Estas tres marcas japonesas han sido rivales históricas, pero ahora se alían para luchar con los coches chinos

Tres marcas japonesas, Honda, Nissan y Mitsubishi, podrían pasar de ser rivales históricas a conformar una alianza para luchar contra un enemigo común, los coches chinos. Esta unión persigue varios objetivos.
Ante una amenaza común, lo mejor es unirse. La unión hace la fuerza y es crucial para competir con alguien más grande y fuerte. Es lo que deben haber pensado estas tres marcas japonesas han sido rivales históricas, pero ahora se alían para luchar con los coches chinos.
El avance de las marcas chinas está poniendo en entredicho la hegemonía de los fabricantes tradicionales. Una amenaza que es igual para diferentes compañías, lo que hace que aparquen sus históricas rivalidades para derrotar al ‘enemigo’ común.
El margen de reacción es mínimo y, mientras algunos países y entidades supranacionales, como la Unión Europea, intentan frenar el avance de la industria automotriz china con aranceles, las marcas también se mueven para diseñar planes y estrategias.
Honda, Nissan y Mitsubishi se unen para luchar con los coches chinos

El pasado 15 de marzo, Honda y Nissan anunciaron una alianza, según publicaba el medio económico Nikkei. Pese a que ambos fabricantes son rivales históricos, deben unirse si quieren competir con las marcas chinas, sobre todo, en lo que respecta al coche eléctrico.
Hace poco, el mismo diario japonés señalaba que una tercera marca japonesa podría sumarse a la alianza, Mitsubishi, con el objetivo de mejorar la competitividad de las tres compañías y luchar con las marcas chinas en términos de escala y cadena de suministro. Pues bien, esa posibilidad ya es real.
Las tres marcas han firmado un memorando de entendimiento para iniciar asociaciones estratégicas. Hay que recordar que la incorporación de Mitsubishi no sería tan antinatural, ya que el 34,01% pertenece a Nissan.
Si atendemos a las ventas globales de las tres marcas japonesas, la futura alianza podría superar los 8,5 millones de unidades en todo el mundo, recayendo el mayor peso en Honda, con 4,1 millones, seguido de los 3,44 millones de Nissan y 810.000 unidades de Mitsubishi.
Se trata de un movimiento parecido al que ya hizo el primer fabricante de automóviles japonés y uno de los principales productores a nivel mundial, Toyota, que ha firmado varias alianzas con diferentes marcas, como Mazda, Subaru, Daihatsu, Suzuki e Hino Motors, elevando el volumen de ventas combinado hasta los 16 millones de unidades.
Ahorrar costes y complementar gamas
Además de mejorar la competitividad, el acuerdo entre la unión de las tres marcas japonesas tendría otros dos objetivos: en primer lugar, estandarizar el software que controla el vehículo para que todos los modelos compartan la misma tecnología, permitiendo así ahorrar en costes de desarrollo y suministro. Asimismo, el nuevo software servirá para que los coches de las tres marcas sean más competitivos.
En segundo lugar, complementar las gamas de las tres compañías. Honda no produce vehículos híbrido enchufables en Japón, pero Mitsubishi sí, por tanto podría ayudar a aquella en este aspecto, suministrando componentes, entre otras acciones.
Esto debería suponer una mejora de las tres compañías en cuanto a electrificación y, más concretamente, en el coche eléctrico, donde las marcas chinas son muy potentes.
