Toyota Corolla Cross o BYD Seal U: la batalla asiática por el mejor SUV en la relación calidad-precio

Uno es un todocamino híbrido, el otro se ofrece en versiones híbridas enchufables y eléctricas: Toyota Corolla Cross o BYD Seal U, ¿cuál es mejor?
Toyota va como un tiro. Es la marca de coches más vendida en España por muchísima diferencia, pero dentro de su éxito, hay un modelo que debería funcionar bien y no lo consigue: el Toyota Corolla Cross. Sus ventas no están a la altura de las de sus hermanos, así que recientemente se ha actualizado para mejorar. Hoy, le enfrentamos al modelo más vendido de otro fabricante, el BYD Seal U.
Ambos tienen un enfoque parecido, como SUV compactos/medios de cariz familiar, pero en realidad presentan propuestas muy diferentes entre sí. ¿Cuál de los dos es una opción de compra más interesante?
Diseño
El del BYD es un diseño de sobra conocido, de formas suaves y aerodinámicas que funciona realmente en cualquiera de los formatos que se ofrece. El Toyota era el punto en el que más flojeaba, pero su puesta al día le ha dado una cara más interesante que le ha hecho ganar puntos.
Dimensiones
No terminan de estar en el mismo segmento, así que el Corolla Cross es ligeramente más pequeño. Mide 4.460 mm de largo, 1.825 mm de ancho y 1.620 mm de alto; con una distancia entre ejes de 2.640 mm. En comparación, el Seal U DM-i tiene una longitud de 4.775 mm, una anchura de 1.890 mm y una altura de 1.670 mm de altura; con una distancia entre ejes de 2.765 mm.
Esa diferencia se deja ver también en la capacidad de maletero, con el japonés cubicando 390 litros, mientras que su contrincante alcanza los 552. Además, al abatir los asientos traseros el orden sigue siendo el mismo, aunque la distancia se acorta mucho: mejoran, respectivamente, hasta los1.404 y los 1.440 litros.
Motores
Una de las diferencias principales está en este campo. El Toyota apuesta por la tecnología híbrida recargable, así que tiene acceso a la etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico (DGT), pero el BYD se ofrece tanto en versión híbridas enchufables como 100% eléctricas, así que siempre luce el distintivo CERO en el parabrisas.
Vamos primero con el japonés. Su gama está conformada por dos versiones HEV. La primera recibe el nombre de Hybrid 140, que hace referencia a sus 140 CV de potencia, y la segunda es la Hybrid 200, en la que el rendimiento es de solo 178 CV. Esto se debe a que en su actualización ha bajado su rendimiento, que antes era de 197 CV.
Ambas emplean una caja de cambios automática tipo CVT y de serie son 4x2, pero la superior también puede equipar un sistema de tracción integral. Homologan un consumo de combustible de 5 – 5,2 l/100 km.

Pasando al BYD, hay que distinguir entre las versiones híbridas enchufables y las eléctricas.
Empezando por las PHEV, arranca con la versión Boost. Tiene tracción delantera, un motor gasolina 1.5 de 98 CV y uno eléctrico de 145 kW (197 CV), consiguiendo una potencia conjunta de 218 CV y un par máximo de 300 Nm. Además, cuenta con una Blade Battery de 18,3 kWh, tiene una utonomía eléctrica de 80 km, homologa un consumo de combustible de 0,9 l/100 km y su autonomía total es de 1.080 km.
Por encima está la Comfort, que tiene el mismo rendimiento, pero que utiliza una batería de mayor capacidad, de 26,6 kWh, por lo que su autonomía eléctrica es de 125 km (ya puede optar a las ayudas máximas del Plan Moves) y su autonomía conjunta supera los 1.100 km.
El tope de gama es la Design, que ya tiene tracción integral gracias a la presencia de dos motores eléctricos, uno de 150 kW (204 CV) y otro de 120 kW (163 CV), así como una versión potenciada del bloque 1.5, que desarrolla 131 CV. Así, entrega 324 CV y 550 Nm, usa la batería de 18,3 kWh, tiene un rango eléctrico de 70 km, un consumo homologado es de 1,2 l/100 km y declara una autonomía conjunta de 870 km.
Luego están las opciones eléctricas. Son solo dos, Comfort y Design, ambas utilizando un sistema de propulsión de 160 kW (218 CV) y 330 Nm de par, con tracción delantera. La primera utiliza una batería de 71,8 kWh y declara una autonomía de hasta 420 km, mientras que la segundo usa una pila de 87 kWh y tiene un rango de hasta 500 km km.
De serie equipan un cargador de a bordo trifásico de 11 kW, pero en carga rápida soportan hasta 140 kW. Con esta, en entre 27 y 28 minutos recargan la Blade Battery del 30 al 80%.
Precio
Con todo lo comentado, cabría esperar que el modelo chino sea el más caro, ya que tiene unos niveles de electrificación superiores, pero no es así. El Seal U DM-i está disponible desde 30.70 euros y el eléctrico desde 31.990 euros, ya con ayudas y descuentos aplicados, mientras que el Corolla Cross parte de los 36.800 euros.
Equipamiento
El acabado base del Toyota es el Style, que incluye llantas de aleación de 18 pulgadas, portón trasero eléctrico, sistema de acceso y arranque sin llave, retrovisores exteriores calefactables, retrovisor interior electrocromático, detector de ángulo muerto, asistente de salida segura, asistente de frenada, asistente de mantenimiento de carril, actualizaciones OTA, etc.
El BYD de serie ofrece pantalla táctil con rotación eléctrica de 12,8 o 15,6 pulgadas, cuadro de instrumentos digital con pantalla LCD de 12,3”, conexión 4G, Spotify integrado, navegación, conectividad con Android Auto y Apple CarPlay, asistente de voz, aviso de colisión frontal, frenado automático de emergencia, control de crucero adaptativo, etc.
¿Cuál es mejor?
Es clave el hecho de si se tiene acceso a las ayudas del Plan Moves. Si se puede acceder a ellas, el BYD Seal U es la opción clara: sería más barato, tiene mejor etiqueta de la DGT, su coste de uso es más asequible ya que funciona en modo eléctrico, etc.
Si no se puede acoger a las subvenciones, la balanza del precio se iguala, pero sigue decantándose para el lado del chino por sus sistemas de propulsión de mayor rendimiento, ser más grande, ofrecer mayor espacio interno, etc.
