Skip to main content

Noticia

Motor

¿Cómo afecta el cansancio y el uso del móvil a la atención al volante?

movil atencion volante

Fundación MAPFRE, a través de su último informe realizado, nos da las respuestas a cómo afecta el cansando y el uso del móvil a la atención al volante.

¿Cómo afecta el cansancio y el uso del móvil a la atención al volante? Fundación MAPFRE, a través de su último informe, nos da todas las respuestas a las dos principales distracciones en la conducción.

¿Cómo afecta el sistema manos libres a la atención? ¿Qué errores se producen? ¿Impacta igual en hombres que en mujeres? Estas encuentran respuesta en la investigación realizada sobre un grupo de 24 conductores, la mitad cansados y con sueño, y la otra mitad, descansados.

El objetivo del estudio llevado a cabo por Fundación MAPFRE es realizar una investigación sobre el impacto en el conductor y la conducción del uso del teléfono móvil (smartphone) y la somnolencia/fatiga

El móvil y el cansancio son las dos principales distracciones al volante, según el estudio Emotional Driving realizado a partir de una encuesta a más de 2000 conductores a lo largo de 2019. 

En este estudio, 9 de cada 10 conductores opinaron que el móvil es una fuente de distracciones, mientras que 6 de cada 10 mencionaban el cansancio en segundo lugar.

Un estudio con 24 participantes y un simulador de conducción

Volviendo al informe de MAPFRE, la muestra del estudio fueron 24 conductores de automóvil, con al menos dos años de carné de conducir. 12 sujetos acudieron sin fatiga ni somnolencia, y los otros 12 acudieron fatigados y somnolientos a la prueba.

De entre ellos, ocho sujetos (cuatro mujeres y cuatro hombres) tenían entre 20 y 30 años. Otros ocho sujetos (cuatro mujeres y cuatro hombres) estaban en edades comprendidas entre 31 y 45 años, y los ocho restantes (cuatro mujeres y cuatro hombres), entre 46 y 65 años.

El experimento se llevó a cabo utilizando un simulador de conducción de última generación que permitió detectar errores e infracciones en la conducción, así como el gasto de combustible. La prueba tiene una duración de 12 minutos.

En ese lapso de tiempo, los participantes tuvieron que seguir las indicaciones de un recorrido prediseñado y un nivel de dificultad controlado. Además, se introdujeron distintas situaciones cotidianas e imprevistas que ponían a prueba su atención y destreza al volante.

El estudio contempló cuatro condiciones experimentales relacionadas con el uso del móvil. Cada sujeto circuló durante 3 minutos bajo cada una de estas condiciones:

  • Solo conducir: los participantes se centraban en conducir siguiendo las indicaciones del recorrido y sin distracciones relacionadas con el móvil.
  • Llamada relajada conduciendo: los conductores recibieron una llamada amable con una conversación trivial.
  • Llamada estresante conduciendo: una llamada en la que el interlocutor forzaba una conversación tensa y acelerada, llevando el registro de la llamada a un tono de alta tensión emocional y demanda cognitiva.
  • Uso de WhatsApp conduciendo: en esta última fase, los participantes tenían que mantener una conversación mediante esta aplicación, a través de mensajes de texto. Además, debían realizar un ‘selfie’ y enviarlo a su interlocutor.

Mientras tanto, los investigadores analizaron la actividad cerebral de los participantes mediante un electroencefalógrafo portátil, así como la frecuencia cardiaca y la respuesta galvánica de la piel. Para esto último se empleó un sensor colocado en un dedo.

Los resultados del estudio del uso del móvil al volante son esclarecedores

Las conclusiones de este estudio de Fundación MAPFRE son bastante interesantes y pone de manifiesto cómo afecta el cansancio y el uso del teléfono móvil a la conducción.

El estudio pone de manifiesto que cualquier uso que se haga de un smartphone es un factor de distracción muy importante en los conductores descansados y despejados de la investigación. 

Se observó en los participantes, mientras realizaron la prueba en el simulador, un aumento del esfuerzo cognitivo, elevándose la actividad de las áreas de procesamiento sensorial, visuales, motoras y de las responsables de la planificación.

De esto se extrae que atender una llamada relajada supone una reducción de la atención sobre la conducción de un 36%, mientras que una llamada estresante alcanza el 40%. Por último, mantener una conversación por WhatsApp implica reducir la atención hasta un 53%.

Además, se multiplica por dos la probabilidad de cometer errores graves en la conducción, como sufrir una salida de vía, colisionar o atropellar a un peatón.

En lo que respecta a infracciones de tráfico como saltarse un semáforo, una llamada relajante implica un promedio de 10,7 infracciones a la hora. Una llamada estresante aumenta hasta las 31,7 infracciones a la hora, mientras que una conversación por WhatsApp aumenta hasta las 45,2 infracciones.

Otro dato curioso es el significativo aumento del consumo de combustible. Usar el teléfono móvil mientras conducimos no solo afecta a la seguridad vial, sino que se ve reflejado en un aumento promedio del gasto de combustible del 9,5%.

El cansancio es otro factor clave en las distracciones al volante

El estudio de Fundación MAPFRE también determina que conducir cansado y somnoliento supone un esfuerzo mayor para el cerebro que hacerlo descansado. Como resultado de conducir bajo estas condiciones se reduce en más de la mitad (52%) el nivel de atención al volante.

Por otro lado, el estudio también obtuvo un resultado inesperado. Los mismos conductores que iniciaron la prueba con una atención sobre la conducción reducida en un 50%, exhibieron un aumento de su atención tanto durante los 3 minutos de llamada relajante como durante la llamada estresante.

Fundación MAPFRE ha denominado este fenómeno como “Efecto Despertar”. La conversión permitió a los conductores que espabilaran y se mostraran más centrados en la conducción. Queda por determinar durante cuánto tiempo está presente este efecto en la atención del conductor.

Por el contrario, la conversión por WhatsApp sobrepasa las capacidades de los conductores cansados/somnolientos y su atención sobre la conducción se desploma, cayendo un 67%.

Otras conclusiones relacionadas con el perfil de los conductores esclarecen que:

  • Mujeres: tienen menos errores de conducción que el resto.
  • Hombres: cometen más errores que el resto de targets.
  • Mayores: comenten menos infracciones, pero sí más errores de conducción
  • Jóvenes: cometen más infracciones y gastan más combustible.
  • Cansados/con sueño: son los que cometen más infracciones.
  • Descansados/sin sueño: cometen menos infracciones que el resto.

Fuente: Fundación MAPFRE

Etiquetas:

DGT

Y además