La DGT te analiza y te dice si eres de fiar en la carretera, eres buen conductor si pasas el test

La Dirección General de Tráfico (DGT) comparte un cuestionario para adivinar si eres un buen conductor en la carretera. Estas son sus preguntas.

¿Nos consideramos buenos conductores? En la carretera se ve a todo tipo de conductores: los que no utilizan los intermitentes, aquellos que no respetan la velocidad máxima permitida y tampoco la distancia de seguridad, los que conducen utilizando el teléfono móvil... Existen diversas conductas que se atribuyen a un mal conductor, pero ¿qué habilidades destacan en un buen conductor?

Ante tal incógnita, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha elaborado un cuestionario para concluir si verdaderamente eres un buen conductor en carretera. El test está compuesto de diez preguntas sobre distintas habilidades, conductas o mecanismos que te van a ayudar a concluir si conduces correctamente. 

1. Conoce y cumple las normas

Cumplir con la normativa general de tráfico es una de las tareas más importantes, ya que puede ser clave para prevenir muchos accidentes. No obstante, María Collado, psicóloga del tráfico y seguridad vial, incide "Una cosa es conocer la norma y otra es entenderla. En muchos incumplimientos vemos un desconocimiento del para qué sirven algunas normas". 

2. Está concentrado al 100% en la carretera

"Si las distracciones siempre han sido relevantes en la siniestralidad, las nuevas tecnologías han terminado por auparlas como factor concurrente más representado en los accidentes mortales. En 2023, estuvieron presentes en el 30%", especifica la DGT. Y lo peor es que es un enorme problema que sigue creciendo.

3. Es respetuoso con todos los usuarios

Desde el organismo instan a que "debemos entender que todos tenemos el mismo derecho a circular por las vías", y que en la carretera también prima el respeto. Sobre todo, insisten, en un lugar en el que es más fácil de lo que se piensa provocar un accidente, por lo que al final, "nuestra obligación de apreciar el derecho a la vida de los demás", asegura María Collado. 

4. No conduce de forma agresiva

El estrés, la ansiedad, la vida acelerada ... Son constantes de nuestra sociedad. Y cuando nos ponemos al volante, todo eso puede convertirse en hostilidad. El informe "Influencia de la agresividad en los accidentes de tráfico", afirma que la agresividad multiplica por 10 el riesgo de tener un siniestro vial grave con víctimas, y por 30 el de sufrir un accidente con heridos graves.

5. Es empático con los demás

La empatía es la “capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos”, según el diccionario. Pero, ¿por qué debemos ser empáticos en el tráfico? Para Patricia Pérez: “Es uno de los aspectos más importantes, ya que las conductas antisociales generan siniestros viales”. Ser empático es vital, sugiere María Collado: “Compartimos la vía, pero también la vida y los riesgos. De nuestros actos van a derivar consecuencias físicas, económicas, familiares, legales... quizás irreversibles”.

6. Tiene conciencia sostenible

Uno de los objetivos más destacados de la Estrategia de Seguridad Vial 2030 es consolidar una cultura de movilidad segura y sostenible, con el fin de que ninguna persona resulte fallecida o herida por un siniestro vial en 2050. Ello incluye desde una mejoría de la conducta al volante como  el uso de otras alternativas más sostenibles. 

7. Protege a los usuarios vulnerables

Para la DGT, una persona vulnerable es aquella que "tiene una movilidad reducida, o que va con un carrito de bebé, o que necesitan cualquier apoyo (bastones, andadores...) para moverse. Al igual que con las personas mayores que conducen y no tienen las mismas cualidades. La tolerancia, el respeto y la solidaridad tienen que estar presentes en el tráfico", defiende Lijarcio.

8. Practica la conducción preventiva

La conducción preventiva -o defensiva- nos protege a nosotros y, de paso, a los que están a nuestro alrededor. La palabra clave es anticipación: “Adelantarse a posibles incidentes, que, con mayor o menor probabilidad, puedan ocurrir, y estar preparado para tomar la decisión correcta que nos ayude a resolver la situación para evitar problemas”.

9. Siempre intenta dar su mejor versión al volante

Este punto hace referencia al autocontrol del conductor en el caso de encontrarse indispuesto o no estar en su plena capacidad para garantizar una conducción segura. Aquí entran factores como: la falta de sueño, el consumo de alcohol y sustancias ilegales. Conductas que reducen el tiempo de reacción y pueden provocar daños irreversibles

10. Es consciente de sus limitaciones

Hablamos de todos aquellos conductores que, a pesar de conocer que pueden ir más rápido o conducir más erráticamente, optan por la seguridad y el cumplimiento de la normativa. “La tecnología nos permite movernos a 120 km/h, pero a esa velocidad nuestro cerebro puede cometer errores. Sin embargo, mi sesgo cognitivo me hace creer que sí, que puedo correr a cualquier velocidad”, comenta María Collado.

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