Duele verlo: el Renault R25 de Fernando Alonso vuelve a la pista en una exhibición pero su motor V10 se rompe

El mítico Renault R25 de Fernando Alonso volvió a rugir en Paul Ricard, pero su exhibición terminó en drama tras la rotura del icónico motor V10.
Si saliésemos a la calle a preguntar a la gente por un coche de Fórmula 1 icónico, muy probablemente la mayoría señalaría el Renault azul y amarillo con el que Fernando Alonso se proclamó campeón del mundo en las temporadas 2005 y 2006. Este coche con motor V10 era el Renault R25 y ha vuelto a pista, pero con un resultado distinto al esperado.
Ocurrió en el evento conocido como Grand Prix de France Historique, en el circuito Paul Ricard, donde se reunieron monoplazas de un pasado añorado por los aficionados, especialmente por el sonido de sus motores. Pilotos de la talla de los campeones Alain Prost o Jacques Villeneuve, Jean Alesi, Stefan Johansson, Daniil Kvyat o René Arnoux visitaron el trazado francés.
Entre los asistentes también se 'coló 'Charles Leclerc, aprovechando que el pasado fin de semana la Fórmula 1 no competía, o Zak Brown (CEO de McLaren Racing), que rodó con sus Williams FW07B y Jaguar XJR-9. También se pudieron ver otras joyas como el Lotus 78, McLaren MP4-18, Ferrari 330 P4... y otros tantos, como un reciente Toro Rosso STR8 de 2013.
Pero, sin duda, la estrella del evento fue el Renault R25, un monoplaza histórico que cumple 20 años en 2025 y muy especial tanto para aficionados españoles como franceses. Con este coche, Fernando Alonso logró el primero de sus títulos mundiales en 2005 y Renault se alzó con su primer título de constructores.
Para celebrar esta efeméride, Franck Montagny, piloto francés que ejerció de probador de Renault hace dos décadas, tuvo la oportunidad de sacarlo a pista para que el multitudinario público asistente pudiera disfrutar de su presencia. Fue después de un acto muy curioso, en el que los mecánicos de Renault hicieron que el motor V10 'cantara' La Marsellesa, el himno francés.
Sin embargo, no todo lo relacionado con el R25 fue motivo de celebración, ya que durante una de sus vueltas al circuito francés, cuando el V10 rugía, apareció la temible fumata blanca desde la parte trasera del monoplaza. El motor dijo basta y el coche se vio obligado a detenerse, poniendo fin a una preciosa exhibición.
Este motor V10, identificado como RS25, desarrollaba más de 900 CV de potencia. Fue el último V10 utilizado por el equipo francés, tras el paso a los V8 desde 2006 en adelante. El éxito del motor con diez cilindros quedó patente a lo largo de la temporada, con ocho victorias entre las logradas por Fernando Alonso (7) y por Giancarlo Fisichella (1).
Aquella temporada, Alonso batió por 21 puntos a Kimi Räikkönen, en una intensa batalla por el título. Por su parte, Renault superó a McLaren por nueve puntos. Fue un curso muy igualado, igual que lo fue el de 2006, con la lucha entre el asturiano y Michael Schumacher.
Hace unos años, justo cuando se confirmó que Alonso volvía a la Fórmula 1 en 2021, el asturiano tuvo la oportunidad de realizar una exhibición al volante de este modelo en Abu Dhabi, antes de la última carrera de 2020. Su salida a pista fue seguida por pilotos de la parrilla en activo, que admiraron un monoplaza de otra época que sonaba mejor que la actual.
El interés que despierta este coche es tal, que cuando Franco Colapinto - actual piloto reserva de Alpine - visitó la fábrica del equipo por primera vez hace unos meses, pidió probarlo. Flavio Briatore, como no puede ser de otra forma, ha decidido colocarlo en la entrada de la fábrica, para recordar los tiempos de éxito de la escudería.
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Pero los tiempos han cambiado y ahora la F1 con motores V6 turbo híbridos es más cercana a los coches de calle, lo cual es clave para que los fabricantes se involucren en la categoría reina del automovilismo.
En los últimos tiempos se ha hablado mucho de nuevo sobre los motores V10, después de una sugerencia por parte del presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem. Sin embargo, tras una reunión entre los fabricantes de motores involucrados en la F1 y los equipos, se ha descartado el regreso a esta arquitectura, siendo la hibridación y la contención de costes 'obligatorias'.
Por ello, ya solo nos queda disfrutar de los vídeos que hay en internet de otras épocas consideradas mejores y también de exhibiciones como la de Francia, aunque ojalá no todas acaben de la misma manera.
El evento en Paul Ricard, además de ver joyas como el Renault R25, también permitió que los aficionados disfrutaran de carreras muy atípicas, entre coches de distintas épocas, motorizaciones, reglamentos... Sin duda, una jornada para el recuerdo que ni el mismísimo Leclerc se quiso perder, aunque este fuese su fin de semana de descanso.