Turismo con accesorios, vehículo vivienda o autocaravana: ¿sabes cómo homologar tu camper?

Te contamos todo lo que tienes que saber acerca de homologar tu furgoneta camper en las categorías turismo con accesorios, vehículo vivienda o autocaravana.

Las caravanas y furgonetas camper son un sector que lleva años en auge. Una de las razones que justifican su éxito es las posibilidades que ofrecen este tipo de vehículos, desde viajar con libertad a la capacidad de personalización para adaptarlos a tus gustos y preferencias. Eso sí, todo deberá estar debidamente homologado, ya sea como turismo con accesorios, vehículo vivienda o autocaravana.

En el pasado ya hemos hablado de cuánto cuesta camperizar una furgoneta, donde se incluye desde las modificaciones pertinentes hasta el proceso de homologación. Recuerda que esto último es clave para poder circular legalmente con una camper y que es un proceso que debes pasar de forma obligatoria en la ITV con un coste que puede alcanzar los 900 euros, aproximadamente.

Para homologar tu proyecto, primero deberás contactar con un ingeniero especializado en homologaciones de camper, antes incluso de realizar las modificaciones. Todos los trabajos deben estar documentados y necesitarás un certificado de taller que garantice que todo se ha instalado según las normas. 

Por último, y con la documentación en mano (proyecto técnico, certificado final de obra e informe de laboratorio), deberás acudir a la ITV para pasar la inspección y obtener la homologación.

Pero, antes de todo este proceso, debes tener en cuenta que existen tres categorías diferentes bajo las cuales puedes homologar tu camper: turismo con accesorios, vehículo vivienda o autocaravana. Cada una de ellas tiene sus propias características, así como unas ventajas y desventajas específicas.

Homologar una camper como turismo con accesorios

La primera opción es la de homologar tu furgoneta camper dentro de la categoría de turismo con accesorios. Esta categoría incluye a los turismos M1 que reciben modificaciones y que se pueden homologar como tal, incluyendo desde la cama, la cocina o los armarios, hasta la zona de aseo o el equipamiento de placas solares, por ejemplo.

La clasificación “turismo con accesorios 1000” tiene una serie de ventajas propias, como son mantener los intervalos de ITV intactos, al igual que otros turismos, o los límites de velocidad, siendo el máximo permitido en autovías y autopistas de 120 km/h.

Por el contrario, su principal desventaja está ligada a los costes de uso y mantenimiento del vehículo, como son el seguro y los impuestos a pagar, cuyos importes se mantienen a pesar de la conversión a camper.

Homologar una camper como vehículo vivienda

Decantarse por una homologación del tipo vehículo vivienda es lo más común en el sector de las camper vans. Esta categoría se basa en furgonetas N1 o N2 destinadas al transporte de mercancías que obtienen la homologación para poder habitar en ellas. La clase vehículo vivienda (categoría 2448) es la opción más económica de todas e implica pasar por un proceso más sencillo.

En este caso, es importante tener en cuenta que esta categoría implica una serie de ventajas y desventajas. A favor está el hecho de que homologar tu camper como vehículo vivienda te permite pernoctar en su interior, del mismo modo que aparcar como cualquier otro vehículo siempre que se respete el régimen de parada y estacionamiento en vías urbanas regulado por la ordenanza municipal.

Esto significa que puedes permanecer dentro del vehículo, pero no podrás acampar, tal y como se especifica en el Real Decreto 1428/2003, Reglamento General de Circulación, capítulo VIII, artículos 90-94. Además, los impuestos a pagar serán menos, mientras que el seguro será más barato.

Eso sí, como principal desventaja se encuentra que la ITV deberás pasarla cada 6 meses una vez el vehículo supere los 10 años de antigüedad (desde su fecha de primera matriculación), y que la velocidad máxima permitida será de 100 km/h.

Homologar una camper como autocaravana

Por último, la tercera categoría de homologación para furgonetas camper es la de autocaravana. Este modelo engloba a vehículos de la categoría M1 considerados como especiales. Es el proceso de homologación más complejo de los actualmente disponibles, ya que requiere un grado de cumplimiento mucho más exhaustivo y riguroso, limitando las modificaciones que puedes hacer por tu cuenta.

Y es que la categoría de autocaravana sin remolque requiere que las modificaciones, cambios y mejoras llevadas a cabo en el vehículo sean realizadas por carroceros, lo que deriva en un proceso de homologación más complejo y extenso.

A pesar de ello, hay quienes elijen esta categoría de homologación de furgonetas camper, con sus ventajas y desventajas. Entre los puntos a favor se encuentran, por ejemplo, que podrás realizar paradas y estacionamientos basados en la misma normativa que otros vehículos, la cual está regulada por la ordenanza municipal.

Por el contrario, entre sus desventajas se incluye el límite de velocidad máximo en autovías y autopistas de 100 km/h, y los costes asociados a su uso y mantenimiento, incluyendo un seguro más elevado y un equipamiento más caro, tanto de adquirir como de reparar.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España