Guerra a las caravanas: un importante país europeo acaba de echar un jarro de agua fría a estos vehículos y los ha limitado al máximo

El sector del caravaning vive un momento dulce, pero hay un país que ha decidido declarar la guerra a las caravanas, limitando su uso. Ese país es Grecia.
El sector de las autocaravanas vive una época dorada, tal y como demuestran las ventas. Sin embargo, hay un importante país europeo que ha decidido declarar la guerra a las caravanas. ¿Quieres una pista de qué país es? Allí nació buena parte de nuestra civilización.
Precisamente, el caravaning es una filosofía de vida, claro que poco tiene que ver con Platón, Aristóteles o Epicteto. Pero es una forma de viajar cuya popularidad ha crecido en los últimos cinco años, a raíz de la pandemia.
Viajar en caravana o autocaravana es un estilo de vida que permite disfrutar de unas vacaciones sin depender de hoteles, horarios ni otro medio de transporte que la propia autocaravana. Es como irse por ahí con la casa a cuestas.
Esta sensación de libertad atrae a cada vez más personas en todo el continente europeo, mientras que algunos países como España, Francia, Alemania o Italia han invertido en esta forma de turismo.
Sin embargo, ante la presión turística, problemas medioambientales y la saturación en determinados espacios, algunos países han comenzado a aplicar restricciones. Es el caso de Grecia, donde las autoridades han declarado la guerra a las caravanas.
Grecia declara la guerra a las caravanas

Grecia se ha cansado de las caravanas, literalmente. Tal y como cuentan los compañeros de Computer Hoy, el país helénico ha decidido restringir al máximo la presencia de estos vehículos fuera de zonas autorizadas, mediante una nueva ley que prohíbe su estacionamiento en espacios públicos, playas, aparcamientos municipales o cualquier lugar que no sea un camping registrado.
La nueva normativa griega no sólo impide que pasen la noche, sino que tampoco pueden parar durante unas horas para descansar o tomar un café.
Con esta contundente medida, el parlamento griego afirma que busca proteger espacios naturales arqueológicos y urbanos del aparcamiento masivo de caravanas, aunque en la práctica, se ha interpretado como una declaración de guerra abierta a quienes eligen este tipo de viaje.
En caso de incumplimiento de la nueva ley, las multas empiezan en 300 euros por persona y, en los casos más graves, pueden suponer penas de prisión de hasta tres meses o, incluso, deportaciones.
Duras críticas

Lógicamente, las primeras reacciones no han tardado en producirse debido a las sanciones impuestas por simples paradas en zonas sin señalización de prohibición, residentes locales con caravanas que ya no pueden moverse con libertad y un ambiente de confusión entre turistas que desconocían la severidad de la nueva norma.
El Club de Autocaravanas de Grecia ha denunciado que la ley no sólo afecta al turismo, sino también a los propios ciudadanos griegos que ahora se verán limitados en su movilidad. Y lo peor es que no hay alternativas.
A diferencia de lo que ocurre en otros países de Europa, en Grecia hay pocos campings y prácticamente ninguna zona habilitada para pernoctar con autocaravana, lo que supone un problema para los amantes de los vehículos recreativos.
Muchos usuarios han reaccionado lanzando una petición online para retirar la medida o, en su defecto, habilitar áreas de descanso adaptadas para este tipo de vehículos.
Nuevo golpe a la libertad
Como era de esperar, la noticia ha corrido por las redes sociales y distintos foros, advirtiendo de las restricciones. Algunos alertan sobre la posibilidad de que otros países acaben copiando el modelo griego, lo cual sería un duro golpe para el mundo del caravaning.
La nueva ley griega sobre las caravanas ha provocado un fuerte impacto en países con gran tradición de este tipo de vehículos y muchos que tenían preparado un viaje para pasar el invierno en Grecia han tenido que cancelarlo.
De momento, el país donde nació la Democracia (la de Pericles) es el primero que ha puesto freno a la libertad, en este caso, de movimiento, a esa forma de viajar libremente, sin ataduras de ningún tipo. Veremos si es el principio de una nueva tendencia para seguir recortando nuestras libertades, cada vez más cercenadas.
