedas' y ha continuado", admite Xavi Blanco al mismo medio. “Me ha abandonado allí, su actitud habla por sí misma. No hace falta ni ponerle el calificativo de piloto, no es un piloto, es un personaje”.

“Me contrató por mi experiencia para poderlo guiar y enseñar, pero no entraba mucho en razón; es un personaje singular y ya llevábamos varios días que me costaba mucho que me hiciera caso y llegó un punto que he visto que mi vida peligraba”, añadió en declaraciones a “Cuatro”.

Mientras tanto, Ramilo intentó continuar en carrera sin navegante y siguiendo un camino incorrecto, hasta que fue obligado a abandonar. Y es que, tal y como marca el reglamento del Dakar, todos los vehículos deben estar integrados por piloto y copiloto. El piloto lo desconocía.

Ricardo Ramilo emprenderá acciones legales contra el equipo

Ricardo Ramilo también ha dado su versión a los medios de comunicación. El vigués negó lo declarado por su ex compañero y señaló que incluso volvió a buscarlo. Y, según él, “no ocurrió en un desierto”, asegura, sino nada más salir de un control. “No es igual dejar a una persona en una calle que en el desierto donde se puede morir. Es muy diferente”.

Y se explica: “Fue él quien me pidió bajar. El que me quedo tirado soy yo, que me quedo sin los cables, sin teléfono vía satélite y sin el cartón para poder sellar los controles de paso, y luego me entero que no puedo correr solo y eso tampoco me lo contó, con lo que me deja tirado él a mí".

Además, aseguró que, cuando volvió a buscarlo, Blanco se escondió detrás de unos árboles. Dio tres vueltas hasta encontrarlo: “Cuando lo veo me pongo a su lado y le digo que se suba, pero sigue enfadado y se va a esconder detrás de los árboles”.

Para Ramilo, esta situación ha servido para que Blanco, a quien define en otra entrevista a ‘Marca’ como el “campeón de los copilotos” sarcásticamente, se “promocione en los medios de comunicación”. Asimismo, ha anunciado que emprenderá acciones legales contra el equipo, Buggy Masters Team, por no hacer todo lo posible para impedir el abandono el martes.

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"En la etapa 9 es el día que nos roban el Dakar. Era la 1 de la mañana, teníamos ciento y pico kilómetros por delante y se inventan que hay una situación muy complicada al final de la etapa. Dicen que posiblemente hay que esperar a que salga el sol para acometerla. Teníamos 100 km por delante que, aun con el coche un poco maltrecho, podríamos haberlos hecho en tres horas, llegar a ese lugar tan peligroso que decían y esperar a que saliera el sol para seguir", dijo Ramilo al citado periódico, que avanza que el coche tenía un palier delantero roto, tres ruedas pinchadas, tirantes doblados en la suspensión trasera, la mangueta trasera con las rótulas con juego y un tornillo partido. El camión de asistencia les dio otra rueda de repuesto, pero ya no tendrían más disponibles y el coche estaba muy tocado.

“Al día siguiente un compañero de camión me comentó que pasó por ese tramo de noche y no había ninguna duna complicada ni ninguna masacre, como me contaron para convencerme de que abandonásemos el Dakar. Podíamos haber llegado en tiempo de carrera para reparar lo imprescindible y salir a la etapa 10, pero estos señores, que lo único que pretenden es cobrar la factura y no trabajar demasiado. Decidieron que no se podía seguir y que había que abandonar", comenta.

"Desde ese día las ganas de continuar de Xavi no eran muchas, a mí ya me lo parecía y podríamos haberlo hecho de la manera más sencilla”, dice en otra entrevista a ‘La Región’. “Con decirme: Ricardo yo no quiero correr más riesgos, yo no vengo a pasar mi Dakar en plan romántico como tú y no quiero tomar más riesgos sería suficiente. Si me llega a decir eso lo habríamos arreglado. Lo complicado es cuando una persona no te lo dice y va buscando la confrontación para poder justificar un abandono o una cosa extraña como lo que ha sucedido".

Imagen: Buggy Masters Team

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