La Blade Battery de BYD es del tipo LFP. Ahora están trabajando en una evolución que reduce sus limitaciones

BYD está preparando la segunda generación de la Blade Battery, que podría llegar en 2025 y que apunta a ofrecer autonomías de hasta 800 kilómetros.
Si hablamos de coches eléctricos, uno de los agentes a los que hay que mirar es BYD. Puede que en España en concreto y en Europa en general todavía no haya dejado mucha huella, pero ya es el principal fabricante de EV del mundo y, no solo eso, también es uno de los agentes con más peso en lo que a producción de baterías se refiere.
La firma se hizo un nombre especialmente desde 2020, momento en el que lanzó las ‘Blade Battery’, una pila con una composición de litio-ferrofosfato. Desde entonces han lanzado varias mejoras y actualmente sus baterías son capaces de otorgar hasta 600 km de autonomía a sus eléctricos, así como de aguantar hasta 5.000 ciclos de carga y descarga.
La cuestión es que la marca está trabajando en la que será su segunda generación, que hará que sean todavía mejores.
Cao Shuang, director general de BYD en Asia Central y el Cáucaso, ha declarado a MSN: “BYD se centra en este sistema de gestión del ciclo de vida de la batería. También estamos trabajando estrechamente con diferentes socios de la industria para desarrollar nuestro sistema de reutilización de la batería, es decir, después de la primera vida útil de la batería en los vehículos, en diferentes tipos de aplicaciones, por ejemplo, como el almacenamiento de energía”.
“Y, mientras tanto, BYD también se centra en introducir nuevas tecnologías para mejorar la densidad de energía de nuestra batería, muy pronto, creo, en los próximos años (2025), BYD presentará la nueva generación de nuestra notable batería Blade. Esto también mejorará la distancia de conducción de nuestros vehículos y también extenderá el ciclo de vida de la propia batería”, concluía.
Todavía no se han desvelado datos sobre esta segunda generación, pero BYD ha repetido en varias ocasiones que su objetivo es que sus baterías consigan rangos de acción de hasta 800 km, lo que supondría una mejora de un 33% respecto al alcance actual de sus vehículos.
Eso sí, hay que tener en cuenta que todas estas cifras son según el ciclo de homologación chino, el CLTC, que es bastante más laxo que el actual WLTP europeo y que iría más en consonancia con el antiguo NEDC, que era bastante más permisivo.
Por establecer una referencia, en el mercado español el BYD que más autonomía es el BYD Tang: hasta 530 km. Otro ejemplo es el Han, que homologa hasta 521 km, que aumentan a 662 km en ciclo urbano.
Aunque el segundo sea un SUV y a priori debiera tener más alcance, mientras que la berlina mantiene su batería de 86,4 kWh de capacidad, el todocamino la cambió en su última actualización por una más capaz que sube hasta los 108,8 kWh.
Ambos modelos, que son los topes de gama de la marca, cargan a una potencia máxima de 120 kW en tomas de corriente continua, lo que está bastante por debajo de fabricantes premium europeos, que fácilmente duplican la potencia o incluso más. Así, es otro área en el que se espera que haya una mejora con la nueva generación.

