Dato demoledor que pone de manifiesto este informe: los dueños de coches eléctricos lo cambian cada tres años, los de gasolina, cada doce

El estudio de S&P Global ha analizado el tiempo que los duelos conservan sus coches y revela una gran disparidad entre los de combustión y los eléctricos, doce frente a tres.

Hace tres semanas te contamos que el 91% de los que van a comprar un coche en los próximos 12 meses optará por un eléctrico, según el Barómetro de Movilidad 2025 elaborado por Ipsos. Quizás no sepan que, según otro informe, los dueños de los coches eléctricos lo cambian cada tres años, mientras los de gasolina cada doce.

Es la conclusión a la que ha llegado un estudio de S&P Global, consultora especializada en análisis económicos, después de analizar el tiempo que los propietarios conservan sus vehículos.

El informe revela enormes disparidades entre los coches con motor de combustión interna y los eléctricos, debido a una serie de factores identificables. Quienes poseen un vehículo de combustión lo conservan mucho más tiempo que los que tienen uno eléctrico.

Dicho de otro modo, quienes tienen un coche eléctrico cambian constantemente, pese a que éstos son mucho más caros. De media, un vehículo se conserva 12,5 años, cifra que se eleva a 13,6 años en el caso de los turismos, mientras que los eléctricos se renuevan cada 3,6 años.

Los dueños de coches eléctricos lo cambian cada tres años

El estudio arroja varios motivos que explican esta disparidad en el tiempo de conservación entre vehículos de combustión y eléctricos. El primero es la fiabilidad percibida en los coches de gasolina y diésel.

Muchos conservan sus coches de combustión, aunque los usen poco, para asegurarse una autonomía sin restricciones, sobre todo, a la hora de hacer trayectos largos.

Por otro lado, la inflación, un aspecto que afecta también a los eléctricos, pero hace que los propietarios no se deshagan de su actual vehículo porque no pueden comprar otro nuevo.

Sin embargo, los dueños de los coches eléctricos los cambian mucho más rápidamente, cada 3,6 años de media. Según S&P Global, esto se explica porque, aunque son vehículos más caros, atrae a clientes con un elevado poder adquisitivo, dispuestos a cambiar de modelo con frecuencia mediante modalidades como el renting o el leasing, que suelen tener una duración media de cuatro años.

La mayoría de los coches eléctricos (casi el 80%) que se matricularon en Estados Unidos en 2024 fueron a través de esas dos modalidades, según datos de Edmunds recogidos por The Wall Street Journal

En la Unión Europa, la situación es similar, aunque varía mucho de un país a otro. El 60% de las matriculaciones, independientemente del sistema de propulsión, son operaciones de renting o leasing, según Transport & Environment, basándose en datos de Dataforce. En el caso de los coches eléctricos, la proporción escala al 80%.

La mayoría de las matriculaciones de eléctricos es a través de renting

El renting es la opción escogida por la mayoría de clientes a la hora de hacerse con un coche eléctrico. La razón es sencilla: por un lado, la preocupación por la degradación de la batería con el paso del tiempo, lo cual se traduce en una pérdida de autonomía; por otro, el elevado coste de sustitución de una batería.

No obstante, un estudio del portal de subastas Pickles Automotive Solutions ha demostrado que las baterías conservan más del 90% de su capacidad durante miles de kilómetros.

En cualquier caso, los usuarios optan por el renting y esto tiene también su impacto en el mercado de segunda mano, ya que aquí llegan esos vehículos cuando terminan el contrato de alquiler.

Según el último estudio de iSeeCars, el precio de los coches eléctricos usados cayó un 15,1% en 2024 en Estados Unidos, mientras en Europa lo hizo un 8,1%, según Autoscout24.

Un mercado en constante renovación

Pero, más allá de que los propietarios compren coches eléctricos por renting o leasing, hay otro factor importante que explica el cambio de modelo tan rápido.

El mercado de eléctricos se renueva constantemente, no paran de llegar nuevos modelos, sobre todo, de China, cada vez más eficientes y avanzados tecnológicamente. 

Es algo parecido a lo que ocurre con los teléfonos móviles, que cuando compras el último modelo, unos meses después ha salido otro que lo supera. 

Al convertirse los coches eléctricos en verdaderos ordenadores con ruedas, a los dos o tres años de salir al mercado se han quedado obsoletos. Además, los dueños de estos vehículos suelen ser personas a las que les gusta estar a la última en tecnología.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España