El día después de la F1: Carlos saldrá por la puerta grande de Maranello

A Carlos Sainz le quedan cuatro carreras en Ferrari, antes de liberar su asiento para Lewis Hamilton en 2025, y no va a desperdiciar ninguna oportunidad.
Carlos Sainz y Charles Leclerc forman una magnífica pareja de pilotos que ha demostrado poder ganar carreras cuando el coche está a la altura. Y no solo eso: también han sido capaces de luchar por el título, como están haciendo ahora con el Campeonato del Mundo de Constructores, en la primera oportunidad que han tenido.
Desafortunadamente, a partir de la próxima temporada, ya no podremos disfrutar de la dupla Leclerc-Sainz, debido a la decisión tomada por Ferrari a principios de este año. La obsesión de la escudería por contar con Lewis Hamilton a partir del año que viene, alterará un equipo que funciona, que lleva cinco victorias esta temporada, y que está a solo 29 puntos de liderar el campeonato de equipos.
En México, Ferrari ha logrado su segundo triunfo consecutivo, el segundo doblete del año, y cerca ha estado de que sea el tercero, de no ser por el error de Leclerc al salirse de pista cuando luchaba con Lando Norris. Para Sainz, ha sido también la segunda victoria del año, y la cuarta en su carrera deportiva; una victoria que sabe a despedida.
El madrileño ya había repetido en varias ocasiones desde la vuelta de las vacaciones de verano que quería lograr al menos una victoria más vestido de rojo, con el objetivo de cerrar su etapa con Ferrari con al menos un triunfo más. Por eso, quizás, Carlos estaba emocionado al cruzar la línea de meta después de 72 vueltas: sabía que podía ser la última.
Sainz deseaba continuar en Ferrari al menos un par de años más, y lo merecía, viendo los resultados logrados en este tiempo. Esta temporada comenzó ya con la noticia de que él no seguiría tras el fichaje inesperado de Hamilton, y aun así empezó el curso conquistando la victoria en Australia... dos semanas después de ser operado de apendicitis.

A pesar del 'bajón' que debió suponer el hecho de saber que en 2025 no continuará en la escudería, Sainz nunca ha tirado la toalla. Ha mantenido el nivel y la motivación, en una temporada de altibajos en cuanto al ritmo del coche, y donde hasta el verano no se supo ni siquiera si tendría un coche competitivo la próxima temporada.
Aprovechar cada oportunidad que se presente hasta que acabe el curso en Abu Dhabi será clave no solo para despedirse por la puerta grande de Maranello, algo que ya ha hecho de sobra, respetando la leyenda para la que compite. También, porque es consciente de que en Williams, como mínimo en 2025, no va a tener oportunidades ni siquiera de acercarse al podio.
Sea un trampolín hacia otra escudería que domine o fichaje con vistas al futuro, el equipo de Grove se plantea como un paso hacia lo desconocido. Ahora, por tanto, es momento para sacar el máximo y tratar de subir tantas veces como sea posible al primer escalón del podio, porque es imposible prever cuándo surgirán nuevas posibilidades.
Eso, y ayudar a Ferrari a volver a ser campeón: desde México, se sitúan en el segundo puesto del Mundial de Constructores, a 29 puntos de McLaren. Si vuelven a ser campeones, lo harán por primera vez desde 2008. Y nadie olvidará que fue con Carlos Sainz en el equipo...