La DGT está de cambio: elimina señales, rediseña pictogramas y reinventa algunas para hacerlas más actuales

Ya es oficial el cambio en el sistema de señalización de tráfico español. La DGT actualizará, eliminará y rediseñará diferentes señales viales en los próximos meses.
Hace ya tiempo que se sabía que las señales de tráfico iban a experimentar un importante cambio. Ese momento ha llegado tras la aprobación este martes en el Consejo de Ministros de una modificación del Reglamento General de Circulación (RGC) que actualiza el sistema de señalización vial, vigente desde 2003, para introducir los cambios sociales, tecnológicos y de movilidad experimentados en las últimas dos décadas.
Según explica la Dirección General de Tráfico (DGT), este cambio atiende al objetivo de mejorar la seguridad vial y la eficacia en la gestión del tráfico. Al mismo tiempo, la reforma pretende que el sistema de señalización vial transmita mensajes claros, directos y universalmente comprensibles.
Llegan importantes cambios en el sistema de señalización vial de España
Uno de los objetivos prioritarios de la reforma del RGC es adaptar su contenido a las normas vigentes y responder a las nuevas necesidades derivadas del avance de la infraestructura y de las tecnologías de la movilidad.
Entre los principales cambios que las señales de tráfico sufrirán en los próximos meses se encuentra la modificación del diseño y la definición de numerosos elementos de señalización, incluidas señales verticales, marcas viales y una clarificación específica de la señalización circunstancial.
Del mismo modo, la DGT, mediante la introducción de estas nuevas señales, pretende dar respuesta a las demandas actuales y eliminar aquellas que han quedado obsoletas o que ya no están contempladas por normativas recientes.
Por tanto, próximamente se introducirán nuevas señales que incluyen pasos para ciclistas, zonas para patinetes eléctricos y bicicletas, señales de carril bici o nuevas indicaciones de los combustibles disponibles en las gasolineras y la presencia de puntos de recarga para coches eléctricos e híbridos enchufables.
Además, se van a actualizar señales como la de ferrocarril con un diseño más moderno, la de ciclomotores y la de tractores, así como otras con formas que no resultaban tan claras y fáciles de leer o de interpretar, como la que indica el desnivel en una pendiente o la precaución por zonas con bancos de niebla.
Mejorar la visibilidad y comprensión, y acabar con las connotaciones de género
Así, las modificaciones buscan alinear el reglamento con la Ley sobre Tráfico, mejorar la comprensión y visibilidad de las señales, modernizar pictogramas como los del ferrocarril o la bicicleta y dar una mejor respuesta a las necesidades de peatones y ciclistas.
A su vez, se ajustarán los tamaños para favorecer una fabricación más eficiente y sostenible, se ampliará la información en estaciones de servicio con nuevos tipos de combustibles, se incorporarán señales más detalladas de aparcamiento y se modificarán otras debido al trabajo de humanización que se está realizando en multitud de municipios.
Uno de los aspectos más importantes y que más controversia ha generado ha sido la eliminación de connotaciones de género en la simbología de las señales de tráfico para, según explican, fomentar así un lenguaje visual más inclusivo.
Con esta iniciativa, la DGT y el Gobierno eliminarán cualquier referencia al género en las señales de tráfico, por lo que se adoptarán diseños neutros que no se identifiquen con un género determinado.
Además, los Ministerios del Interior y de Transportes y Movilidad Sostenible podrán, mediante orden ministerial conjunta, modificar, eliminar o incorporar nuevas señales al catálogo oficial, lo que permitirá una adaptación más ágil y eficaz del sistema de señalización a futuras necesidades.
Una actualización que será progresiva
El real decreto de reforma del RGC entrará en vigor el próximo 1 de julio de 2025. Sin embargo, la transición hacia las nuevas señales de tráfico de la DGT no será inmediata.
El organismo dirigido por Pere Navarro ha explicado que el cambio físico de las señales se realizará de forma progresiva y coordinada con los ciclos de renovación habituales para reducir las cargas administrativas y optimizar el uso de los recursos públicos.
A su vez, las señales que han sido suprimidas deberán ser retiradas por razones de seguridad jurídica en el plazo de un año desde la entrada en vigor del real decreto.
Por último, todos estos cambios no los sufrirán de manera inmediata los aspirantes a obtener el carné de conducir en los próximos meses. Según Tráfico, no se incluirán las nuevas señales de forma inmediata a las pruebas teóricas para la obtención de permisos y licencias de conducción.
Se otorga un plazo de tres meses antes de la inclusión en los exámenes, una decisión que se ha tomado con el objetivo de permitir la actualización de los manuales de formación y garantizar que los aspirantes dispongan del tiempo necesario para prepararse de manera adecuada.

