Estos son los tipos de carga para un coche eléctrico: que no te engañen con el verdadero tiempo que tarda

Hay que distinguir entre tipos de conector, potencias de carga y entre recarga doméstica y pública. Detallamos todo lo que hay que saber al respecto.
La llegada de los coches eléctricos ha traído consigo toda una nueva serie de elementos con los que los conductores no están familiarizados. Valga como ejemplo el tener que controlar más la autonomía, algo con lo que está estrechamente relacionada la recarga de los coches eléctricos.
Es un aspecto clave en el uso a diario de un modelo de cero emisiones, pero también es algo que puede sonar a chino, puesto que repostar un modelo de combustión es algo mucho más sencillo y rápido.
Así, es normal que haya dudas: ¿qué tipos de carga hay para un coche eléctrico? ¿Cuánto tarda en recargarse un EV?
Son cuestiones relativamente complejas (sobre todo la segunda) que vamos a intentar aclarar a continuación.
Tipos de recarga para un coche eléctrico
Ya el primer punto tiene su aquel, puesto que se pueden calificar en función de varios parámetros: por tipo de conector y por potencia de carga, esto último también relacionado con el hecho de si es un tipo de recarga doméstica o pública.
Empecemos por los tipos de conectores, que son la toma de conexión entre el cable de carga y el vehículo, cada uno con una forma específica y que, por tanto, no pueden combinarse entre sí.
A grandes rasgos los coches eléctricos utilizan uno de estos cinco tipos, aunque algunos de ellos son más populares, otros están limitados por regiones, etc. Estos son:
- Schuko: es el enchufe doméstico de toda la vida, el que utilizan los electrodomésticos, pero que también pueden emplear los coches eléctricos
- Yazaki (Tipo 1): es un conector monofásico que se usa principalmente en Japón y Estados Unidos. En Europa no está prohibido, aunque la normativa exige que los eléctricos en nuestro mercado utilicen Mennekes.
- Mennekes (Tipo 2): es una versión máss avanzada, que permite programar las cargas, pero que tiene una limitación de potencia, pues no puede superar los 43 kW
- CCS (Combo 2): es el más utilizado en Europa y de base es como un Mennekes, aunque por debajo dispone de dos bornes adicionales que permiten acceder a potencias de carga más rápidas, por lo que es compatible con carga en corriente continua por encima de los 50 kW
- CHAdeMO: es equivalente al CCS, preparado para soportar cargas rápidas en corriente continua y común en los coches japoneses que ya tienen algo de antigüedad, pero que ya ha caído en desuso por el auge de los Mennekes y CCS
Los tipos de conector están íntimamente relacionados con la potencia de carga que admiten los vehículos y que, de manera directa, impacta en la velocidad de recarga del coche.
Tomando los cinco tipos arriba mencionados, éstas son las potencias que soportan:
- Schuko: solo admite recargas lentas, de 16 A y 1,4 kW
- Yazaki: también es compatible en exclusiva con cargas lentas, pero en vez de solo monofásicas, también son trifásicas, soportando hasta 23 A y 7,4 kW
- Mennekes: una opción intermedia que soporta tanto cargas lentas como medias. En conexión monofásica tiene 16 A y en trifásica llega a los 63 A, soportando potencias de entre 3,7 y 44 kW
- CCS: ya entra en territorio de cargas rápidas, es compatible en corriente alterna con 32 A con 43 kW y en corriente continua ya soporta hasta 350 kW, aunque son muy pocos los vehículos que alcanzan este extremo y es más normal que operen entre los 50 y los 150 kW
- CHAdeMO: pensado para cargas de alta velocidad, en un primer momento aguantaba entre 125 y 200 A con potencias de hasta 65 kW, pero puede aguantar hasta 400 kW
¿Cuánto cuesta recargar un coche eléctrico?
Conviene establecer una diferencia capital entre lo que es la carga doméstica y la pública. En un hogar se tiene de manera habitual un conector Schuko, que por su poca potencia no interesa para cargar coches eléctricos. Así, es habitual instalar Wallbox que, con conexión trifásica y hasta 11 kW, son más útiles para rellenar la batería.
Los puntos de recarga públicos, por el contrario, son todos de velocidad media o alta. Lo normal es que funcionen a 50 kW, pero según la estación pueden operar a mucha más potencia. Eso sí, cuanto mayor es la velocidad, más cara es la recarga.
Esto lleva a la siguiente pregunta: ¿cuánto cuesta recargar un coche eléctrico? Depende.
En carga doméstica depende del tipo de tarifa contratada (regular o con discriminación horaria), pero siempre es más barato que hacerlo fuera. En puntos públicos depende de la compañía y de la potencia de carga, pero la media se sitúa en unos 40 céntimos por cada kWh en puntos lentos y en unos 60 en los rápidos.
¿Cuánto tarda en recargarse un coche eléctrico?
Posiblemente sea una de las preguntas más habituales respecto a los coches eléctricos, pero es una para la que no hay una respuesta concreta, puesto que el tiempo de recarga de un eléctrico es algo que varía en función de dos cuestiones: la capacidad de la batería y la potencia de carga.
