¿Un competidor para las autoescuelas? La DGT está estudiando el sistema de tutores que funciona en Estados Unidos

La Dirección General de Tráfico (DGT) está replanteando hacer algunos cambios en la obtención del carnet de conducir y sí, su referencia es Estados Unidos. 

El inicio del 2025 ha traído consigo una propuesta de lo más interesante, la cual tiene que ver con la obtención del permiso de conducir en España. Dicha iniciativa, planteada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), apunta a modificar la dinámica tradicional de las autoescuelas, así como los centros que imparten las lecciones teóricas, y también la práctica. Te lo contamos. 

La DGT se plantea cambiar el proceso de obtención del permiso de conducir

La CNMC ha sugerido implementar una medida basada en el modelo de Estados Unidos, con el fin de poder diversificar y modernizar la formación para obtener el permiso de conducir, incluyendo así opciones digitales y el uso de tutores no profesionales

Este modelo no sólo está vigente en EE.UU., sino que también está presente en Francia, Italia y Portugal, lo cual permite a que los estudiantes y aspirantes a conductores practiquen acompañados de familiares o amigos, en lugar de profesores de autoescuela. Según el organismo mencionado, esto podría “mejorar el aprendizaje” y reducir costes para los alumnos. 

La CNMC destaca que la mayoría de las personas que quieren obtener el carné de conducir son jóvenes con ingresos que están “por debajo de la media”. Así, desde el organismo argumentan que el permiso de conducción es especialmente importante en zonas rurales o mal conectadas donde no llega el transporte público. 

Por no mencionar que el hecho de poseer un vehículo permite a estas personas que viven en zonas más alejadas de las urbes, marca una gran diferencia en términos de movilidad, así como de acceso a oportunidades laborales. 

De esta manera, si la Dirección General de Tráfico (DGT) se llegase a plantear suprimir la obligatoriedad de asistir a autoescuelas para obtener el permiso de conducción, podría aliviar esa carga económica para los más jóvenes y sus familias.

La respuesta de España ante la propuesta

Fernando Grande-Marlaska, Ministro de Interior, reconoció que esta propuesta está siendo analizada: “Lo estamos estudiando y valorando, para poder tomar una decisión”, afirmó. Actualmente, el número de conductores con permiso en España ronda los 28 millones, según datos de Statista para 2023. 

Lo cierto es que la decisión final sobre estas reformas podría tener un impacto considerable en un procedimiento que ha permanecido relativamente inalterado durante décadas. 

Reformas adicionales propuestas

Además de la conducción con tutores no profesionales, la CNMC sugiere simplificar los requisitos para convertirse en profesor o director de autoescuela, lo que podría aumentar la oferta de formadores disponibles y, con ello, reducir costes. 

Otra medida clave incluye una revisión en la gestión de los exámenes de conducir. La comisión propone que los alumnos sean quienes gestionen directamente sus trámites con la DGT, en lugar de depender de las autoescuelas para este proceso.

El organismo también plantea una mayor transparencia en el sistema, instando a que se publiquen informaciones como las tasas de aprobados de cada autoescuela. Este cambio busca fomentar un equilibrio competitivo, permitiendo a los alumnos tomar decisiones informadas sobre dónde y cómo formarse.

Un gran impacto para las autoescuelas

En caso de que estas medidas se aprueben, podría suponer un gran reto para las autoescuelas tradicionales españolas, puesto que sus funciones quedarían reducidas. Sin embargo, es cierto que seguirían siendo una opción para aquellas personas que prefieran la formación, digamos, más tradicional. 

¿Un reto para la seguridad vial? 

Esta iniciativa podría tener sus pros y sus contras. Principalmente, la preocupación por la seguridad vial. Y es que muchas autoescuelas podrían argumentar que los tutores no profesionales podrían no estar capacitados realmente para enseñar de forma correcta a los aspirantes a conductores. 

Y no sólo eso, sino que esto podría generar una brecha en la “calidad de la formación”, ya que no todos los alumnos tendrán acceso al mismo nivel de enseñanza. Por no mencionar el acceso a la información administrativa de los alumnos. 

Si no cuentan con una autoescuela que agilice los trámites, y transfiera la gestión de los exámenes, ¿quién se encargaría de ello? Por supuesto, son varias las preguntas que podemos plantearnos en lo que se refiere a esta medida, pero sólo queda ver si verdaderamente se proyecta la posibilidad de llevarla a cabo. 

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