Estos propietarios se arrepienten. El drama de comprar un coche eléctrico muy caro que ahora vale menos que un Seat 600

No fueron muchos los que decidieron comprar un Fisker Ocean, pero los pocos que lo hicieron han visto como su SUV ha perdido casi todo su valor en un año.

Cuando compras un coche, hay múltiples aspectos que pueden motivar el movimiento. Cada uno tiene los suyos, pero podemos coincidir en que hay algunos que son comunes, como el hecho de que sea un modelo fiable, que no sea muy caro de mantener, etc. Que no pierda valor rápido suele ser uno bastante habitual, uno del que los compradores de este coche no van a poder disfrutar.

Hablamos del Fisker Ocean, un automóvil que lo prometía todo, pero que, debido a la bancarrota en la que ha caído la empresa, se ha quedado en nada. De hecho, podríamos decir que incluso en menos que en nada, puesto que los pocos que compraron una unidad no han parado de tener problemas.

Uno de los que adquirió un Ocean fue Edmunds Cars, quien se hizo con su ejemplar a principios de 2024 y, durante un año que se les debe haber hecho eterno, han sufrido casi de todo.

Antes de entrar en detalles, vamos con el titular, puesto que lo más llamativo es cómo se ha depreciado el Fisker de una manera tan rápida.

Dado que fueron de los primeros en comprarlo, como es habitual en la industria, sobre todo el empresas que son una suerte de start-ups, la única versión que estaba disponible era la más cara, con el sistema de propulsión más potente, etc. Eso significa que por él desembolsaron 70.000 dólares.

Se trata de una cantidad elevada, pero que tampoco es mucho para lo que habitúa la compañía, puesto que de manera habitual adquieren coches eléctricos, algunos mucho más caros, para llevar a cabo pruebas de larga duración con ellos.

Lo más curioso es que la primera vez que intentaron poner el coche en el mercado, lo que fue en marzo de este año, apenas un par de meses después de comprarlo, el valor que tenía era de tan solo 21.000 dólares, lo que es una depreciación brutal del 69% que pocas (o ninguna) veces se ve en el mercado.

8 meses después, con el SUV alcanzando una edad de 11… ha seguido depreciándose, pero al menos no tan rápido. Según comentan, han recibido una oferta de 13.500 dólares, lo que a priori no parece tan malo como lo que había en marzo, pero la realidad es que en menos de un año su coche se ha devaluado un 80%.

Lógicamente, esto no se debe al propio coche en sí, puesto que es un eléctrico bastante capaz, que en su versión de acceso es un 4x2 de 286 CV y en al superior es un 4x4 de 572 CV, que en el mejor de los casos supera los 700 km de autonomía.

Lo que causa la depreciación es el hecho de que Fisker se haya declarado en bancarrota, lo que, hablando en plata, deja a los compradores “vendidos”. 

La marca ya ha anunciado en varios mercados que no puede dar soporte a sus clientes, también ha confirmado que no habrá actualizaciones de software para el modelo y tampoco hay recambios originales con los que mantener un Ocean a largo plazo.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España