VÍDEO: pruebo la Citroën Holidays, una furgoneta camper con techo elevable y motor diésel de 180 CV que desafía a la todopoderosa Volkswagen California

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La nueva furgoneta camperizada ofrece una ingeniosa cocina desmontable y calefacción estacionaria, un modelo que destaca por su habitabilidad.
Hoy pruebo la Citroën Holidays versión Max, la furgoneta camper del Citroën SpaceTourer. Equipa un motor BlueHDI 180 CV, cambio automático EAT8, techo elevable, cocina desmontable y calefacción estacionaria para desafiar a la Volkswagen California.
El auge de la vida camperizada transforma las carreteras actuales en auténticos hoteles sobre ruedas de precio razonable. La marca francesa entra con fuerza en este segmento ofreciendo lujo, espacio y gran equipamiento sin arruinar el presupuesto familiar.
Estética exterior y diseño inteligente
Cuando observo su frontal rediseñado, aprecio de inmediato el nuevo logotipo que aporta un aire algo más cuidado. Este modelo mide 4,98 metros de longitud, 1,99 de altura total y 2,01 metros de anchura exterior.
La carrocería destaca por sus prácticas puertas correderas bilaterales, que facilitan el acceso y permiten cocinar hacia fuera. Además, la versión Max incorpora una cómoda luneta trasera practicable para evitar abrir el enorme portón entero.
Tecnología y habitabilidad interior
En el habitáculo de la Citroën Holidays compruebo que la habitabilidad y la tecnología son sobresalientes gracias a las pantallas. La instrumentación digital configurable y el sistema multimedia con conectividad inalámbrica aportan una atmósfera moderna y digital.

La consola central dispone de cargador inalámbrico para teléfonos inteligentes compatibles y dos prácticas tomas de tipo USBC. No obstante, los plásticos del salpicadero muestran algunos ajustes mejorables que empañan un conjunto bien diseñado.
Soluciones para el descanso nocturno
Tumbado en la cama inferior noto cierta rigidez que aconseja comprar un colchón supletorio para las pernoctas. Retirar la fila de asientos trasera permite ganar espacio de carga, aunque resulta una tarea pesada y bastante engorrosa.
El espacioso salón se configura de forma muy sencilla girando las butacas delanteras hacia la mesa auxiliar de serie. Esta mesa puede instalarse tanto dentro del habitáculo como en el riel exterior en los días más calurosos.
Cocina y almacenamiento a bordo
Cuando analizo el módulo interior de la Citroën Holidays, destaca el fregadero funcional con grifo integrado de agua fría. La cocina de gas con dos fogones cuenta con espacio inferior para alojar una bombona de butano.

El frigorífico de dieciséis litros integrado bajo la encimera resulta algo escaso si viajan habitualmente cuatro personas adultas. Por suerte, el mobiliario incluye varios armarios con persiana y cajones diseñados para organizar bien el equipaje.
Autonomía y climatización inteligente
Desde el panel táctil inteligente activo la bomba del fregadero y controlo las baterías del vehículo de forma sencilla. El sistema de calefacción estacionaria firmado por Webasto garantiza un ambiente cálido e ideal durante las noches invernales.

La ducha exterior cuenta con un generoso depósito de veinticinco litros, mientras un panel solar de ciento veinte vatios alimenta la batería auxiliar. El techo elevable despliega una cómoda cama superior con muelles plásticos amortiguadores.
Motor y rendimiento mecánico
Hoy conduzco la potente Citroën Holidays equipada con el bloque diésel de 180 caballos de potencia. Sin embargo, la gama también ofrece un propulsor BlueHDI de acceso con 145 caballos asociado a un cambio manual de seis marchas.
La transmisión seleccionada para esta prueba es el brillante cambio automático EAT8 de convertidor de par con ocho velocidades. Debido al peso de camperización de 2.300 kilos, el consumo medio real ronda los nueve litros en carretera.
Dinámica de conducción y confort
Al afrontar curvas pronunciadas siento los lógicos balanceos de la carrocería, aunque la dirección eléctrica resulta suave y precisa. La motricidad mejora en terrenos difíciles seleccionando los modos específicos de nieve, barro o arena.
El aislamiento acústico de la lona del techo es mejorable, pues filtra ruidos aerodinámicos en autopista y algunas molestas vibraciones. Echo en falta detalles prácticos como las sillas plegables o el toldo lateral, disponibles sólo bajo pago.
Precios y comparación frente a rivales
Concluyo mi prueba de la Citroën Holidays confirmando que ofrece una fantástica relación precio y equipamiento de serie. La tarifa oficial arranca en 57.500 euros, elevándose hasta los 65.800 euros para el completo acabado Max.
El ahorro frente a la Volkswagen California Ocean es brutal, convirtiendo a la Citroën Holidays en una opción muy tentadora. No supera en refinamiento a la alemana, pero iguala sus posibilidades a un precio mucho más competitivo.
