4 coches de segunda mano en los que no metería ni a mi suegra

Nadie se merece ese suplicio.
Hoy, 26 de octubre, es el Día Internacional de la Suegra, ese ser mitológico que desde tiempos inmemoriales ha dado para chanzas y chascarrillos de todos los colores. El enfrentamiento cómico que teóricamente tiene con cada nuera o yerno es gracioso, pero incluso aunque haya cierta animadversión, os traemos 4 coches de segunda mano en lo que no metería ni a mi suegra.
Y es que por muy mala relación que se tenga con la progenitora de la pareja, hay cosas que no se las merece nadie.
Tata Aria
Una búsqueda rápida del “Tata Aria” en internet servirá para que veas por qué lo metemos en esta lista. En líneas generales lo que se dice de este coche no es precisamente bueno, pero en lo referente a por qué tu pobre suegra no se merece ir en él vamos a centrarnos en temas de confort.
Los afortunados (o desafortunados) que han podido conducir o montarse en uno coinciden en que tiene una suspensión especialmente blanda que provoca que tenga considerables vaivenes, lo que, sumado a unos asientos también muy blandos que apenas fijan el cuerpo e los ocupantes, hacen que la sensación pueda ser incluso mareante, especialmente para los pasajeros.
Nissan GT-R
Si te preguntan si quieres conducir un Nissan GT-R, la respuesta inmediata es que sí. Si te dicen de experimentar a Godzilla como copiloto, te hará menos gracia, pero también accederás. Sin embargo, si te dicen que tienes que ir en una de las angostas plazas traseras ya te digo que es mejor que no lo hagas.
Como alguien que ha pasado por la experiencia midiendo algo más de 1,80, entrar es harto complicado y dentro tuve que estar con la cabeza girada porque hacía tope con el techo. Imagínate hacerle pasar por ese trago a tu querida suegra.
Además, a no ser que le gusten las emociones fuertes, montarse en una bestia como el deportivo de Nissan podría ser mala idea por si le da una ataque al corazón o algo similar, que son muchos caballos que asimilar y si el que está al volante tiene buenas manos el paseíto puede ser la mar de divertido.
Lada Niva
Desde aquí, nuestros respeto al Lada Niva, un todoterreno versátil y duro como él solo, que lleva décadas vendiéndose simplemente recibiendo pequeños retoques aquí y allá. Ahora bien, esta idiosincrasia pasa factura en términos de comodidad.
El Niva es, simplemente, un coche de otra época que, además, está pensado para aguantar lo que echen en materia off-road. Es por eso que a nadie le extrañará que esté en las antípodas del refinamiento.
Es muy ruidoso, la amortiguación filtra de aquella manera, los materiales interiores son bastante malos, los asientos no es que sean cómodos… y hasta hay quien afirma que se filtraba al habitáculo el olor de la gasolina.
Cualquier siete plazas

Tener siete asientos en un coche es algo que, sobre el papel, suena fantástico. Sin embargo, la realidad es completamente diferente y es que hay muy pocos modelos que lo hagan bien con esta configuración de plazas.
Por norma general el acceso a la tercera fila es entre difícil y el equivalente a sacarse un máster en contorsionismo, a lo que se suma el hecho de que, si consigues llegar a los asientos, estos suelen ser pequeños, estrechos y tienen una altura para la cabeza que es mínima.
Si tu suegra es chaparrita igual puede ir encajada, pero alcanzar la plaza va a ser una odisea sin ningún tipo de dudas. Además, luego tiene que salir de ahí, lo que puede ser una experiencia inolvidable. No le hagas pasar por ese mal trago a la mujer.



