2.500 millones más: así va a afectar a transportistas y conductores el impuesto al diésel

El Gobierno prepara este impuesto para que esté operativo de forma inminente, una nuevo gravamen que os confirmábamos ayer.

Nada menos que 2.500 millones más. Es así como va a afectar a transportistas y conductores el impuesto al diésel. ¡Menuda locura! El Gobierno prepara este impuesto para que esté operativo de forma inminente, una nuevo gravamen que os confirmábamos ayer.

Como todo siga así, va a ser complicado coger el coche. El acceso al vehículo se pone cada año más complicado. Los sueldos, estancados, hacen difícil la compra de un vehículo nuevo o seminuevo que renueve el decrépito parque automovilístico que tenemos en España. Tanto para las familias, que quieran renovar el que tienen, como para los nuevos conductores.

El sueldo mínimo interprofesional ha subido, pero la media de sueldos en el país no lo ha hecho. Se suma el constante aumento de precios al consumo, que hace que los coches que antes eran asequibles ya no lo sean. Y, por último, el precio de los combustibles sigue al alza, complicando aún más el asunto.

Según el propio Gobierno, se confirma que se impondrá un nuevo impuesto al diésel de forma inminente. Sara Aagesen, Ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de España, confirmaba este hecho. Una ministra que daba las claves sobre este impuesto.

La misma espera tener la aprobación del resto de grupos parlamentarios próximamente. Lo confirmaba durante un desayuno informativo de Europa Press, dando por hecho la idea de poner más impuestos a los motores de combustión interna. Y, en concreto, al diésel, subida que afectará a miles de transportistas y conductores.

Se habla de "una fiscalidad adecuada" para "la parte fósil". Todo en búsqueda de una mayor recaudación para apoyar la transición ecológica. La intención sería equiparar la fiscalidad entre la gasolina y el gasóleo subiendo el impuesto de hidrocarburos. Un impuesto que hará que el diésel sea más caro.

Y claro, el sector del transporte se ha puesto en pie de guerra. La intención del Gobierno de sacar adelante la subida del impuesto estatal al diésel no ha gustado. Lógico. Supondría un incremento de 10 céntimos por litro, un duro golpe para las empresas de transportes y de los profesionales autónomos.

Hablamos, según estimaciones de las patronales del sector, de un coste adicional que supondría unos ingresos extra para Hacienda de 2.500 millones de euros. Sería recaudado gracias al plus pagado con este impuesto en los 25.000 millones de litros de gasóleo consumidos al año en España.

De estos 25.000 millones de litros de gasóleo consumidos al año en España, la mitad de ellos son correspondientes a actividades profesionales. Hablamos de unos 1.750 millone de euros de más para las arcas del Estado. ¿El resto? Por supuesto lo abonarán los conductores particulares.

Si seguimos leyendo, otras fuentes del sector apuntan a que el coste adicional de cada trabajador podría elevarse a unos 500 euros de más al mes. Si hablamos de profesionales que utilizan furgonetas y vehículos ligeros, podríamos estar en torno a los 1.000 euros anuales.

Y todo por elevar el tipo general de 0,307 euros a 0,401 euros. De esta forma tendríamos la subida en esos 10 céntimos por litro. En este contexto, las patronales del transporte no descartan llevar a cabo movilizaciones inmediatas. Se habla de que incluso convocarán paros si el Ejecutivo sigue adelante.

El Gobierno busca sacar adelante el decreto ley. Si no es así, la Unión Europea podría bloquear parcialmente o en su totalidad el quinto paquete de los fondos europeos. Hablamos de que el mismo, solicitó el quinto tramo el pasado 20 de diciembre por un importe récord de 23.900 millones.

En esa cantidad, 8.000 millones corresponden a subvenciones y 16.000 a préstamos. La Comisión Europea tiene dos meses hasta el próximo 21 de marzo para evaluar la petición de España.

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